NUEVA YORK (ESTADOS UNIDOS)

EL CENTRO DEL MUNDO

Hay pocos destinos en el mundo que, incluso habiendo sido visitado varias veces, despierten siempre un gran interés. La Gran Manzana es uno de ellos. Y no solo por su deslumbrante arquitectura, sus sorpresas y fascinantes contradicciones. También porque más que la ciudad que nunca duerme es la ciudad que nunca para… de ofrecer novedades.

Por Eva López Alvarez
Fotos Noelia López

Nueva York forma parte de esos destinos del mundo que sigue despertando interés a pesar de que muchos visitantes ya han asistido a algún congreso en la ciudad, participado en alguna convención, disfrutado de un viaje de incentivo o experimentado unas vacaciones en familia o con amigos. Reencontrarse con sus clásicos siempre gusta y, además de eso, es una urbe que no deja de ofrecer cosas nuevas. A eso se suma que en Nueva York siempre queda algo pendiente que ver y/o hacer y alguna sorpresa que descubrir.

El One World Observatory junto al World Trade Center es buen lugar para observar el imparable desarrollo de Nueva York desde el punto de vista urbanístico. No solo se están creando nuevos barrios: muchos edificios bajos están siendo sustituidos por nuevos gigantes que parecen alargar la distancia que separa al peatón del cielo.

Desde esta cima arquitectónica de la ciudad, inaugurada en 2015 junto a las desaparecidas Torres Gemelas, las vistas en 360 grados desde los pisos 100 y 101 son simplemente fantásticas. En el 102 se ubica el espacio Aspire, con 800 m2 diáfanos para eventos en las alturas.

Incluso en Wall Street las grúas testimonian que ni siquiera el Bajo Manhattan deja de hacer retoques en su skyline. El paseo por las sinuosas calles de la parte más antigua de lo que en sus inicios fue la Nueva Ámsterdam no puede faltar en ningún programa de incentivo. Junto a la Bolsa de Nueva York, el Cipriani Wall Street es uno de los clásicos en cuanto a venues. De hecho el edificio que ocupa, originalmente sede del Citibank, albergó durante años las actividades de la Bolsa vecina. Actualmente recibe hasta 1.100 comensales en las cenas de gala que se organizan en el majestuoso piso bajo que albergaba las oficinas bancarias.

Este emplazamiento esconde un lugar aún más exclusivo: el Club Cipriani contiene la antigua caja fuerte que hoy es un pequeño salón para degustaciones. En las habitaciones previas, la sala de billar, el pequeño teatro privado para proyecciones de hasta 70 invitados y la sala para cócteles junto a la impresionante puerta de la caja fuerte dan testimonio de la exclusividad que rodeaba, y rodea, a las élites. Aún hoy son asiduas del restaurante ubicado en el mismo edificio.

SoHo y TriBeCa
Ascendiendo hacia el norte de la isla de Manhattan aparece el universo neoyorquino ligado al arte y la vida bohemia. Nuevos hoteles están naciendo como homenaje a la innovación que siempre ha caracterizado a estos barrios. Es el caso del Arlo SoHo, punto de encuentro de millennials, adeptos al diseño más vanguardista y a los nuevos conceptos de hotel que privilegian la estancia en los espacios comunes, más que en las habitaciones. Cabe señalar su reducido tamaño, al más puro estilo “apartamento neoyorquino” con una optimización del espacio que lleva por ejemplo a ofrecer la parte inferior de la cama como espacio para las maletas.

Inaugurado en 2016 y con categoría cuatro estrellas, cuenta con 325 habitaciones. De ellas 14 superan los 16 m2 que sirven de referencia en la ciudad ya que muchos
hoteles ofrecen estancias en tamaños inferiores. En el bonito patio interior se celebran cócteles para 60 invitados.

El espacio acristalado del vestíbulo alberga reuniones para 70 personas en teatro. Muy utilizado para grupos en incentivo, si se trata de un cupo reducido se pueden organizar clases de cocina en el restaurante y paseos en las bicicletas gratuitas que ofrece el establecimiento.

