Por Eva López Álvarez
La capital de la región Centro de Portugal se encuentra entre dos gigantes: Oporto al norte (a 124 kilómetros de Coimbra) y Lisboa al sur (a 204 kilómetros), y en ella late el corazón de Portugal. Coimbra no solo es la sede de la mundialmente conocida Universidad, también es reflejo tangible de una rica historia y de tradiciones ancestrales que pueden inspirar a los organizadores de convenciones, eventos y viajes de incentivo.
De hecho, la actualmente conocida como Antigua Universidad, coronando el casco antiguo de Coimbra, alberga desde 1290 la facultad de Derecho y ocupa el que fue el primer palacio real de Portugal. La visita de esta joya de la corona lusa es ineludible en los programas de incentivo. Durante las visitas de día es más fácil apreciar el ambiente de una ciudad que cuenta con 40.000 universitarios, claramente reconocibles con sus negras capas, sobre un total de 140.000 habitantes. La apasionante historia del recinto se vislumbra en una arquitectura única, las mazmorras donde pernoctaban los estudiantes no ejemplares, la flamante Biblioteca Joanina, homenaje al barroco junto a la Capilla, y la Sala dos Capelos, que sigue siendo sede de graduaciones y ceremonias. Durante la visita nocturna, la atmósfera se vuelve lúgubre cuando entre octubre y mayo algunos grupos son sometidos a las controvertidas novatadas. Muchas veladas culminan en la Casa das Caldeiras, anterior sala de calderas del que fue el primer hospital universitario de Portugal.
El espacio para eventos más llamativo de la Universidad de Coimbra es la Estufa del Jardín Botánico, un bonito ejemplo de arquitectura en vidrio y cristal que data del siglo XIX. Puede albergar en su interior presentaciones y conciertos de hasta 150 invitados. Solo se permite servicio de comida y bebida en el bonito exterior.
Solo para sesiones en interior, y no menos singular, el Laboratorio Químico, erigido en 1777, es otro de los espacios emblemáticos de la universidad. Las graderías de madera trasladan a los asientes a las clases magistrales que se imparten en el lugar desde el siglo XVII. Otra opción es el Auditorio de la Rectoría, que alberga congresos de hasta un máximo de 472 delegados.
Los universitarios de Coimbra pueden intervenir en un team building que invite a recorrer cantando las calles de la ciudad. Se pueden simular las novatadas mediante pruebas que conllevarán el permiso de portar la capa, el mismo que desde hace 500 años certifica haber superado el primer curso académico.
Almedina
El casco antiguo de Coimbra fue reconocido Patrimonio de la Humanidad en 2013 y sorprende por su enmarañado tejido de sinuosas y largas calles. Se extiende desde el río Mondego hasta la Antigua Universidad de Coimbra. Puede ser el marco de una búsqueda del tesoro que incluya pistas en alguna de las esculturas que decoran las calles, el Jardín Botánico, la catedral, el monasterio de Santa Cruz –alberga desde el siglo XVI la tumba del primer rey de Portugal–, culminando con una sesión de música en Fado au centro.
Es la sede de un cuarteto que también ofrece sus servicios fuera del recinto, con capacidad para 60 asistentes. Sus actuaciones rememoran las canciones de las serenatas universitarias y se presentan como valedores de la versión de fado típica de Coimbra, reconocida por sus melodías suaves y nostálgicas.
El río Mondego también es escenario de actividades de team building e incentivo. En sus aguas se organizan regatas y paseos en barcazas que simulan las que anteriormente trasladaban mercancías desde las zonas rurales. El embarcadero más utilizado se encuentra muy cerca del hotel Quinta das Lágrimas.
Sapientia Boutique Hotel es otro referente hotelero para grupos MICE, principalmente por su ubicación, junto a la Antigua Universidad, y las vistas en 360 grados desde la azotea. Con 22 habitaciones, cuenta con una sala para reuniones de 40 m2.
