Por Eva López Alvarez
La Española fue descubierta por Colón en el primero de sus viajes al Nuevo Mundo. Hoy por hoy es un destino turístico de primer orden al que millones de turistas viajan cada año en busca de playas paradisíacas, el ritmo de vida caribeño que el europeo tanto admira para sus momentos de relax, y un clima caluroso todo el año.
Destino en reconversión
Las autoridades en materia de turismo quieren afianzar la presencia de República Dominicana en el panorama internacional de destinos de convenciones e incentivos, disociando la imagen del país a la de un destino puramente vacacional.
El potencial que ofrece para este segmento es enorme, ya que los atractivos del país se adaptan perfecta mente a lo que los organizadores necesitan para elaborar un programa lúdico que complete una convención u organizar un viaje de incentivo puro.
Para ello existe una infraestructura hotelera que. si bien nació en los años 80 en Puerto Plata claramente orientada al modelo de todo incluído que revolucionó el turismo de ocio, está sabiendo reorientarse para responder a la demanda de los grupos profesionales. A ello se une un abanico de posibilidades de incentivo organizadas por operadores locales cada vez más conscientes de las exigencias de las empresas.
Santo Domingo
La capital de la isla siempre ha sido considerada como un lugar de paso hacia la costa. Sin embargo, merece la pena organizar una parada en la que descubrir el casco antiguo, testimonio de lo que fue uno de los primeros asentamientos europeos en América.
Como punto de partida y bajo la marca MGallery del grupo hotelero Accor, el Hostal Nicolás de Ovando ocupa los espacios de la que fue la casa del primer gobernador de la ciudad. El carácter colonial impregna las 104 habitaciones y los siete espacios para eventos profesionales, que incluyen dos patios. En el mayor de ellos se pueden organizar banquetes para 250 comensales.
Su excelente ubicación hace de este hotel el punto de partida ideal para un paseo por la ciudad antigua, reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: son sólo tres km2 que merece visitar con un guía local que cuente
los orígenes de la colonización y lo que ésta supuso para el desarrollo de la isla. 300 edificios de la época de Ovando se aglutinan en esta área, que incluye la calle de las Damas, primera pavimentada del Nuevo Mundo.
Barceló cuenta con el mayor salón para eventos de empresa dentro de un hotel en la capital y ha sido recientemente renovado: el Barceló Santo Domingo, de 217 habitaciones, puede acoger hasta 1.200 asistentes en su mayor salón.
Fuera de los hoteles, el Palacio de Bellas Artes se utiliza para convenciones hasta 625 personas. El Teatro Nacional, en la Plaza de la Cultura, cuenta con un auditorio de 2.175 plazas.
Diversidad paisajística
La isla está ocupada por dos países: Haití y República Dominicana. El suroeste es árido y el noroeste frondoso gracias a la selva tropical, mientras que en el centro se eleva el Pico Duarte, el más alto de las Antillas con más de 3.000 de altura.
El recorrido de Santo Domingo a Samaná, hoy por hoy la zona más dinámica en cuanto a desarrollo turístico, permite admirar el bonito paisaje húmedo de la isla atravesándola de norte a sur, a lo largo de 120 k i l ó m e t r o s por una carretera recién c o n s t r u í d a : la llanura se sucede de un relieve suave y ondulado que va cambiando hacia el paisaje montañoso que alberga el Parque Nacional Los Haitises. Y el siguiente paisaje ya es el del mar.
Precisamente este Parque Nacional es uno de los lugares más recomendables a la hora de organizar una excursión dentro de un programa de incentivo: manglares, cayos, cuevas con arte rupestre… componen un paisaje en el que sólo faltan los dinosaurios. La visita de la cueva Fun Fun supone adentrarse en la tierra a lo largo de dos de los ocho kilómetros explorados hasta el momento.
Este parque representa a la perfección las posibilidades de ecoturismo en Samaná y alrededores. Otra de las excursiones más programadas para incentivos es el ascenso en caballo hasta el Salto del Limón, una cascada natural de 50 metros de altura en la que refrescarse tras un recorrido de una hora a través de la jungla.
