A partir de febrero, los pasajeros solo podrán llevar un bolso pequeño que quepa debajo del asiento delantero, o tendrán que pagar más para usar los compartimentos superiores.
Los pasajeros han de pagar entre cinco y nueve euros por llevar una maleta en el compartimento superior de la cabina, además de una pieza pequeña de equipaje debajo del asiento delantero.
El uso de la tecnología de tomografía computerizada en nuevos escáneres permitirá agilizar el paso por los controles de seguridad y reducir el uso de bolsas de plástico.
Los clientes sin embarque prioritario tendrán que pagar ocho o diez euros por facturar las maletas de hasta diez kilos, hasta ahora permitidas de forma gratuita.
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.