GUADALAJARA (MÉXICO)

Cuna del tequila y los mariachis, y ‘catedral’ de la tradición ecuestre conocida como charrería, el estado de Jalisco es para muchos el destino más ‘mexicano’ de México. Su capital, Guadalajara, combina un rico patrimonio histórico y cultural con modernas sedes y hoteles.

Por Cristina Cunchillos

PURO MÉXICO

México es sinónimo de mariachis con sus típicos trajes de charro y animadas cantinas donde corre el tequila. Lejos de ser un estereotipo o un reclamo turístico, en Guadalajara, la capital del estado de Jalisco, son seña de identidad y motivo de orgullo para los tapatíos, gentilicio que se aplica a sus nativos.

Además, son un gran atractivo cultural que añade sabor y color a cualquier operación MICE. Las cenas de gala se suelen amenizar con mariachis y danzas tradicionales, y las catas de tequila son uno de los ineludibles en los programas.

A estos atractivos se suma una amplia oferta hotelera y gran variedad de venues, que completan la buena conectividad. Guadalajara cuenta con vuelos directos a Madrid y otros 60 destinos en el continente americano, además de cerca de 30 vuelos diarios a Ciudad de México. El principal obstáculo a tener en cuenta es el incesante tráfico que puede ralentizar sobremanera cualquier desplazamiento por carretera.

Centro de Guadalajara

La mejor forma de explorar el centro histórico de la ciudad, donde se concentran varios de los edificios más emblemáticos, es a pie o en las tradicionales calesas. La impresionante Catedral Metropolitana de Guadalajara se cubre de color por las noches, de jueves a domingo, con proyecciones de videomapping que rinden homenaje a tradiciones o personajes locales.

El restaurante Alma Jalisco, especializado en cocina tradicional del estado, abrió sus puertas en agosto de 2025 en lo más alto del vecino Mercado Colón. Se puede privatizar en su totalidad para 300 personas. Su terraza, que puede acoger un cóctel para 60 invitados, ofrece espectaculares vistas de la catedral y la ciudad.

El Teatro Degollado es un elegante edificio neoclásico sede de conciertos sinfónicos, ópera y ballet. Su acogedor auditorio, con aforo para 865 personas, se reserva para actos culturales y algunas operaciones MICE. Para cócteles también se utilizan el foyer y los pasillos superiores.

Uno de los máximos exponentes del muralismo mexicano, José Clemente Orozco, dejó un gran legado en Guadalajara. Algunos de sus murales más impresionantes se pueden admirar en el Instituto Cultural Cabañas, conocido como Hospicio Cabañas. El extenso recinto que albergó una casa de la caridad en el siglo XIX fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Se puede organizar un cóctel con 900 invitados en el Patio Mayor o un banquete para 350 comensales en el Patio de los Naranjos. Para presentaciones se utiliza la Capilla Tolsa, con capacidad hasta 300 asistentes en teatro.

En los programas no puede faltar una visita a las tradicionales cantinas. El DMC Procesa Group propone un Tour de Cantinas en el que se visitan varios establecimientos históricos en los que disfrutar de la hospitalidad tapatía, así como degustar bebidas emblemáticas como el pulque (jugo de agave fermentado) o el cóctel “nalgas alegres”.

Chapultepec y la zona financiera

Al oeste del centro histórico se encuentra Chapultepec. Calles arboladas y elegantes casonas de estilo francés, art decó o neoclásico, definen las colonias –distritos– Americana y Lafayette, donde se asentaron extranjeros adinerados durante el siglo XIX y principios del XX. Además de un rico patrimonio arquitectónico e histórico, hoy alberga una animada vida cultural y muchas propuestas de ocio nocturno.

Mansiones como La casa de los abanicos se ofrecen como venues con encanto. Sus jardines acogen banquetes para 400 invitados, a menudo animados con música de mariachi.

Al oeste se extiende el distrito financiero, en el que despuntan los rascacielos. Entre ellos, varios albergan hoteles, como en el caso del edificio del JW Marriott Guadalajara. Tiene 191 habitaciones y cuatro salas para reuniones con capacidad hasta 100 personas en teatro. En el Sunset Deck de la planta 14, se organizan cócteles para 60 invitados con vistas panorámicas de la ciudad.

Andares es la zona más moderna del distrito financiero y una de las más exclusivas de Guadalajara. Tiendas de marcas de lujo y restaurantes de alta cocina comparten espacio con oficinas, complejos residenciales y hoteles de cinco estrellas como el Hyatt Regency Andares Guadalajara.

Punto Sao Paulo es un nuevo hub profesional y social donde se combinan ocio y negocios con varios restaurantes y hoteles. El Grand Fiesta Americana Guadalajara Country Club, de 207 habitaciones, cuenta con cinco salones con capacidad hasta 450 personas en teatro. Además, en la terraza de la planta 19 se puede hacer un cóctel para 200 invitados con vistas panorámicas de la ciudad.