Los organizadores interesados por las salidas al mar deben tener en cuenta que de diciembre a marzo miles de ballenas jorobabas viajan a las costas de Samaná cada año para reproducirse.
Hoteles en Samaná
Esta parte del país es fiel reflejo del compromiso por desarrollar una infraestructura hotelera que no sólo proponga estancias en régimen todo incluido. Un buen ejemplo es The Bannister, único con marina propia, con todo lo que eso conlleva a la hora de organizar salidas para grupos.
Las 31 suites y villas decoradas con un estilo depurado se completan con dos salones para eventos, el mayor con capacidad para 180 personas en cóctel.
Quizá lo mejor del hotel sea su Café del Mar, ideal para una privatización completa. Ni siquiera los excelentes cócteles locales pueden competir con la puesta de sol a la hora de dejar un recuerdo imborrable en la memoria de los asistentes.
El grupo hotelero español Piñero, a través de su cadena Bahía Príncipe, apuesta claramente por el país, donde cuenta con doce hoteles. El Luxury Bahía Príncipe Cayo Levantado es uno de los mejores establecimientos de la marca y, al ser sólo para adultos, es muy utilizado para grupos en un viaje de recompensa. La llegada en barco al paradisíaco cayo ya es un incentivo en sí mismo. Bajo el concepto all inclusive, 209 habitaciones, con nueve villas en la playa, se completan con spa, cuatro restaurantes y seis bares. Un aliciente más es la cantidad de actividades acuáticas y de navegación que se pueden organizar desde el hotel.
Al norte de la península de Samaná está Las Terrenas: no es Caribe, pero lo parece. Playas completamente vírgenes como la de El Rincón harán las delicias de cualquier viajero: agua cristalina a temperatura ambiente y postales de ensueño se mire donde se mire, dejan claro por qué la costa dominicana figura entre las consideradas como las más bonitas del mundo. La excursión de un día en velero con comida en una de las playas es la mejor manera de apreciarla.
La Romana
En el sur de la isla, a 100 kilómetros de la capital, La Romana concentra algunos de los hoteles más exclusivos del país. Precisamente otro de los mejores establecimientos de Bahía Príncipe está en esta zona: con 244 habitaciones sólo para adultos, el Luxury Bahía Príncipe Bouganville, fue inaugurado a finales de 2013. El Gran Bahía Príncipe La Romana, dentro del mismo complejo, también cuenta con espacios para eventos y 400 habitaciones.
Casa de Campo Golf Resort es otro de los hoteles emblemáticos dentro de la oferta de lujo en La Romana. Cada huésped cuenta con su propio cochecito de golf para desplazarse por las instalaciones, que incluyen 185 habitaciones y 40 villas, dos campos de golf de 18 y 27 hoyos y dos centros de convenciones con capacidad para 500 personas en teatro en el mayor espacio. La playa Minitas es muy utilizada para cócteles al aire libre hasta 600 personas.
La misma entidad que gestiona el hotel se ocupa de Altos del Chavón, un curioso lugar que domina el río del mismo nombre y que reproduce un pueblo renacentista italiano. Los bajos de las casas están ocupados por restaurantes y firmas de diseño. El anfiteatro abierto, los patios y terrazas, se prestan para eventos multitudinarios, como el concierto de Frank Sinatra que inauguró el espacio en 1982.
Algunas de las villas privadas que se ubican dentro del área de la Casa de Campo también pueden ser privatizadas para fiestas o como alojamiento exclusivo para incentivos de alto standing.
Desde aquí se puede organizar una de las excursiones más emblemáticas en República Dominicana cuando se quiere combinar playa, ambiente festivo y ritmo caribeño. Desde Bayahibe parten los catamaranes con destino a isla Saona: Caribe en estado puro en playas desde las que admirar las tonalidades de turquesa que puede generar este mar en sus rincones más paradisíacos.
La fiesta empieza nada más abordar: música local y “vitamina B” en homenaje al ron (Brugal y Barceló son las marcas más emblemáticas) para que los grupos bailen y disfruten de una jornada de fiesta. Tras dos horas de navegación, varios chiringuitos de la isla proponen la degustación de la cocina local con opciones para varios presupuestos: desde los bufés más clásicos a la langosta recién pescada en las aguas circundantes.
