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CIUDAD DE PANAMÁ: EL PASO INELUDIBLE

Ciudad de Panamá, como el epónimo Canal, es un fascinante nexo entre mundos diferentes. En ella se juntan el más moderno urbanismo y los vestigios de su pasado colonial. Es una ciudad cosmopolita como pocas, que celebra la enorme biodiversidad de su entorno. Por eso es un destino tan completo para incentivos.

Por Cristina Cunchillos / Alberto Martínez

Fotos Alberto Martínez

Panamá es el eje que conecta las Américas y por eso ha captado siempre la atención de los inversores, interesados no solamente por el Canal y su reciente ampliación sino por el sinfín de proyectos turísticos en curso. Según la Organización Mundial de Turismo (OMT), Panamá fue uno de los destinos con mayor crecimiento en 2015, atrayendo a un total de 2,13 millones de visitantes, en lo que representa un incremento del 22,4% con respecto al año anterior.

Con nuevas y mejoradas conexiones, se espera que esta cifra siga creciendo.

Hub de las Américas

Cuando el Aeropuerto Internacional de Tocumen se inauguró en los años 70 del siglo pasado tenía capacidad para 1,5 millones de pasajeros al año. En la actualidad atiende a más de 12 millones de viajeros y ofrece conexiones a 80 destinos en 34 países de América y Europa. El crecimiento aún está en proceso: en el segundo semestre de 2017 se espera esté operativa la nueva terminal 2, un proyecto que duplicará la capacidad actual del aeropuerto. En el futuro, está previsto añadir una tercera pista y una terminal satélite.

En paralelo a esta expansión, la aerolínea nacional Copa Airlines también ha ido creciendo. Actualmente vuela desde Tocumen a 74 destinos en 31 países del continente americano. Recientemente amplió su red con nuevos vuelos a Rosario en Argentina, Holguín en Cuba y Chiclayo en Perú.

Asimismo este año se han añadido más conexiones entre Panamá y Europa. Desde marzo, Luf thansa ofrece cinco vuelos directos por semana entre Fránkfurt y Panamá. El pasado mes de mayo Turkish Airlines comenzó a operar un vuelo directo desde Estambul con tres frecuencias semanales.

El proyecto más ambicioso es el de Emirates, que anunció el que será el trayecto directo y sin escalas más largo del mundo (17 horas y 35 minutos de duración), conectando Dubái con Panamá. Su lanzamiento, inicialmente previsto para este año, se espera para principios de 2017.

Una capital bien conectada

El metro de Panamá fue inaugurado en 2014 en respuesta a la creciente congestión de la ciudad. Actualmente existe una única línea con 14 estaciones a lo largo de 13,7 kilómetros: los vagones, dotados de aire acondicionado, pueden transportar hasta 45.000 viajeros cada hora. En 23 minutos el usuario puede atravesar la capital panameña en un trayecto que une el distrito de Los Andes con el mall de Albrook.

En 2015 se inició la construcción de la línea 2, operativa en 2018 y que cruzará la ciudad de este a oeste en 35 minutos, incluyendo una parada en el aeropuerto de Tocumen. También existen planes de futuro para una tercera línea.

Boom hotelero

En el año 2011 se inauguró el Trump International Hotel & Tower Panama, el primer hotel de lujo de la ciudad y, en ese momento, la torre más alta de América Latina. Cinco años más tarde, el icónico establecimiento del magnate estadounidense sigue siendo un referente de la oferta hotelera de más alta gama en el destino. Los huéspedes de sus 369 habitaciones gozan de acceso a un club de playa privado. Para grandes convenciones se ofrece un espacio modulable que incluye un gran salón principal y tres salas adyacentes, todos con magníficas vistas a la bahía de Panamá.

Entre 2011 y 2015 la oferta hotelera de la ciudad se disparó un 79%. A lo largo de estos años, muchas de las grandes cadenas internacionales –incluyendo Accor, Hilton, Starwood, Marriot, IHG o Wyndham– abrieron nuevos establecimientos en Panamá, principalmente en el distrito financiero de la ciudad o en las proximidades del aeropuerto.

