Por Eva López Álvarez
Cartagena de Indias es el destino histórico mejor posicionado de la América continental. Su flamante casco histórico, –Ciudad Amurallada–, alberga coloridas calles, edificios y monumentos de gran valor patrimonial y buena parte de la vida nocturna de la ciudad más vibrante de Colombia, todo ello rodeado por once kilómetros de muralla que está siendo rehabilitada. El objetivo es hacer posible la circulación sobre todo su perímetro.
Esta renovación forma parte de un vasto proyecto que busca hacer de Cartagena una ciudad peatonal. En el plan final será posible recorrer a pie los ocho kilómetros de distancia que separan el área corporativa –Bocagrande– y la zona norte –Hotel Las Américas–, a través de un malecón que bordee el casco histórico y las playas. Forma parte de ese trayecto el Centro de Convenciones de Cartagena de Indias, vecino de la Ciudad Amurallada en el barrio de Getsemaní.
Getsemaní Precisamente en el ecléctico barrio del puerto de Cartagena, que pasó de ser una concentración de pobreza e inseguridad al distrito más cool de la ciudad, se encuentra la gran novedad hotelera del destino. En mayo abrirá por fin sus puertas el Four Seasons Hotel and Residences Cartagena. Se ofrece como un oasis de lujo que homenajea las distintas épocas de contrucción del complejo, que incluye varios edificios históricos: desde el claustro y templo de San Francisco, del siglo XVI, hasta varios teatros y el Club Cartagena, de 1920.
La escalera del antiguo club da acceso a las 131 habitaciones, incluyendo trece suites y tres special suites. Contará con dos piscinas en la azotea, con vistas a la bahía y la Ciudad Amurallada, y ocho conceptos de restauración entre los que destaca el bar-rooftop para cócteles al atardecer que se podrá privatizar para eventos de empresa.
Como áreas para reuniones el recinto cuenta con dos salones, con capacidad para 280 personas en banquete en el mayor, y tres pequeñas salas para sesiones de hasta doce participantes.
La oferta de Cartagena como destino se integra en la del propio hotel, que ofrece para grupos la organización de talleres de grafiti tras una visita de los más emblemáticos, clases de salsa, salidas a las islas o una ruta de senderismo fácil por una reserva natural situada a una hora por carretera del establecimiento. En ella es posible, durante un paseo de 2-3 horas, admirar los pequeños monos endémicos de la zona y practicar la observación de aves.
Desde el vecino Muelle de la Bodeguita los grupos pueden embarcar con destino a la isla de Barú o las Islas del Rosario.
Frente al Four Seasons se encuentra el Centro de Convenciones Cartagena de Indias, al que se puede llegar en barca surcando las aguas de la bahía de las Ánimas. Son varios los organizadores que ya han sorprendido a los delegados en un congreso o evento con un transfer que sorprende desde Bocagrande. La gran Explanada de San Francisco que recibe a los visitantes se ofrece como espacio para operaciones al aire libre gracias a sus 4.000 m2 y capacidad para más de 1.500 personas.
El Claustro de las Ánimas, anteriormente opción al aire libre y actualmente cubierto, puede recibir hasta 544 delegados en teatro. Sigue contando con un espacio adyacente en el exterior de 946 m2. El Gran Salón Barahona alberga la mayor capacidad en interior, pudiendo recibir hasta 1.588 asistentes en formato teatro, con un vestíbulo de acceso de 200 m2- El Auditorio Getsemaní dispone de 1.462 asientos.
A un minuto a pie de la Torre del Reloj y a cinco del centro de convenciones, el hotel Voilà Centro Histórico es un pequeño establecimiento boutique remodelado en 2022 muy utilizado para juntas directivas. Presume de la excelente ubicación de sus 35 habitaciones.
También a pocos pasos de la principal entrada a la Ciudad Amurallada y el centro de convenciones, en línea con las nuevas propuestas de lujo que están llegando a Cartagena, el hotel Convento Obra Pía Resort & Spa ocupará un antiguo convento del siglo XVII junto al que se está construyendo un edificio moderno. Con 102 habitaciones –22 de ellas suites y ocho con terraza y jacuzzi privado– combinará clasicismo y vanguardia. Se espera que cuente con 1.250 m2 de espacios para eventos.
