TOULOUSE MICE

Desde hace más de un siglo, la capital de la Occitania francesa ha atraído a profesionales del sector aeroespacial, pero con su rico patrimonio histórico, ambiente dinámico y un recién estrenado centro de convenciones, Toulouse ahora se coloca firmemente en el punto de mira del MICE.

TOULOUSE MICE
©FlorianCalas

LISTA PARA EL DESPEGUE

Por Cristina Cunchillos
Fotos Toulouse Convention Bureau

Toulouse es una ciudad multicolor. La llaman la Ciudad Rosa por el tono del ladrillo utilizado en los edificios del centro histórico, que resplandecen al sol del atardecer. Su emblema es la violeta, flor que se ha cultivado aquí desde el siglo XIX para su uso tanto en cosmética como en alimentación. Llena la ciudad de color y un delicado aroma cada mes de febrero. Y es que Toulouse es una ciudad ligada al color: fue el tinte azul pastel del glasto lo que enriqueció a los mercaderes locales en el siglo XVI.

Pero el verdadero colorido de la ciudad lo aporta su población, compuesta en su cuarta parte por estudiantes, muchos de ellos en carreras relacionadas con la tecnología y la ingeniería aeronáutica. Genera una mezcla de etnias y nacionalidades en una ciudad abierta que sigue atrayendo a profesionales de todo el mundo por sus oportunidades de trabajo en grandes empresas como Airbus, que tiene aquí su sede.

El perfil de esta población se refleja en la originalidad de sus tiendas y la abundancia de bares, cafés y restaurantes por toda la ciudad. Las plazas y terrazas del centro, sobre todo en el barrio de Carmes o en torno al puerto de la Daurada, a orillas del río Garona, son un animado punto de encuentro donde los jóvenes profesionales locales se relajan tras la jornada de trabajo.

Toulouse está mucho más cerca de Barcelona que de París, y no solo en distancia física. A pesar de su ubicación a 200 kilómetros del mar, es una ciudad en la que se respira un ambiente distendido y auténticamente mediterráneo.

Desde Barcelona se puede llegar a Toulouse en tren de alta velocidad. Además, existen conexiones aéreas con Madrid y otros destinos españoles, así como europeos y del norte de África. El único vuelo transatlántico tienen como destino Montreal, en Canadá.

En 2018, la cadena española NH abrió su primer hotel en la ciudad, junto al Aeropuerto Internacional Toulouse-Blagnac. El NH Toulouse Airport está conectado directamente con la Sala A de la terminal, lo que permite llegar al mostrador de facturación en unos pocos pasos. Ofrece 148 habitaciones y 1.000 m2 de salones bañados de luz.

Toulouse-Blagnac es un aeropuerto muy frecuentado por viajeros con intereses en las grandes empresas que se ubican en las proximidades. Ahora también servirá a los grupos MICE que acudan al recién inaugurado Centro de Convenciones MEETT, situado a apenas quince minutos. La red de metro ya conecta la terminal con el centro de la ciudad.

Centro histórico
El centro histórico de Toulouse es una compacta media luna que se recorre fácilmente a pie, con tranquilas calles y plazas a menudo libres de tráfico, cuyos nombres se muestran en francés y en la lengua tradicional occitana.

En su extremo oeste, el río Garona ofrece riberas ajardinadas donde pasear o hacer deporte. Además de los cruceros turísticos, los grupos pueden hacer recorridos en kayak o motos acuáticas.

Al este lo bordea el Canal du Midi, gran obra de ingeniería creada en el siglo XVII para conectar el Garona con el Mediterráneo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Toulouse Croisiers ofrece cenas y eventos privados en cruceros por el Canal.

El corazón de la ciudad es la espaciosa Place du Capitole, dominada por el majestuoso edificio neoclásico, que acoge el ayuntamiento y el Teatro de la Ópera. El Capitole cuenta también con tres elegantes salas donde se organizan cenas de gala de hasta 500 invitados.

En la misma plaza se encuentra el Crowne Plaza Toulouse, uno de los pocos hoteles de cinco estrellas de la ciudad, con 162 habitaciones y más de 300 m2 de espacio para reuniones y eventos.

También en la plaza está el Grand Hotel de L’Opera, un hotel boutique de cuatro estrellas y 57 habitaciones con dos salones para eventos —50 personas en teatro—, ocupando un antiguo convento del siglo XVII. Su patio alberga el restaurante Les Jardins de l’Opera, con una estrella Michelin, que se puede reservar también para cenas privadas.