Muy cerca del hotel, TriBeCa Rooftop es un venue que alberga en realidad dos espacios diferentes. En el del piso 11 hasta 700 personas pueden asistir a un cóctel con excelentes vistas. En caso de buen tiempo, el mismo cupo puede disfrutar de las panorámicas en 360 grados desde la azotea del piso 12. Alrededor, los apartamentos de la gente adinerada considerada más cool como Beyoncé, Bradley Cooper o Jennifer Lawrence.

Hacia el Midtown
El Arlo NoMad es otra de las novedades al sur del Midtown de Manhattan: con 249 habitaciones aún más pequeñas – con cuatro que superan los 27 m2 – ofrece en todas las que se ubican en la esquina del edificio impresionantes vistas del vecino Empire State. Con un diseño industrial y ultramoderno, lo mejor de este hotel es la azotea del piso 31: cada hora el Empire parece decorar cuaquier evento con los cambios de luz que lo caracterizan.

150 personas pueden disfrutar de un cóctel en el corazón de la ciudad. En el primer piso, siguiendo el concepto de open space del Arlo SoHo, 120 personas pueden asistir a una reunión en formato teatro.

También en el distrito NoMad, Meliá cuenta con el INNSIDE New York NoMad. Construido en un edificio de nueva planta levantado en 2016, cuenta con 313 habitaciones que parten de los 21 m2 y dos salas de reuniones con capacidad para 70 personas.

En la ribera del Hudson
Hacia el río Hudson, en el distrito de Chelsea, numerosas galerías de arte se ofrecen para eventos. También antiguos espacios industriales hoy vacíos y destinados a la recepción de sesiones lúdicas y profesionales. Es el caso de Hudson Mercantile. Se trata de un antiguo parking-hangar recuperado muy utilizado para presentaciones de vehículos en el piso bajo. Recibe hasta 300 personas en cóctel en la azotea del piso 7, con la ventaja de poder recurrir al piso inferior, con las mismas dimensiones, en caso de lluvia.

Las vistas son lo más solicitado en Nueva York, si bien cabe destacar que la temperatura y el viento reduce considerablemente la posibilidad de utilizar las azoteas para eventos.

Junto a este espacio se encuentra el mayor centro de convenciones de Nueva York: el Javits Center. Completamente acristalado, recibe muchas de las ferias de referencia en Estados Unidos. Para reuniones cuenta con espacios inundados de luz natural: hasta 3.200 delegados pueden asistir a una misma sesión con vistas al río. En el piso 1, otro espacio transparente se ofrece para cenas de hasta 1.200 comensales.

El recinto está inmerso en un proyecto de ampliación que culminará en 2021 y que incluye un área de exhibición de 46.000 m2, una terraza para eventos en la azotea, varias salas de reuniones y el que será el mayor espacio de la Costa Este de Estados Unidos: un ballroom de 5.000 m2.

El llamado Manhattan´s West Side acapara los focos que hasta ahora se encontraban en el área del renovado World Trade Center. De la mano del proyecto inmobiliario Hudson Yards, junto al Javits Center, no solo están naciendo nuevos espacios residenciales y de restauración. También espacios únicos como The Shed, el más reciente espacio cultural
inaugurado en la ciudad, móvil gracias a la estructura rodante que cubre la plaza adyacente. Nuevos hoteles tienen su apertura prevista este año: un Courtyard by Marriott, un Equinox Hotel y el Aloft New York Hudson Yards.

También junto a Hudson Yards, The Glasshouses Chelsea se ofrece desde hace doce años como espacio para eventos de hasta 200 personas. Completamente depurado para una adaptación total a la operación, cuenta con dos niveles en los pisos 14 y 21, el superior con terraza y vistas panorámicas del río y el skyline de Manhattan.

Los cruceros son otro de los clásicos que siempre funcionan ya que la ciudad por la noche emana luces a raudales. Los barcos de Hornblower figuran entre los más demandados y pueden ser utilizados también por el día para sesiones profesionales y eventos a bordo. Con siete navíos diferentes, el más llamativo por su piso superior abierto es el Sensation, con capacidad total para 425 pasajeros – 130 sentados en el piso medio y 150 en cóctel en el superior -.

Times Square
El corazón de Nueva York brilla tanto de noche como de día y es visita ineludible ya sea vinculada a la asistencia a un espectáculo en Broadway, a un simple paseo al caer el sol o a un momento de shopping que puede culminar en la parte de la Quinta Avenida que enlaza con Central Park, donde se concentran los locales más exclusivos.