Inicialmente con una inauguración prevista en 2019 bajo la marca Viceroy, detenida por la pandemia, el proyecto experimentó un relanzamiento en 2022 y se esperan noticias sobre una posible apertura en 2027.
Ciudad Amurallada
El Sofitel Legend Santa Clara Cartagena es el gran clásico de la parte antigua, con 135 habitaciones y suites, y otro ejemplo de cómo muchos hoteles del casco viejo resultan de la recuperación de antiguos conventos. Este establecimiento presume de todas las historias que esconden sus áreas comunes y espacios para eventos. Cuenta con siete salones para banquetes de hasta 200 comensales. La plaza que limita con el baluarte San Francisco Javier forma parte de los espacios al aire libre ofertados por el hotel.
El Charleston Santa Teresa forma parte del trío de ases de los hoteles más exclusivos de la ciudad antigua, ocupando también las instalaciones de lo que fue un convento en la época colonial: con 89 habitaciones de diseño, destacan sus espacios para eventos, con capacidad hasta 300 invitados, de los que cuatro son interiores y cuatro exteriores.
Entre los interiores destaca La Capilla, para 220 personas, ocupando lo que fue realmente la capilla del convento. Las magníficas vistas de la piscina panorámica pueden ser el telón de fondo de un cóctel para 120 invitados. No es el único espacio con vistas del hotel, también se ofrece una terraza panelable.
Casa San Agustín es la tercera joya de la corona y ha recibido numerosos reconocimientos a su encanto. Mantiene la esencia del refinamiento con el que nacieron los tres edificios señoriales del siglo XVII que actualmente ocupa, sin renunciar a la comodidad más exclusiva. En las 20 habitaciones, once suites y bonita biblioteca perduran frescos originales y vigas de madera como prueba tangible de la antigüedad del recinto.
Cuenta con una sala de reuniones para 45 delegados, además de los dos espacios privados del afamado restaurante Alma, uno de ellos exterior. En la isla Barú, el establecimiento cuenta con un club privado en la playa Acasí.
Novedades en la Ciudad Amurallada
En estos últimos meses son numerosos los proyectos de rehabilitación y renovación de mansiones y otros edificios históricos en la Ciudad Amurallada que han llegado a su fin. En marzo de 2025 abrió sus puertas el Hotel Casa Carolina, con quince habitaciones y una azotea con vistas a la catedral y el palacio del Gobernador donde se sirven los cócteles del reputado bar El Barón.
Casa Pestagua ya era un clásico de la hotelería más intimista, conocido entre los locales como “la casa más bella”. El reciente proyecto de renovación ha permitido incluir domótica y tecnología destinada a un trato más personalizado en sus 16 habitaciones y bonito patio colonial del siglo XVIII.
Uno de los grandes atractivos de Cartagena de Indias es que las plazas y otros espacios históricos de la Ciudad Amurallada pueden ser utilizados para eventos. La plaza de la Torre del Reloj, entrada principal al casco viejo, es uno de los venues más emblemáticos y frecuentemente alberga cenas de gala multitudinarias y presentaciones corporativas.
El baluarte San Ignacio también se puede utilizar para eventos en el exterior en cócteles de hasta 800 invitados. No es el único: la mayoría de los baluartes pueden ser privatizados respetando las limitaciones en cuanto a sonido. La Plaza de la Aduana también ha sido reservada para actos multitudinarios de hasta 2.500 asistentes en formato cóctel.
El renovado Museo del Oro Zenú es otro espacio histórico que se ofrece como venue. El patio interior de la casa colonial restaurada, que alberga una colección de objetos prehispánicos vinculados al litoral, tanto en su dimensión doméstica como artística, se utiliza para cócteles de pequeño tamaño. La sala con arcos que precede al espacio sirve de alternativa en caso de lluvia.
Casa 1537 abrió sus puertas hace una década como espacio para eventos en la que fue la primera catedral de la ciudad.
Ofrece diez salones en pleno centro histórico. La capacidad del mayor espacio es de 800 personas en cóctel. El bonito claustro se ha reconvertido en un patio de 185 m2 muy utilizado para cenas de gala de hasta 60 comensales.
Hacia el norte
Cartagena de Indias es uno de los destinos mejor dotados en cuanto a pequeños hoteles acostumbrados a trabajar con grupos de incentivo en privatizaciones completas. Junto a la muralla por su lado norte, junto a la carretera que conduce al aeropuerto internacional Rafael Núñez, Ermita, a Tribute Portfolio Hotel de Marriott, se ofrece para incentivos en una casa centenaria que alberga 98 habitaciones. El restaurante Señora Ayda, con 60 cubiertos, figura entre los mejor considerados del destino.