Más recientemente llegó a Panamá la cadena española Sercotel, con la apertura en julio de este año del Sercotel Panama Princess. Este establecimiento de cuatro estrellas cuenta con 128 habitaciones además de cinco salones para reuniones y congresos.

Otra de las nuevas torres que definen el skyline panameño es el Hotel Las Americas Golden Tower Panama que se inauguró también en julio. El hotel del grupo colombiano Talarame ofrece 285 habitaciones en 30 pisos y fue diseñado por el uruguayo Carlos Orr, autor de la Ópera de la Bastilla en París. En noviembre abrirá sus puertas el restaurante Erre del reconocido cocinero español Ramón Freixa: será el primero con dos estrellas Michelin en Panamá.

Este año se espera también la apertura de un nuevo establecimiento de AC Hotels by Marriott, así como el Hotel Ramada Panamá Centro y el Ritz Carlton Panamá City en el exclusivo Soho Mall de la capital. Este último contribuirá a posicionar a Panamá como destino de lujo a nivel mundial.

El país del Canal

El Canal de Panamá celebró su centenario en 2014 y sigue siendo la mayor atracción turística del país. Esta obra maestra de la ingeniería que conecta el mar Caribe y el océano Pacífico fascina a quienes lo visitan. Desde el museo y restaurante panorámico de la esclusa Miraflores se pueden pasar horas observando el complejo proceso del cruce interoceánico. Para una experiencia más completa se puede organizar un tránsito total o parcial del Canal, atravesando las esclusas hasta llegar al lago Gatún. Aunque se trata de una construcción artificial, es una reserva natural de primer orden: la observación de monos, iguanas o cocodrilos forma parte del recorrido.

En la pasada década el Canal fue sometido a un ambicioso programa de ampliación y modernización que culminó con la inauguración el pasado junio de un tercer juego de monumentales esclusas. También se completó el ensanchamiento y profundización de los canales de navegación existentes. Las nuevas esclusas permiten el paso de los buques de gran envegadura Post-Panamax, capaces de transportar hasta 13.000 contenedores –el triple de capacidad de los barcos que cruzaban antes de la ampliación–.

Los navíos tardan 45 minutos en cambiar de un oceáno a otro. 17.000 barcos, representando el 5% del comercio mundial, ya atraviesan cada año los 80 kilómetros que separan el mar Caribe del océano Pacífico. El incesante tránsito también define el horizonte del mar panameño, siempre repleto de barcos esperando su turno.

La Calzada de Amador

Junto al Canal, la nueva joya de la corona en Panamá es el Biomuseo, un impactante edificio obra de Frank Gehry: abrió sus puertas en octubre de 2014 y su contenido gira en torno a la creación del istmo que condicionó la vida de América y el mundo entero, no sólo en el momento de su formación por las consecuencias del impacto geológico y ecológico: también cuando el hombre asumió el reto de atravesarlo.

El Biomuseo forma parte de la revitalización de la Calza – da de Amador como nuevo espacio turístico. Esta vía co – necta la parte continental de la ciudad de Panamá con cuatro islas del océano Pacífico, ofreciendo desde sus jardines vistas panorámicas del Puente de las Américas y la entrada del Canal.

Actualmente está siendo ampliada con espacios peatonales y vías para bicicletas, además de nuevos accesos a la Isla Flamenco. Las autoridades panameñas están considerando la creación de un nuevo puerto de cruceros en la puerta sur del Canal, que incluiría 11,5 hectáreas de área comercial. Descubrir esta nueva zona en bicicleta es una de las mejores opciones para grupos de incentivo deseosos de conocer hacia dónde va Ciudad de Panamá.

Para congresos y grandes convenciones se está construyendo en este área el Centro de Convenciones Amador, que abrirá sus puertas en 2018. Será un edificio vanguardista con capacidad para 25.000 delegados.