Entre los restaurantes de la zona, Porfirio’s es una opción popular para grupos por su ambiente y su oferta de platos típicos mexicanos y cócteles. Cuenta con una terraza privatizable para 120 comensales.

Grandes espacios

EXPO Guadalajara es el mayor recinto ferial de México, con 119.000 m2 de superficie y capacidad hasta 60.000 personas. Cuenta con un total de 57 espacios, incluyendo tres grandes pabellones panelables, y dos centros para congresos y convenciones compuestos por salas versátiles con capacidades entre 30 y 250 personas en teatro.

El 12% del consumo energético procede de paneles solares y el recinto cuenta con un sistema de recogida de agua de lluvia para su uso en el sistema sanitario. Aspìra a obtener la certificación LEED por su sostenibilidad a finales de 2026. En sus proximidades hay una gran oferta de alojamiento. El hotel Presidente InterContinental Guadalajara, de cinco estrellas, cuenta con 423 habitaciones y diez salones panelables de techos altos (aunque sin luz natural), con capacidad hasta 1.300 personas en teatro o 920 en banquete. En la planta 12 cuenta con una pequeña terraza en la que se puede celebrar un cóctel para 50 personas.

El Palacio de la Cultura y los Congresos, PALCCO, es otro de los grandes recintos. Es un edificio icónico de diseño moderno, cubierto de resplandecientes paneles metálicos. Con una acústica impecable, es sede de conciertos, sesiones de ballet y representaciones teatrales. Para operaciones MICE, el teatro Moncayo cuenta con 1.823 butacas, mientras que banquetes de hasta 1000 invitados se organizan en el Ágora, la gran explanada exterior.

Zapopán

PALCCO está ubicado en Zapopán, uno de los municipios que bordean la ciudad, fusionándose con el centro y componiendo en su conjunto la gran zona metropolitana de Guadalajara. La ciudad cuenta con atractivos culturales como JAPI, un museo interactivo donde los grupos pueden sobrevolar virtualmente los paisajes de Jalisco en la experiencia inmersiva Werika. Dispone de salas donde hacer presentaciones para 250 participantes y acoge cócteles para 500 invitados en la carpa exterior.

Junto al museo, Tequila Lab es un nuevo centro cultural y museo dedicado a esta bebida. Además de aprender sobre el proceso de producción, los grupos viven una inmersión audiovisual en el paisaje del ágave, terminando con una cata. Su auditorio tiene capacidad para 163 personas.

Tonalá y Tlaquepaque

Son otros dos municipios circundantes que atraen a los visitantes por su patrimonio artístico. Tonalá es famoso por su tradición alfarera, mientras que Tlaquepaque, con sus coloridas calles repletas de tiendas de artesanía y galerías de artistas, es una excursión frecuentemente incluida en los programas.

Además de compras, los grupos pueden disfrutar de platos típicos en el restaurante Cielito Lindo, en la histórica casa donde se firmó el apoyo de Jalisco a la independencia nacional, o una cata de chocolate en La Mata Tinta.

También participan en diferentes talleres de artesanía: la plataforma Mujeres Artesanas ofrece visitas guiadas a Tlaquepaque y talleres impartidos por mujeres indígenas. Desde alfarería a la creación de las típicas muñecas Lele, o la elaboración de obras a base de cuentas de colores, característica de la cultura Wixárika, son algunas de las propuestas.

Región Valles

Las incursiones en el estado de Jalisco suelen formar parte de los programas. La Región Valles, que se extiende al oeste de Guadalajara y hasta la Sierra Madre, es una zona de tradición agrícola donde predomina el cultivo de la caña de azúcar y los campos de agave que alimentan la industria tequilera.

Muchas haciendas que fueron en su día centro de la vida social y motores del desarrollo económico de la región se han restaurado y convertido en hoteles boutique. Entre ellas, la Hacienda El Carmen, data de 1574.

La Hacienda Labor de Rivera, fundada en 1560, fue una finca de caña de azúcar y maíz. Ofrece 21 espaciosas habitaciones con encanto colonial. Los grupos pueden hacer cabalgatas, presenciar espectáculos de charrería, pasear entre agaves o hacer kayak en su lago. En los jardines se hacen banquetes con 150 comensales o un cóctel con hasta 600 invitados junto al lago.

La Región Valles cuenta además con intrigantes sitios arqueológicos como Guachimontones, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2004.

Se trata de los restos de un asentamiento perteneciente a la llamada Tradición Teuchitlán, que habitó la zona entre los años 350 a.C. y 350 d.C. Los guachimontones a los que hace referencia el nombre son monumentales estructuras cónicas de círculos concéntricos escalonados. En la visita guiada se aprende sobre la forma de vida y tradiciones de esta sociedad prehispánica.