Siguiendo la costa a lo largo de seis kilómetros de playa se llega a uno de los hoteles más icónicos de Latinoamérica para grandes convenciones y congresos. El Hotel Las Américas cuenta con 530 habitaciones divididas en dos edificios.
Cada uno de ellos tiene sus propias salas para reuniones: Casa de Playa, más orientado a un público vacacional, tiene cuatro salones, mientras que Torre del Mar, con 279 habitaciones y un concepto más corporativo, ofrece cuatro salas de juntas para grupos de hasta 30 personas. El centro de convenciones anexo puede albergar sesiones de trabajo para un máximo de 4.200 personas.
Para fiestas de hasta 100 invitados, con las vistas de la puesta de sol como decoración, se utiliza el bar Infinito en el piso 10.
A 30 minutos por carretera de la Ciudad Amurallada, el Dreams Karibana Cartagena Beach and Golf Resort, donde actualmente ondea la bandera de Hyatt, abrió sus puertas en 2022 sobre lo que fueron las instalaciones del emblemático Conrad Cartagena, Tras una profunda remodelación, actualmente ofrece 268 habitaciones, tres restaurantes, cinco bares, club de playa y campo de golf de 18 hoyos.
Bocagrande
En el lado opuesto de la Ciudad Amurallada, el skyline de Cartagena de Indias es el definido por los rascacielos del distrito de Bocagrande, sobre una lengua de tierra que se adentra en el mar Caribe.
El mayor hotel para operaciones MICE de la zona es el Estelar Cartagena de Indias Hotel & Centro de Convenciones, con el sky bar más alto de Colombia, en el piso 51: las vistas en 360 grados decoran cualquier acción.
El hotel cuenta con 338 habitaciones ubicadas entre los pisos 22 y 49, estando los pisos inferiores destinados al centro de convenciones, que alberga tres salones panelables con capacidad para sesiones de hasta 1000 delegados en auditorio, además de una terraza abierta.
En el extremo sur de la playa de Bocagrande, asomándose a la isla de Tierra Bomba desde la península de El Laguito, Hilton Cartagena es otro complejo muy enfocado al público corporativo. Con 348 habitaciones, cuenta con un centro de convenciones con capacidad para 2.300 personas compuesto por trece salas. Los salones del edificio principal albergan sesiones de hasta 1.500 participantes. Los espacios al aire libre incluyen jardines y zonas que se asoman al mar.
Caribe colombiano
El Sofitel Legend Santa Clara Cartagena fue pionero en combinar la oferta de ciudad con el disfrute de la playa tras la apertura del Sofitel Barú Cartagena Beach Resort. Aunque es conocida como “isla Barú”, en realidad Barú es una península al sur de Cartagena. Este resort está situado a 40 minutos en catamarán desde la Ciudad Amurallada, a una hora y media por carretera. Cuenta con 187 habitaciones, incluyendo 22 suites, todas con vistas al mar y dotadas de balcón o terraza.
El centro de convenciones se compone de dos salas de juntas y cuatro salones, siendo la mayor capacidad de 270 invitados en teatro.
Hasta hace pocos años frecuentadas únicamente por la población local, las playas de esta parte del Caribe colombiano continental no contaban con complejos adaptados al público corporativo. Sin embargo, esta realidad empezó a cambiar de la mano de este hotel.
Aunque de origen volcánico –por eso no lucen como las de las Islas del Rosario– la remodelación de Cartagena pasa por transformar también el disfrute de sus playas, más orientado a un público internacional. Esto deriva en una mayor vigilancia, menos cantidad de vendedores ambulantes y una limpieza más asidua.
Islas del Rosario
Este archipiélago ofrece una visión completamente distinta del Caribe de la ciudad a tan solo siete minutos de distancia en lancha rápida. De enero a marzo hay más viento, lo que dificulta las salidas al mar, siendo abril, noviembre y diciembre los meses más lluviosos. De diciembre a febrero los vientos alisios refrescan el ambiente haciendo bajar la temperatura media de 34º que se registra durante el resto del año. Mayo, septiembre y octubre son los meses más solicitados por los organizadores de incentivos.