De regreso a la isla principal, la parada en una zona sin profundidad es la excusa para otro baño y admirar las especies de estrellas de mar que abundan en la zona.
Punta Cana
Quién no ha oído hablar de las playas de Punta Cana: allí donde confluyen las aguas del Caribe y el Atlántico se concentra el 50% de la oferta hotelera del país. Más de 50 vuelos diarios llegan cada día en la temporada alta, de diciembre a mayo, a lo que era hasta los años 90 una gran extensión de los campos de caña de azúcar que le dieron nombre.
Algunos complejos, emblemas del todo incluído como el Barceló Bávaro Beach, aglutinan en un mismo espacio todo lo que una convención con programa lúdico requiere. Se compone de cuatro hoteles, siendo el Club Premium Deluxe el más adaptado para grupos de trabajo e incentivo. Con recepción propia, las 144 habitaciones cuentan con jacuzzi en la terraza y magníficas vistas. En cuanto a restauración, los once restaurantes ofrecen propuestas gastronómicas diferentes y con distintos estilos según el perfil de la comida o cena que se quiera organizar. Es posible privatizar algunos de ellos.
Los clientes de esta parte del complejo tienen acceso a las instalaciones reservadas para los clientes del Barceló Bávaro Beach Solo Adultos, que también forma parte del complejo.
El campo de golf de 18 hoyos se presta para la organización de torneos o cursos de iniciación. El U-Spa, con gimnasio, cuenta con sala de yoga, aunque los locales recomiendan que las clases se hagan en la playa. También las de bachata, una de las actividades de incentivo que más éxito tiene entre los organizadores internacionales.
El Barceló Bávaro Convention Center que está dentro del recinto cuenta con más de 11.500 m2 repartidos en 13 salas que se pueden subdividir hasta un total de 24 salones. El mayor espacio puede reunir a más de 2.500 personas en teatro. Las instalaciones no solamente se prestan a la organización de eventos muy grandes. Por ejemplo, para grupos inferiores a 100 personas existen otras opciones como el bar semiabierto Higuey.
Grandes complejos
Bahía Príncipe ofrece cinco hoteles para eventos e incentivos en su complejo de Playa Bávaro: los de mayor categoría son Luxury Bahía Príncipe Ambar (sólo para adultos) y Luxury Bahía Príncipe Esmeralda, de 528 y 570 habitaciones respectivamente. El centro de convenciones del hotel Esmeralda puede albergar 600 personas en convención. A este espacio se añaden dos salones más con capacidad para 280 y 150 personas.
El complejo cuenta con tres hoteles más, generando un total de 3,114 habitaciones, todas muy cerca del Punta Blanca Golf Club, de 18 hoyos. Grand Bahía Príncipe Premier, Grand Bahía Príncipe Bávaro y Grand Bahía Príncipe Punta Cana también cuentan con equipamientos y espacios dedicados a los grupos de empresa.
Catalonia ofrece tres salones para eventos, el mayor de 592 m2, en su complejo de Playa Bávaro sólo para adultos. Éstas no son las únicas propuestas en cuanto a marcas hoteleras de referencia para el mundo hispanohablante: Riu, Iberostar, Meliá… también cuentan con grandes hoteles en la zona.
Pero no sólo hay resorts todo incluído en Punta Cana. A través de una carretera recientemente asfaltada se accede al hotel Sivory. Con 55 habitaciones y decorado en estilo asiático, ofrece detalles para los adultos que se hospedan de manera exclusiva en el hotel como el desayuno en la puerta de la habitación.
La cuidada gastronomía de sus tres restaurantes y la calma que se respira en el hotel hacen de él una opción muy recomendable para grupos más pequeños. En las dos salas que se ofrecen para eventos se pueden organizar reuniones para un máximo de 150 participantes.
Puerto Plata
Aquí fue donde empezó todo. Los primeros hoteles que aplicaron el modelo del todo incluido abrieron en esta parte de la isla, donde los chárter comenzaron a traer a miles de turistas cada semana atraídos por los 100 kilómetros de playas desde las que observar las alturas de las montañas que las rodean.