Panamá histórico

Además del Canal, el mayor atractivo de la urbe es la combinación de pujante modernismo e historia colonial en un radio de pocos kiló – metros. En agosto de 2019 se cum – plirán 500 años de la fundación de la ciudad en el enclave que hoy se conoce como Panamá Viejo.

Los vestigios más antiguos están a diez kilómetros al suroeste. Esta ubicación se explica por el hecho de que Ciudad de Panamá fue reconstruida tras la desolación generada por el ataque del pirata inglés Henry Morgan en 1671.

Dicha reconstrucción, que su – puso el traslado de los edificios principales, permite visitar hoy un lugar arqueológico declarado Patrimonio de la Humanidad por UNESCO que incluye las ruinas de la Catedral y otros edificios como el Convento de la Concepción o el Fuerte de la Natividad.

Igualmente esencial en cualquier programa de incentivo es la visita del actual Casco Viejo o distrito de San Felipe, centro histórico de la actual Ciudad de Panamá. Las callejuelas, con bonitos edificios coloniales en cada vez mejor estado, invitan a perderse en una suerte de pequeña Habana con pinceladas contemporáneas trazadas por los omnipresentes barcos que esperan atravesar el Canal.

El recorrido en torno a la bonita Plaza de Francia y el paseo Esteban Huertas incluye espectaculares vistas de la bahía con el distrito financiero al fondo. Para los amantes de la noche, la plaza Herrera reúne a los viajeros internacionales sin ganas de acostarse. Nadie diría que ocupa lo que fue un espacio baldío generado por el incendio que destruyó tantos edificios de este distrito en 1781.

Selva e indígenas: a un paso

Los atractivos de Ciudad de Panamá no sólo se circunscriben al espacio urbano. Otra de las ventajas de la capital del país del istmo es que a dos horas del centro los grupos pueden sumergirse en la densa selva tropical y descubrir sus matices a través de puentes colgantes, en tirolina o navegando. En la cuenca del río Chagres se puede apreciar el enorme contraste entre el bullicio de la ciudad y los sonidos de la selva, explorando una naturaleza virgen protegida por la etnia Emberá.

Para quienes no dispongan del tiempo necesario para abandonar la urbe, el Parque Metropolitano son 260 hectáreas de bosque lluvioso primario en pleno centro urbano. Completa la excursión la subida al Cerro Ancón, desde donde identificar los iconos de la ciudad.

La posibilidad de combinar visitas y actividades de muy diferente índole sin moverse de un mismo destino define la oferta para incentivos de Ciudad de Panamá: un punto de encuentro entre mundos diversos que apuesta por no dejar de ofrecer siempre algo nuevo que descubrir.

Biomuseo de Panamá

El nuevo Biomuseo de Panamá impacta gracias a su singular arquitectura, compuesta por planchas de brillantes colores que tienen como fondo los rascacielos, el océano y la selva. Obra de Frank Gehry, su contenido se refiere a la evolución de una vida que los visitantes no solamente aprenden a interpretar sino a respetar, a través de un claro mensaje en torno a la protección del medioambiente. Abrió sus puertas en octubre de 2014 en la Calzada de Amador, junto a la entrada del Canal en su lado Pacífico.

Una vez en el interior, el visitante se sumerge en diferentes ambientes y adopta un papel activo en la búsqueda de respuestas a las cuestiones científicas que se le plantean, en una experiencia tanto visual como física. Al mismo tiempo se aprende sobre la historia y compleja biodiversidad de Panamá. El museo, de 4000 metros cuadrados, contiene ocho galerías con exposiciones permanentes que explican cómo el surgimiento de Panamá cambió el mundo hace tres millones de años.

Cinco de las galerías ya están abiertas al público mientras que otras tres se añadirán en 2017. Además, ofrece otros espacios, tanto interiores como exteriores, para exposiciones temporales o la celebración de eventos, incluyendo un espectacular parque botánico o el histórico Club de Oficiales.

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