Travel Emotions, la división especializada en viajes de incentivo de la agencia BCD Meetings & Events, ha analizado las nuevas tendencias que definen los programas de incentivo este año y aquellas que llegaron para quedarse.
El calendario define el motivo del viaje
Diseñar un viaje de recompensa en torno a un evento en el destino es una de las tendencias más destacadas en 2026, asegura Travel Emotions. Un festival o una importante cita deportiva puede ser el punto de partida a partir del que organizar otras actividades en el destino que complementen el programa.
También destaca la elección de destinos europeos por parte de organizadores de viajes de incentivo basados en España. En su caso, la buena conectividad entre países, las pocas horas de vuelo y la amplia oferta cultural sitúan a Europa como una de las regiones más demandadas para programas de incentivo que buscan un alto ROI (retorno de la inversión, por sus siglas en inglés).
Lujo accesible en Asia
Según la división de BCD M&E, los organizadores de viajes de incentivo apuestan por destinos asiáticos para ofrecer experiencias de lujo sin necesidad de grandes presupuestos. Corea del Sur, India, Vietnam, Malasia o Sri Lanka son algunos de los países que ofrecen ese “lujo accesible”.
Se trata de viajes que combinan cultura y tradición milenaria. La guía lo recomienda para recompensar a equipos y clientes que necesitan sentir que han viajado “muy lejos” sin disparar el presupuesto.
Naturaleza y lugares inexplorados
Los programas de incentivo en los que se apueste por actividades de aventura en la naturaleza, como senderismo, kayak o bicicleta, son tendencia este año. La guía pone como ejemplo destinos como Alaska o la Antártida, que considera idóneos para este tipo de experiencias.
Tomando estos destinos como referencia, Travel Emotions señala una tendencia hacia los viajes a lugares exóticos o menos explorados. La búsqueda de exclusividad y desconexión impulsa los viajes de incentivo hacia entornos remotos y tranquilos.
Viajes temáticos y “de autor”
Por último, la guía menciona el auge de los viajes temáticos y de autor: programas en los que la música, la literatura o el cine son el hilo conductor sobre el que se diseña la experiencia. Travel Emotions habla de “turismo emocional” y de cómo se ha convertido en un estándar, al responder a la necesidad de crear experiencias memorables y transformadoras.
Muy vinculados a esta tendencia están también los llamados “viajes de autor”, programas diseñados directamente por chefs de renombre o exploradores destacados.
Tendencias que permanecen
La guía de Travel Emotions también hace una breve mención a las tendencias que ya se percibían en 2025 y que continúan muy presentes este año:
- Slow Travel & JOMO (Joy of Missing Out): El viajero de incentivo en 2026 sigue huyendo de agendas apretadas. Prefiere visitar menos lugares y permanecer más tiempo en un mismo destino para disfrutarlo de forma más pausada.
- Bienestar y reconexión: El wellness es ya un mínimo exigible, asegura Travel Emotions. Los programas que combinan actividad física suave, gastronomía saludable, desconexión digital y momentos de silencio seguirán marcando tendencia.
- Sostenibilidad real: Hace tiempo que un viaje de incentivo no se entiende sin este enfoque. Hoteles con certificaciones reales, proveedores locales comprometidos, programas de reducción de residuos y plásticos, compensación de la huella de carbono y experiencias con impacto positivo en la comunidad son algunas de las prácticas sostenibles más demandadas.
Destinos emergentes
La agencia selecciona, entre muchos otros, algunos destinos que hasta ahora no han sido tan populares para estos fines, pero que en 2026 están comenzando a ganar protagonismo al cumplir con varias de las tendencias mencionadas: Eslovenia en Europa; Armenia y Georgia en la región del Cáucaso; Ruanda en África; o Laos en el sudeste asiático son algunos de los destinos que, según Travel Emotions, están emergiendo con fuerza este año por ser lugares menos explotados, con propuestas vinculadas a la naturaleza y a precios competitivos.
En América Latina, la guía destaca Medellín y Guatapé, en Colombia, por ofrecer naturaleza, aventura, sostenibilidad real y ser un ejemplo de destinos donde organizar viajes temáticos en torno a la música.
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Según SITE, los viajes de incentivo seguirán creciendo en 2026 siempre y cuando se priorice la personalización y flexibilidad. La asociación propone que los asistentes puedan incluso elegir entre distintos restaurantes o actividades.