Desde hace muchos años, la excursión a las Islas del Rosario durante una jornada completa era uno de los ineludibles. Sin embargo, desde 2025 se han creado productos directamente vinculados al MICE como Isla Corona, a 30 minutos de navegación de Getsemaní, que incluyen opción de alojamiento para grupos reducidos. Operada por OxoHotel Hospitality Management Group, debe su nombre a la marca de cerveza que esponsoriza este exclusivo proyecto que se vanagloria de su carácter sostenible, además de ser un espacio de entretenimiento y diversión en un paraje paradisiaco.
Desde él se ofrecen múltiples actividades, que se suman al puro disfrute de las playas y camas balinesas: paddle board, competiciones deportivas en la arena, clases de cocina, observación de estrellas… a ellas se suman iniciativas ecológicas como la reforestacion del manglar o la recuperación del arrecife de coral.
En caso de alojar al grupo, se aceptan cupos de hasta 14 personas en los seis bungalós sobreelevados para proteger la fauna local y orientados al atardecer.
Con el incremento exponencial del turismo en Cartagena de Indias desde la pandemia, y la apuesta de muchas marcas de lujo por el destino, varios clubes de playa han abierto sus puertas. Sin necesidad de desplazarse al archipiélago, por eso las playas son menos espectaculares, el Atolón Beach Club se ofrece como una alternativa en la Isla Tierra Bomba, a pocos minutos en lancha desde Bocagrande.
Varios hoteles ofrecen sus servicios en isla Tierra Bomba, una isla muy próxima a Cartagena de Indias con numerosos proyectos en curso. Van en línea con la política del destino de diversificar la oferta basada en el patrimonio histórico y cultural e incluir el disfrute de un Caribe menos conocido. Dos de las cinco playas urbanas ya han sido rediseñadas inspirándose en paseos marítimos emblemáticos de otros destinos turísticos. El proyecto de renovar toda la línea de costa que permita disfrutar de la orilla del océano entre la Ciudad Amurallada y el hotel Las Américas debería verse culminado en 2027.
Un destino para pasear
La transformación que está experimentando Cartagena de Indias apunta principalmente a convertirse en una ciudad para el paseo, más allá de perderse por las calles de la Ciudad Amurallada. No obstante, el tiempo libre para deambular por las coloridas calles del casco histórico es la excusa perfecta para adentrarse en universos mágicos como los evocados por Gabriel García Márquez en una ciudad que tanto le inspiró.
Como parte de una visita guiada, es posible vestir a los participantes como personajes de época para que reproduzcan en distintos puntos del casco antiguo pasajes de obras del autor.
También se puede amenizar el recorrido con la degustación de algunas de las delicias descritas en sus novelas, como las limonadas de la plaza Bolívar o los bollos de coco de la calle Román. Se ofertan rutas de cuatro horas de duración que incluyen 35 estaciones en lugares mencionados por el escritor. En el camino se descubren otros detalles que remiten a la rica historia de la ciudad, como la ventana de las acusaciones en el Palacio de la Inquisición o el monumento a la India Catalina, personaje clave en el inicio del mestizaje tras la incursión de los españoles.
Cartagena es un clásico que sorprende por la importante transformación que está viviendo, sin perder un ápice del encanto que se sigue traduciendo en una historia tangible y bien conservada.
Team building en Cartagena de Indias
Taller de grafiti
Puede completar a una visita guiada por los ejemplos de arte callejero más emblemáticos de la Ciudad Amurallada, principalmente ubicados en el barrio de Getsemaní,. y se puede adaptar a grupos de diferentes tamaños.
Clase de salsa
Aunque originaria de Cali, cualquier ciudad de Colombia ofrece la posibilidad de introducir a los grupos en el mundo de la salsa en clases que pueden incluso tener como pista de baile la arena de la playa.
Buscando a Gabo
Una búsqueda del tesoro por la Ciudad Amurallada basada en las referencias a Gabriel García Márquez, descifrando las equivalencias entre nombres inventados por el autor y los lugares reales, es un clásico.
Cocina caribeña
El camarón y el coco protagonizan muchos de los platos icónicos de la cocina caribeña. Los grupos pueden preparar la típica cazuela de mariscos y descubrir en el proceso la fusión de influencias caribeñas, africanas y españolas que caracteriza a esta cocina.