Gastronomía portuguesa
Como buena ciudad universitaria, Coimbra cuenta con numerosas propuestas gastronómicas, algunas a precios bastante por debajo de los que se encuentran en otras ciudades europeas. La cocina de la región de Bairrada, que se extiende entre Coimbra y Aveiro –en la costa–, tiene como plato estrella el cochinillo asado lentamente en hornos de leña. Siguiendo una receta del siglo XVII, se caracteriza por la piel crujiente y la carne jugosa.
Restaurantes como Cordel ofrecen versiones más vanguardistas de la cocina lusa. Situado junto al Convento de San Francisco y bajo la batuta de Paulo Queirós, cuenta con un espacio llamado Mercearia du Cordel que replica una pequeña tienda con algunos de los productos presentados en los platos. Puede albergar hasta 40 comensales. En el piso superior, una sala con 30 cubiertos cuenta con terraza exterior para cócteles con vistas al convento y al río. El segundo piso de la casa centenaria que ocupa el restaurante alberga dos salas con capacidad para 25 y 30 invitados, respectivamente.
Aveiro
A 60 kilómetros de Oporto y 70 de Coimbra, la conocida localmente como “Venecia Portuguesa” es uno de los destinos turísticos más famosos de la mitad norte del país. La antigua estación de tren, junto a la que actualmente opera como entrada ferroviaria de Aveiro, es un bonito edificio decorado con azulejos que se ofrece como venue para reuniones y eventos destinados a grupos reducidos.
El mayor atractivo de Aveiro es el gran canal por el que transitan la suerte de góndolas a motor que conducen a la ría que desemboca en el océano Atlántico, exactamente en la playa de San Lorenzo, en trayectos de una hora. Antiguamente servían para transportar hierba y hoy pueden ser el transfer que conduce a los grupos desde el centro de convenciones de la ciudad y el vecino hotel Meliá Ria, con cuatro estrellas, 128 habitaciones y nueve salones para eventos (capacidad máxima para 260 personas).
Junto al hotel, el Centro de Congresos de Aveiro ocupa una antigua fábrica remodelada como espacio congresual en 1995. Actualmente dotado de dos auditorios, la capacidad del mayor es de 730 delegados. El más pequeño cuenta con 180 asientos. La terraza del segundo piso suele albergar cócteles con vistas al canal.
Delicatessen locales
Una de las actividades más emblemáticas en Aveiro consiste en degustar los ovos moles, el dulce local a base de yema de huevo y azúcar envuelto en oblea. La famosa Confeitaria Peixinho, fundada en 1856, no solo es el lugar más icónico sino que cuenta con una sala privatizable para grupos pequeños.
Al lado se encuentra un local de la famosa conservera Comur, donde degustar las clásica sardinas y anguilas ahumadas. Las latas se han convertido en objeto de colección. Por la cercanía de otro comercio emblemático, esta degustación se puede ampliar con el pastel de bacalao relleno de queso de la Sierra de la Estrella que se prepara en directo en la vecina Casa Portuguesa do Pastel de Bacalhau.
Las degustaciones de las delicatessen de la región Centro de Portugal también se pueden realizar a bordo de las barcazas que transitan por el Gran Canal.
La gastronomía local no solo está presente como eje de una actividad de incentivo, sino que ha dado lugar a espacios singulares que hoy se ofrecen como venues. El antiguo mercado de pescado, en pleno casco histórico, es una bonita estructura de hierro que data de 1910 y actualmente se encuentra bajo gestión municipal.
A ocho kilómetros de Aveiro, en la localidad de Ílhavo, se encuentra el recinto Vista Alegre. Es posible llegar en barco, aunque dependiendo de las mareas, hasta esta fábrica de cerámica conocida en todo el mundo que es además uno de los venues más singulares de la región Centro de Portugal.
Entre los espacios más demandados se encuentra la Sala Carapichel, diáfana y divisible con espacio exterior junto a la laguna, que puede recibir hasta 280 personas en teatro. Forma parte del edificio de nueva construcción que actualmente es el hotel de cinco estrellas Montebelo Vista Alegre Ílhavo.