Oferta hotelera
La oferta de alojamiento de la ciudad consiste básicamente en un amplio abanico de propiedades de tres y cuatro estrellas que combinan buena calidad y una ubicación conveniente para viajeros de negocios. Un buen ejemplo es el hotel Mercure Toulouse Centre Wilson Capitole. En un típico edificio de ladrillo rosado en pleno centro, cuenta con 95 habitaciones decoradas con imágenes de la ciudad, así como una sala de reuniones de 90 m2. Su bar lounge es muy utilizado para encuentros informales.

A poca distancia se encuentra el Mama Shelter Hotel, que fue inaugurado en 2018. Ofrece 120 habitaciones y espacios comunes en el estilo desenfadado que caracteriza a la marca, incluyendo una sala de cine con 45 asientos donde se proyectan películas y se hacen presentaciones.

También cuenta con tres salas de reuniones y un bar-terraza disponible para eventos privados con hasta 120 personas en condiciones normales. En el bar-restaurante, los grupos pueden jugar a fútbol de mesa, a baloncesto en el patio, o relajarse con la música de un dj durante una auténtica parrillada argentina.

Las pintorescas callejuelas de suelos adoquinados del centro medieval contrastan con los grandes bulevares que lo circundan y conectan con los barrios exteriores. Una de estas avenidas, Jean Jaurès, ha sido transformada en lo que se ha venido a llamar las Ramblas de Toulouse. El centro es ahora una amplia zona peatonal ajardinada por donde pasear hasta el Canal du Midi.

En este bulevar se encuentra el hotel Pullman Toulouse Centre Ramblas, un cinco estrellas con 125 habitaciones que ha sido recientemente redecorado y ofrece un ambiente de diseño. Una gigantesca escultura de una pantera negra recibe a los clientes a el amplio vestíbulo, donde abundan las obras de arte moderno. Cuenta con 550 m2 de espacio para reuniones.

Arquitectura y gastronomía
Un recorrido por el centro de Toulouse permite admirar su riqueza arquitectónica, que incluye monumentos como la Basílica de Saint Sernin, obra maestra del románico europeo declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. A su lado, Villa du Taur es un hotel boutique de cuatro estrellas con diecisiete habitaciones con muebles hechos a mano e iluminaciones personalizadas. En el sótano abovedado se celebran reuniones y cenas para grupos pequeños.

El Convento de los Jacobinos es otra de las joyas medievales ineludibles. Aquí se estableció Domingo de Guzmán para predicar la doctrina católica entre los cátaros, fundando la orden de los dominicos en el siglo XIII. Su claustro y refectorio se pueden reservar para cenas de gala en un marco excepcional, con un máximo de 250 asistentes.

La gastronomía es otro de los grandes atractivos de Toulouse y los grupos no se pueden ir sin probar platos típicos como el cassoulet, un delicioso guiso de alubias con pato y salchichas, o la infinidad de variantes de foie gras, quesos y embutido, bañados con vinos locales como los de la denominación Gaillac. Una opción popular de teambuilding es un rally gastronómico por la ciudad para descubrir sus secretos culinarios, además de su cultura y arquitectura.

El Mercado Victor Hugo, semi-oculto bajo un moderno aparcamiento a pocos metros del Capitole, es también una buena forma de acercarse a la gastronomía local. Se puede reservar en su totalidad para un cóctel informal con un máximo de 2.500 invitados entre los puestos de venta, o una cena en el restaurante de su planta superior incluyendo degustaciones con cocineros y productores locales.

El restaurante Ma Biche sur le Toit, en la terraza del centro comercial Galeries Lafayette, también se reserva para eventos privados con un máximo de 350 invitados y vistas panorámicas de la ciudad.

Ciudad de congresos
Quince minutos de paseo separan el Capitole del Centro de Congresos Pierre Baudis. Cuenta con 2.400 m2 para exposiciones y 24 espacios para eventos, así como un auditorio con 500 plazas. Aunque céntrico, su capacidad no resulta suficiente para acoger convenciones de gran tamaño.

Esto se ha subsanado con la apertura en septiembre del nuevo Centro de Exposiciones y Congresos MEETT, listo para acoger eventos de hasta 10.000 delegados, en instalaciones modernas y sostenibles.

Dos grandes bloques acristalados componen el recinto. El mayor de ellos ofrece 40.000 m2 de espacio para ferias y exposiciones con abundante luz natural, reemplazando al actual Parque de Exposiciones de Toulouse, en la isla Grand Ramier en el Garona, que será desmantelado. Se puede dividir en siete halls, y cuenta con un mezzanine de más de 3.000 m2. Se complementa además con 25.000 m2 de espacio exterior.