Para una inmersión total en culturas ancestrales, es posible complementar la visita a Guachimontones con una experiencia gastronómica en el Rancho Teuchiteco con Las Mujeres del Maíz. Este grupo de cocineras es fruto de la dedicación de la reconocida chef y escritora Maru Toledo, que ha dedicado su carrera a la investigación gastronómica y la recuperación de tradiciones ancestrales mexicanas. Las Mujeres del Maíz siguen utilizando métodos y recetas seculares en su cocina.

En talleres para un máximo de 35 personas, los grupos aprenden a preparar tortitas de maíz, desde la molienda del grano hasta su cocción, o a hacer salsas en un molcajete. Posteriormente disfrutan del fruto de sus esfuerzos, en un menú de platos prehispánicos, en compañía de Maru Toledo.

Cuna del tequila

A entre una y tres horas de viaje por carretera desde Guadalajara se encuentran varios de los llamados Pueblos Mágicos, localidades con encanto donde se intenta proteger el patrimonio cultural y las tradiciones. Mazamitla, Mascota o Tapalpa son algunos de ellos, pero sin duda el más visitado es Tequila, cuna del famoso destilado de agave que lleva su nombre. De hecho la excursión desde Guadalajara, a 60 kilómetros, para pasear por sus coloridas calles adoquinadas y visitar alguna fábrica de tequila es uno de los ineludibles.

De camino, los viajeros disfrutan del espectacular paisaje salpicado de magníficos ejemplares de agave azul.

Una alternativa muy demandada para grupos en incentivo es el tren del tequila: un animado trayecto de ida y vuelta entre Guadalajara y Tequila en trenes especiales en los que no falta el tequila ni la música de mariachis.

Pocos saben que la mayor concentración de campos de agave y fábricas destiladoras se encuentra en la región de los Altos de Jalisco, al este de Guadalajara. Es otra alternativa más auténtica, que también recorre un idílico paisaje de infinitas plantas de agave rodeadas de cerros, salpicado por pequeñas poblaciones como Arandas, Ayotlán o Jalostotitlán.

Casa Loy es una de las principales tequileras de esta región, elegida por celebridades como George Clooney para crear sus exclusivos tequilas personalizados. Es propietaria de ocho millones de agaves cultivados entre Jalisco y el vecino estado de Guanajuato. Existen planes de abrir un hotel, un proyecto que ayudará a impulsar un área en la que la oferta de alojamiento es, por ahora, bastante limitada.

Lago de Chapala

A apenas una hora por carretera al sur de Guadalajara se encuentra el lago de Chapala, el más grande de México. Es una escapada popular desde la capital de Jalisco para quienes buscan disfrutar de la naturaleza y su clima templado. Los grupos pueden participar en excursiones en lancha hasta la isla de los Alacranes, llamada así por su forma y popular por sus restaurantes.

Varios pueblos ocupan la ribera norte del lago. San Juan Cosalá es famoso por sus aguas termales con propiedades minerales, algo que se aprovecha en diferentes balnearios y hoteles como Monte Coxala.

Uno de los destinos con mayor encanto es Ajijic, un Pueblo Mágico de calles empedradas que descienden hasta el lago, decoradas con coloridos murales. Es un rincón donde disfrutar de un ritmo de vida relajado y curiosear en las galerías de arte y tiendas de productos artesanales. Muchos norteamericanos se han establecido aquí, algo que resulta evidente por las numerosas conversaciones en inglés que se escuchan por toda la localidad.

Son diferentes opciones que complementan el ritmo frenético de la gran urbe que es Guadalajara. No hay que olvidar que en el área metropolitana viven cerca de cinco millones de habitantes.

A la oferta en cuanto a venues singulares y hotelería moderna se suman experiencias en paisajes únicos en torno a tradiciones puramente locales. Sin olvidar el más puro sabor mexicano con el que condimentar cada acción.

Team building en Guadalajara

Raíces en barro
Eva Núñez es miembro de la quinta generación de una familia de alfareros en Tlaquepaque. En su taller Legado Panduro Raíces en Barro, enseña a modelar figuras sencillas, como un colibrí, que el participante se llevará de recuerdo.

 

Panaderos por un día
Tachihual es un pan de manteca ancestral de la ribera del lago Chapala. En la panadería tradicional de la familia Velázquez en Ajijic, los grupos ayudan a amasar y preparar estos deliciosos panes, que posteriormente degustan.

 

Artesanía Wixárika
En un taller que pone a prueba su paciencia y resiliencia, los grupos crean coloridos diseños a base de pegar diminutas cuentas, una por una, sobre cera de abeja, según la tradición del pueblo Wixárika del norte de Jalisco.

 

 

Experiencia charra
En la experiencia Entre Charros del receptivo Andares de México, los grupos participan en diferentes “suertes charras”, desde montar a caballo y prácticar el lazo, a juegos de ruedo o el toro mecánico, en una divertida inmersión en la tradición ecuestre mexicana.