La subida en teleférico hasta lo alto del monte Isabel es la mejor manera de apreciar la orografía de esta parte de la costa norte, antes conocida como la Costa del Ámbar, por la importante presencia de este mineral fósil. La Isabela recibió a las tres carabelas de Colón en su primera toma de contacto con el continente americano.
Hoy por hoy reúne la mayor cantidad de propuestas de turismo activo en República Dominicana, por lo que interesará a aquéllos que incluyan las subidas de adrenalina dentro de sus programas. En Sosúa, conocida como el lugar donde se instaló la población judía acogida por el gobierno dominicano durante su persecución por los nazis, reúne a los principales operadores en materia de submarinismo y snorkel.
Más conexiones aéreas
El mapa de conexiones aéreas de República Dominicana evidencia la importancia que tiene el destino para el mercado europeo. Las compañías españolas están apostando fuerte por él.
A partir del 1 de septiembre Iberia retomará sus vuelos entre Madrid y Santo Domingo con cinco frecuencias semanales, tras haber abandonado la ruta en 2012. Por su parte, Air Europa integró el destino Punta Cana en la línea circular Madrid-Miami, que se abrió recientemente, con tres vuelos semanales. Con destino a Santo Domingo la aerolínea opera un vuelo diario.
Avianca aumentó en 2013 sus vuelos desde Colombia añadiendo un tercer vuelo semanal a su ruta Bogotá-Punta Cana dos veces por semana, sumada a las cuatro frecuencias semanales que opera entre la capital colombiana y Santo Domingo.
El año pasado, Copa Airlines aumentó sus conexiones entre Ciudad de Panamá y Punta Cana, hasta los cuatro vuelos diarios La filial colombiana también inauguró una ruta de Bogotá a Punta Cana con cuatro vuelos semanales.
A pesar de mantener excelentes conexiones desde Europa, República Dominicana no está conectada en vuelo directo con Argentina, Chile, Perú y México.
Damajagua es una zona de 27 cascadas y saltos de agua que se pueden recorrer haciendo canyoning. También se pueden organizar rutas en bicicleta o kayak en el mar.
Cabarete es la referencia para los que quieren disfrutar de la noche dominicana y una de las mejores zonas para organizar clases de surf, ya que sus playas están consideradas entre las mejores del planeta para la práctica de este deporte. La influencia de los vientos alisios sobre el clima se percibe claramente en el movimiento de las aguas.
Los complejos hoteleros con los mayores espacios para eventos se concentran en Playa Dorada, con hoteles como Occidental Allegro Playa Dorada, con 271 habitaciones y espacios para grupos hasta 120 personas. El VH Gran Ventana Beach Resort tiene 506 habitaciones y centro de convenciones hasta 250 participantes. El Iberostar Costa Dorada, con 516 habitaciones y playa privada, se ofrece para grupos que busquen mayor privacidad y cuenta con salones para eventos de hasta 800 personas.
En un estilo muy diferente y para grupos reducidos, el Casa Colonial Beach & Spa Resort es un hotel boutique de 50 habitaciones en una mansión. Su spa tiene fama en toda la isla. En su sala para conferencias se pueden organizar reuniones para 45 personas en formato teatro.
República Dominicana es uno de los destinos por excelencia en la oferta de enormes complejos con todo incluido, sin embargo los grupos de trabajo pueden disfrutar de la sensación de disponer de un espacio reservado. Esto es posible gracias a la apuesta de los diferentes resorts por no mezclar a los públicos vacacionales y profesionales.
Los nuevos hoteles que se están inaugurando demuestran que hay opciones para todos los gustos en un país donde cualquier congreso, convención o incentivo dejará el buen recuerdo que emana de las playas de postal, los baños en aguas cristalinas, la calidez de la acogida del dominicano, la música caribeña omnipresente y el buen ambiente que se respira en cada rincón de la isla. República Dominicana es un destino en el que cualquier evento profesional, sea cual sea su perfil, terminará siendo una fiesta.