El centro de convenciones, por su parte, es un edificio de dos plantas que ofrece 15.000 m2 para sesiones profesionales. En el piso superior hay 12 salas de reuniones que se pueden combinar, mientras que en la planta baja, un auditorio con gradas y escenario retractables ofrece más de 3.300 plazas para salones plenarios.
Hilton construirá un hotel de 300 habitaciones junto a la estación de metro que conecta MEETT con el aeropuerto y el centro. Su apertura está prevista para finales de 2021.

Capital mundial de la aeronáutica
Desde MEETT se pueden ver los hangares del Museo Aeronáutico Aeroscopia, un espacio único en Europa por su colección de aeronaves excepcionales, que incluye desde un legendario monoplano o el primer avión de pasajeros birreactor a dos Concorde. En agosto se añadió un Airbus A380 en cuyo interior se podrá hacer un coctel privado para 70 personas. Es posible ponerse al mando de uno de estos modelos en un simulador de vuelos. El museo dispone de salas para eventos, y en sus pistas se pueden hacer cócteles entre los aviones, con hasta 1.500 invitados.

A su lado se extienden las instalaciones de Airbus, donde visitar los talleres de montaje de las aeronaves y vivir una inmersión total en el mundo de la aeronáutica. Es una experiencia fascinante incluso para los ajenos a este sector.

No se puede concebir un programa en Toulouse sin hablar de aeronáutica. Es un sector que despegó a principios del siglo XX con la construcción de aviones militares, aprovechando la ubicación, lejos de la frontera con Alemania.

En 1918, un grupo de intrépidos aviadores, entre los que se encontraba Antoine de Saint-Exupéry, mundialmente conocido como el autor de El Principito, se atrevió con un proyecto totalmente innovador: el transporte del correo postal por avión. Así nació “La Línea”, o Compañía Aeropostal, cuyos primeros vuelos conectaron Toulouse y Barcelona, extendiéndose posteriormente hasta Santiago de Chile.

Para celebrar el centenario del primer vuelo de la Aeropostal, hace dos años se inauguró L’Envol des Pionniers, un nuevo museo dedicado a los vuelos de estos pioneros junto a la histórica pista desde la que despegaron. En su hangar de 300 m2 se puede celebrar un cóctel junto a un modelo de las históricas aeronaves. También se realizan talleres en los que los grupos han de intentar resolver retos similares a los que afrontó la Compañía Aeropostal hace un siglo. Además pueden vivir la experiencia de pilotar un biplano Breguet 14 en un simulador. Desde octubre, acoge una exposición especial dedicada a Antoine de Saint-Exupéry.

La pista de despegue, rebautizada como la Pista de los Gigantes, es ahora un espacio abierto con jardines en el que se encuentra una de las atracciones más sorprendentes de Toulouse: La Halle de la Machine, inaugurada en noviembre de 2018.

La compañía francesa La Machine se ha hecho famosa por sus gigantescas construcciones mecánicas de madera y acero. Un minotauro de catorce metros que camina, abre los ojos, y hasta resopla y se enfada, y una espectacular araña de seis metros que mueve sus articulaciones, son algunas de las maquinarias que se exhiben en Toulouse.

En la sala principal, de más de 2.800 m2, se puede realizar un cóctel entre las máquinas, y, en pequeños grupos, que los invitados se suban a lomos del minotauro para observar cómo un maquinista maneja a la fiera.

No todas las maquinarias son gigantescas. En el Café Le Minotaure, diferentes mecanismos actúan para servir el vino o destapar los platos, amenizando así almuerzos corporativos y eventos con un máximo de 90 comensales.

Capital del espacio
Toulouse es también considerada Capital Europea del Espacio, un sector que el gobierno de Charles De Gaulle impulsó en la década de 1960, y que ahora da empleo a 13.000 personas en la ciudad (una cuarta parte del total de puestos de trabajo en el sector en Europa). Aquí tienen su sede la Agencia Espacial Francesa, laboratorios de investigación espacial y fabricantes de satélites, entre otros.

En 1997 se inauguró la Cité de l’espace como una atracción turística dedicada al espacio. Es un parque científico con 4.000 m2 de exposiciones y cuatro hectáreas de jardines en los que se encuentran réplicas de naves espaciales como el cohete Ariane o el módulo lunar Eagle, así como un telescopio gigante. Los grupos pueden subir a bordo de la Estación Espacial MIR –el original usado en Rusia para el entrenamiento de los astronautas– y el módulo orbital Soyuz, acercándose a la experiencia de la vida en el espacio con diferentes actividades, incluyendo un simulador de un paseo lunar.