La visita del Museo Histórico permite descubrir cómo la fama de la cerámica del lugar creció de la mano de la creación de una auténtica ciudadela industrial muy bien conservada. Las tiendas outlet de cerámica de Vista Alegre y de la famosa marca Bordallo Pinheiro, mundialmente conocida por sus diseños vegetales, forman parte de los ineludibles de la visita.
Costa Nova
Las antiguas casas de pescadores erigidas ante la ría de Aveiro y de espaldas al bravo océano Atlántico forman parte de los destinos más “instagrameables” de Portugal por sus coloridas fachadas. Durante todo el año el público se concentra ante estas construcciones del siglo XIX que siguen habitadas. El trayecto en bicicleta desde Aveiro es una de las posibilidades durante una jornada que puede terminar frente a las olas, en alguno de los chiringuitos que se ofrecen como miradores ante la puesta de sol.
Centro interior
El interior de la región Centro de Portugal sorprende al visitante por sus extensiones de viñedos en bucólicas colinas que recuerdan a la Toscana italiana. Aquí los cipreses han sido sustituidos por plantas de camelia y magnolios que aportan un toque de color a las construcciones de granito.
Las vistas de la Sierra de la Estrella y la montaña de Caramulo van decorando el camino hacia Viséu, ciudad famosa por su casco viejo y por ser capital de la región vitivinícola de Dao.
Aquí se encuentra uno de los mayores hoteles para congresos y eventos corporativos del norte de Portugal: Montebelo Viseu Congress Hotel & Spa, con 5 estrellas y 172 habitaciones. Fue inaugurado en 1994 y terminado de renovar en 2025. A 15 minutos a pie del casco antiguo, cuenta con un gran penthouse de 500 m2 que ejerce de hotel dentro del hotel y en el que se pueden organizar cócteles con vistas al destino.
A esta opción se suman once salas de reunión, diez de ellas con luz natural, y capacidad para 300 delegados en la mayor. Una de las dos piscinas interiores se destina solo a adultos en este gran establecimiento que parece inundado de luz natural.
Santar
A 25 kilómetros de Viséu, este pueblo está muy vinculado a las grandes familias portuguesas, de hecho los descendientes de la antigua familia real cuentan con un hotel de lujo gestionado por Grupo Valverde, que también opera otros establecimientos de alta gama en Lisboa o Sintra.
El circuito Santa Vila Jardim dinamiza la zona desde 2013 uniendo algunos de los jardines señoriales. Para días de lluvia existe un plan alternativo que consiste en visitar una de las casonas del siglo XVI, aún habitada por la familia y con una vasta colección de atuendos religiosos, carruajes y otros elementos que atestiguan de la influencia de los propietarios. En el jardín de la casa, dos pérgolas se usan para catas de vino y pícnics a la sombra en los días de más calor. Un espacio interior se ofrece para banquetes de hasta 24 invitados. La cocina tradicional sirve para clases de cocina portuguesa en grupos de ocho personas.
En toda la zona es posible que los grupos vendimien en los meses de septiembre y octubre, según el año. La región de Dao parece un ondulado mar de viñedos y esconde secretos como la Quinta da Taboadella.
Como otros propietarios de viñedos en la zona, completan sus hectáreas con otras más al norte, en el valle del Duero. Entre ambas propiedades se amplía el abanico de propuestas de team building adaptadas a la época del año: recogida de setas, castañas, vendimia, clases de bordado en tardes de lluvia… En la sala para banquetes con terraza cubierta y vistas panorámicas, hasta 50 personas pueden degustar recetas tradicionales.
Sierra de la Estrella
Es uno de los destinos de turismo activo del norte de Portugal donde se ofrecen actividades para grupos de incentivo en programas que busquen el contacto con la naturaleza. Desde Santar, la distancia por carretera es de una hora y media si el destino es el pueblo de Pidao, famoso por sus casas de esquisto y la iluminación nocturna que le ha valido la denominación de “Belén de Portugal”. Linhares da Beira es una villa medieval famosa por su castillo y su rica historia.