Una de las novedades hoteleras más esperadas del destino acaba de abrir precisamente en Times Square, de la mano de Marriott y Ian Schrager, fundador del mítico Studio 54.  Especialmente enfocado al mercado vacacional y de incentivos, The Times Square Edition cuenta con 452 habitaciones, dos restaurantes, bar, terraza y club nocturno.

Midtown
La parte sur de Central Park concentra muchos de los más refinados venues y hoteles, además de impresionantes rascacielos que son claro ejemplo de la elegancia refinada que transmite el art déco puramente neoyorquino.

Junto a la catedral de San Patricio, el Lotte New York Palace se divide en una parte Palace, con 733 habitaciones y suites de categoría cuatro estrellas – entre los pisos 9 y 39 -, y otra Tower -a partir del piso 39 y hasta el 56 – con 176 habitaciones de cinco estrellas. En las áreas comunes se mantiene la decoración original de lo que fue una residencia privada erigida en 1882. Las habitaciones son especialmente grandes para el destino (33m2). De ellas, 403 cuentan con vistas a la catedral.

Renovado en 2014, concentra sus salas de reuniones en tres pisos a los que se accede por un bonito patio de entrada que también se utiliza para eventos. Sumando todas sus áreas cuenta con la mayor capacidad para eventos en Manhattan: en total son 26 salas de diferentes estilos con capacidad para 350 personas en teatro en la mayor. En el piso 8 será inaugurado en el mes de julio un nuevo spa.

Además de la escalera monumental y el flamante restaurante que ocupa la antigua sala de música del palacio, cuenta con cuatro suites con azotea para cócteles de hasta 50 personas y vistas que aportan exclusividad a cualquier evento. En todas partes se respira el ambiente de uno de los hoteles más antiguos del destino: clasicismo, abolengo y mucha elegancia lo hacen sede de numerosos actos ligados a la ONU, cuya sede se ubica en el sur de la isla.

Frente a la estación central, junto al edificio Chrysler, se encuentra otro de los venues del grupo Cipriani: Cipriani 42nd Street ocupa el lugar de un antiguo banco y puede recibir a 850 invitados en una cena de gala, en un sofisticado entorno inspirado en el Renacimiento italiano.

Muy cerca se encuentra la cinematográfica Grand Central Station. Además de ser uno de los lugares más fotografiados de la ciudad, alberga The Campbell Apartment, espacio escondido de residencia y recepción de un acaudalado habitante de las cercanías que decidió construir una base en la mejor zona de la ciudad. Como consecuencia hoy se ofrece para eventos un bar que puede albergar 250 invitados, una terraza cubierta para reuniones de hasta 260 delegados y un patio interior para cócteles de hasta 50 asistentes. Es una suerte de espacio secreto que sorprenderá a cualquier participante en una convención o incentivo.

Venues históricos
El abanico de venues en el Midtown parece interminable. El Ziegfeld Ballroom es un teatro homenaje al art déco que se jacta de ofrecer las mejores instalaciones en lo que a sonido se refiere. De hecho nació como teatro de performances hasta que en los pasados años 60 se convirtió en cine. En 2016 fue completamente renovado en un proyecto inspirado en el art déco original y desde entonces ejerce como venue.

Hasta 800 personas caben en una cena de gala con proyecciones, mapping… Bautizado con el nombre de un famoso productor de Broadway, además de la calidad del sonido ofrece también un entresuelo que amplía la capacidad total para sesiones profesionales hasta 1.200 delegados en teatro.

El Gotham Hall es otro antiguo banco hoy elegido por muchas celebridades para presentar proyectos y giras. Fue el caso de Elton John en 2018. El piso bajo, donde admirar el mobiliario original de 1924 y coronado por una magnífica bóveda acristalada, alberga cenas de gala de 650 invitados.

Se completa con dos entresuelos y un piso subterráneo que esconde una sala de degustación en la antigua cámara de seguridad del banco. La impresionante puerta recuerda cuál fue el lugar más valioso del Greenwich Savings Bank.