También se organizan divertidas actividades de teambuilding en las que tienen que proteger la Tierra del impacto de un asteroide, o dar la previsión del tiempo en televisión, por ejemplo.

Cuenta además con un moderno planetario y una sala IMAX de 300 plazas, equipada desde este año con la más avanzada tecnología audiovisual. En el edificio Astralia se celebran cenas de gala con 250 comensales. El recinto dispone además de otras cinco salas para reuniones.

Pero el mayor atractivo es la posibilidad de realizar eventos en un entorno “fuera de este mundo”, con la reserva exclusiva del parque para un cóctel de hasta 5.000 invitados. Mediante mapping se puede decorar el cohete Ariane con imágenes corporativas y se puede contar con la presencia de astronautas y otros expertos del espacio.

Alrededores de Toulouse
La visita a Toulouse se combina a menudo con otras dos ciudades de Occitania que comparten aspectos de su historia, como la lucha contra los cátaros o el comercio del tinte de pastel: Albi y Carcassone. En Albi, los programas incluyen visitas al museo dedicado a su ciudadano más celebre, el pintor Toulouse-Lautrec, así como a la catedral de ladrillo más grande del mundo, una auténtica fortaleza gótica cuya única nave alberga magníficos frescos flamencos.

En la impresionante ciudadela medieval de Carcassonne, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, los grupos pueden viajar en el tiempo mientras exploran sus torreones, recorren los tres kilómetros de murallas, y pasean por las callejuelas adoquinadas.

Son actividades que complementan la oferta de una ciudad que apunta a lo más alto en el universo MICE con su combinación de ingenio, modernidad y riqueza cultural, sumados a una gran profesionalidad y alegría de vivir.

 

Teambuilding en Toulouse

Sabor a violeta
En La Maison de la Violette, una tienda-museo ubicada en una barcaza amarrada en el Canal du Midi, los grupos pueden hacer una degustación de tés de violeta y aprender algunas recetas fáciles que se pueden hacer con esta flor tan representativa de Toulouse.

 

Sobre dos ruedas
Una de las mejores formas de explorar el Canal du Midi y apreciar su importancia histórica y belleza natural es en bicicleta. La Maison du Vèlo ofrece rutas en grupo, incluyendo la posibilidad de un recorrido por etapas hasta Carcassone.

Inmersión aeronáutica
Desde pilotar un helicóptero, un avión de combate o una moderna aeronave comercial en avanzados simuladores de vuelos con realidad virtual, a juegos de rol en los que hay que resolver una crisis en el ámbito de la aviación, Aviasim ofrece una inmersión total.

 

Locos por el rugby
El rugby es el deporte por excelencia en Toulouse. En el estadio Ernest Wallon, los grupos pueden disfrutar de un partido del equipo local, Stade Toulousain, o practicar el deporte en el mismo campo, comenzando con la práctica del Haka.

 

Tierra azul pastel

Isatis tinctoria, glasto o “hierba pastel” son algunos de los nombres de la planta que hizo de Toulouse una de las ciudades más prósperas en el Renacimiento, gracias al comercio del tinte azul que deriva de ella. El azul pastel, color asociado a la Virgen María, se puso de moda en Europa a partir del siglo XIII, cuando el rey Louis IX de Francia lo adoptó como el color de la realeza.

Occitania, y en particular el “triángulo de oro” compuesto por Toulouse, Albi y Carcassone, se convirtió en el centro del cultivo y comercio del azul pastel en el siglo XVI. Vestigio de aquella época dorada son los espléndidos palacetes urbanos de los mercaderes que hoy enriquecen el patrimonio arquitectónico de Toulouse. Reconocibles por sus ricas fachadas y torres construidas como símbolo de ostentación, en su mayoría son propiedades privadas. Una excepción es el Hôtel d´Assézat, que acoge el museo de la Fundación Bemberg, así como eventos privados (actualmente cerrado por reformas hasta octubre de 2021).

El Museo de Pastel dispone también de salas para reuniones de entre diez y 60 personas. Aquí los grupos pueden hacer talleres de teñido y llevarse de recuerdo su propio pañuelo o bolsa azul, así como productos de cosmética natural que se elaboran con los aceites extraídos de las semillas del glasto.

 

Información práctica
Moneda Euro (EUR)
Huso horario GMT +1
Tipo de enchufe
Clavijas tipo C / E – Voltaje común 230 V
Aeropuerto más cercano Toulouse-Blagnac (TLS)

Más información
TOULOUSE CONVENTION BUREAU
Emilie Randria Veaute
Gerente de Desarrollo de Negocios – Corporativo
Tel. +33 5 81 31 30 28
cvb@toulouseatout.com
www.meetings-toulouse.com

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