Desde Covilha parten rutas que conducen a paisajes de postal como el del Valle de los Glaciares y la Torre, el punto más alto del Portugal continental. Las vistas panorámicas amenizan los trayectos por la sinuosa carretera que conecta los distintos pueblos. En todos ellos, la degustación del típico queso elaborado en las montañas no puede faltar.
La región Centro de Portugal se extiende hasta los viñedos que delimitan el Duero por el sur, hasta llegar a Oporto. Ante la saturación de Lisboa en determinados meses, incluyendo la del aeropuerto, y los elevados precios que ya se encuentran en algunas propuestas de la capital, esta zona del país sigue manteniendo la esencia portuguesa sin renunciar a la relación calidad-precio que muchos asocian al país.
VILA NOVA DE GAIA
LA CIUDAD DEL VINO
No todo el mundo sabe que la ribera sur del Duero, en Vila Nova de Gaia, es la que da nombre al vino de Oporto. La historia pasada, presente y futura de esta bebida se respira en la amplia variedad de espacios y experiencias que se ofrecen en un microdestino que, además de una oferta cuidada y novedosa, propone las mejores vistas de la segunda ciudad de Portugal.
Los paisajes de viñedos de la región Centro de Portugal nada tienen que envidiar a los de la Toscana italiana. Y cuando entre ellos circula el tranquilo Duero, menos aún. Sus aguas discurren apaciblemente entre cepas hasta la ciudad de Oporto, transportando desde hace muchos siglos las uvas que dan lugar a la bebida más famosa de Portugal.
No todo el mundo sabe que la denominación Vino de Oporto incluye la obligación de que el vino “nazca” en la ribera izquierda de la ciudad de Oporto, o lo que es lo mismo, en la ciudad de Vila Nova de Gaia. Por eso frente a la segunda ciudad portuguesa se encuentran las principales bodegas de este famoso vino. No solo aquí se comenzó a elaborar hace cinco siglos, como en el caso de la bodega Taylor´s, sino que el punto de partida para su exportación siempre estuvo en este lado del río. Aquí nace la historia del “vino del puerto”.
En 1692 se comenzó a envejecer en esta misma bodega el vino de Oporto que se comercializa desde entonces, y de manera ininterrumpida, con esta marca. Se siguen reproduciendo unas condiciones que no se daban, y siguen sin darse, en las empinadas laderas del valle de Duero, a 100 kilómetros de aquí, donde se encuentran los viñedos.
Un proceso propio
La particularidad de este vino radica en la interrupción de su maduración, lo que altera los niveles de concentración de azúcar, así como el aguardiente de uva añadido que permitía en los orígenes conservar mejor el vino para su traslado. Este proceso sigue teniendo lugar en el valle del Duero, donde los caldos pasan el invierno antes de ser transferidos en primavera hasta Vila Nova de Gaia. Los procesos de recolección y pisado de la uva siguen siendo artesanales y es posible integrar a los grupos en ambas actividades.
La propiedad de Taylor´s, WOW y The Yeatman cuenta con tres viñedos que se pueden visitar en el valle del Duero y son sede de este tipo de programas que incluyen viñedo y vendimia, a una hora por carretera de Oporto (y cuatro de navegación).
En función del depósito en barricas o toneles, así como del tiempo de envejecimiento, se generan distintos tipos de Oporto, siendo el tawny el más codiciado. El más antiguo data de 1896. Esta información forma parte del contenido que se ofrece durante la visita de 30 minutos en la misma bodega donde todo comenzó.
Es el hotel de la bodega, situado en lo alto de la colina que ofrece magnificas vista de Oporto y a 20 minutos a pie de la ribera más turística. Como aliciente, durante el paseo se cruza el icónico puente Don Luis I. Todo el establecimiento es un homenaje al vino de Oporto. En el spa –con piscina interior y diez cabinas de masaje– se ofrecen tratamientos derivados de las uvas utilizadas en la elaboración de los vinos.
The Yeatman Gastronomic, bajo la órdenes de Ricardo Costa y con dos estrellas Michelin, es la propuesta de restauración más prestigiosa. Desde el año pasado, un bar barbacoa es utilizado para eventos con vistas durante el verano local. El Winter Garden anexo a la Orangerie se ofrece para cenas de hasta 60 comensales incluyendo pista de baile. Todos los espacios comparten las mejores vistas de Oporto.
La bodega del hotel, con 1600 referencias de vino, es otro de los lugares (en este caso sin vistas) donde degustar el Oporto en grupos de seis personas. Son numerosos los eventos organizados en The Yeatman a lo largo del año en torno a los distintos vinos de Portugal. Pueden formar parte del programa de un grupo de incentivo alojado en el hotel.
World of Wine (WOW) no solo es un proyecto de renovación de los antiguos depósitos de vino. También un complejo cultural y de entretenimiento que nació en 2020 con un amplio abanico de espacios para eventos que completan las opciones de Taylor´s y The Yeatman. Baron´s Hall es uno de los espacios más emblemáticos, dentro de la bodega Real Companhia Velha (a un kilómetro). Con las barricas de fondo, puede albergar hasta 960 invitados en una cena de gala.
Dentro del recinto de WOW, que incluye seis museos, se acaba de estrenar un espacio para 400 comensales en lo que fue inicialmente un museo dedicado al corcho. El Museo del Chocolate trata de la historia del cacao y en él se ofrecen catas de maridaje de chocolate y vino. The art of drinking propone un recorrido por la colección privada de 2.500 piezas: es un modo de conocer la historia de la humanidad en base al consumo de diferentes bebidas.
El más famoso, considerado uno de los mejores museos del mundo en su género, es The Wine Experience, dedicado a presentar la viña y el vino a nivel mundial y portugués con todos los procesos implicados, desde el campo hasta la cristalería. Incluye una cata de tres vinos portugueses. La sala de eventos de la Wine School se utiliza para sesiones de showcooking. El aula de degustación alberga catas de hasta 40 participantes.
La museografía y modos de abordar las temáticas son diferentes según la propuesta. Pink Palace es el museo dedicado únicamente al vino rosado en el que se propone la cata de cinco tipos de vino como parte de una visita inmersiva y divertida.
Salones para eventos
La suerte de plaza central sobre la que se articulan las diferentes propuestas de WOW se ofrece para eventos multitudinarios con vistas a Oporto.
Por su parte, el área Gallery, de tintes contemporáneos, cuenta com 400 m2 de espacio diáfano interior con un piso superior abierto sobre el principal, sin renunciar una vez más a las magníficas vistas de la ciudad como parte del decorado.
Lemon Plaza es otra opción inspirada en un pueblo típico portugués con capacidad para 300 asistentes en cóctel.
Team building en Centro de Portugal
Creando vino
En Quinta da Taboadella los grupos pueden ejercer de sumilleres decidiendo la mezcla de cepas y la proporción de las mismas que definirá un vino propio que embotellarán, y para el que también diseñarán la etiqueta.
Aventura deportiva
El Mondego cruza Coimbra y puede ser el escenario de una regata en kayak desde el Club Náutico situado a cinco minutos por carretera de Quinta das Lagrimas, donde se puede completar el programa deportivo con una clase de golf.
Fabricando arte
En Vista Alegre se elaboran piezas de cerámica que la empresa recibe en su sede. Es posible moldearlas o pintar modelos previamente elaborados durante sesiones en las que explica la historia centenaria de la cerámica lusa.
Expertos del Oporto
En la bodega Taylor´s se organizan degustaciones de vino de Oporto aprendiendo a diferenciar los distintos tipos de este vino, en sesiones de una hora. Se puede ampliar el abanico de propuestas comparando con otros vinos portugueses con opción de blind testing.
