Brooklyn
Atravesar el puente que une Manhattan y Brooklyn, el distrito más poblado de Nueva York, al final del día, es una experiencia única. La luz suele acompañar en un destino
ventoso que cuenta con 250 días de sol al año. A la belleza de esta bonita obra de ingeniería se une una atmósfera típicamente neoyorquina: turistas, runners, ciclistas y paseantes cohabitan en un recorrido que puede culminar con las vistas del skyline que se aprecian desde el otro lado del East River.

El mejor hotel del distrito es The Williamsburg Hotel, de cinco estrellas y 150 habitaciones de diseño en el área con más vida nocturna de la zona. El área para eventos ofrece magníficas vistas de Manhattan.

Brooklyn se presta a numerosas actividades relacionadas con la vida local y la degustación de nuevos productos que interesan a los habitantes. Es el caso de la cerveza, como la que se produce en la Brooklyn Brewery, donde es posible organizar catas para grupos en incentivo.

Paraíso del shopping
No solo la Quinta Avenida y Times Square aglutinan a los viajeros ávidos de compras. Para ellos Nueva York no deja de ofrecer nuevos espacios: entre ellos Hudson Yards y sus más de 100 tiendas y el nuevo Empire Outlets de Staten Island, único centro comercial completamente dedicado al outlet de la ciudad.

Sin salir del centro, en el Rockefeller Center están las emblemáticas tiendas de juguetes de Lego y FAO Schwarz, una auténtica institución que mantiene el piano sobre el que Tom Hanks tocaba con los pies en la película Big.

Una parada en el observatorio Top of the Rock del Rockefeller Center, que también se ofrece para eventos, incluye excelentes vistas de Manhattan y especialmente del vecino Empire State.

Ciudad de museos
Algunos de los mejores museos del mundo se encuentran en Nueva York por lo que un incentivo que se precie no puede dejar de incluir la visita de al menos uno de ellos. Cuesta elegir entre la amplísima oferta: el MET (Metropolitan Museum of Art) alberga una impresionante colección de pintura europea del siglo XIX, excelente arte egipcio… conviene  centrarse en una temática o elegir los “ineludibles” porque hacen falta varios días para recorrer toda la exposición.

El MoMa (Museum of Modern Art) es muy demandado para visitas privadas antes de su apertura a las 10am. Actualmente en proceso de ampliación, permanecerá cerrado entre el 15 de junio y el 21 de octubre de este año. Además de demoler un edificio contiguo, se está construyendo un rascacielos de Jean Nouvel con el objetivo de generar un  nuevo espacio expositivo que ya no estará dividido por disciplinas sino que ofrecerá un recorrido cronológico por la historia del arte, desde finales del siglo XIX hasta nuestros días.

En torno a Central Park, el Guggenheim Museum; el Museo de Historia Natural, célebre por el cine y sus dinosaurios; o el Museo de El Barrio dedicado al arte latinoamericano en Harlem, compiten con el de Ellis Island junto a la Estatua de la Libertad. Este último trata sobre la inmigración y su impacto en la ciudad… la variedad es enorme y hay para todos los gustos.

El último en abrir fue el National September 11 Memorial & Museum, junto a las antiguas Torres Gemelas, que homenajea a las víctimas de los atentados sufridos en el World Trade Center el 11 de septiembre de 2001 (con 2.977 muertos y más de 6.000 heridos) y el del 26 de febrero de 1993 (con seis fallecidos y más de 1.000 heridos). Comprende un área de museo con numerosos vestigios arquitectónicos, personales y relacionados con las tareas de salvamento, así como una plaza dedicada a las personas desaparecidas.

Incentivos únicos
Si bien es cierto que Nueva York se presta más a la contemplación que a la acción en lo que se refiere a actividades de teambuilding, para incentivos es uno de los mejores destinos del mundo. Tematizar una experiencia en función del barrio en el que se encuentre el grupo es una de las posibilidades que ofrece el receptivo Cosmopolitan Incentives.

La coctelería es una de las tipologías asociadas a Manhattan y numerosos bares se prestan a exhibiciones en las que los grupos pueden participar activamente. Uno de ellos es el Buddakan, en Chelsea, donde se rodó la serie de TV Sex and the city. Otro ejemplo: qué mejor manera de visitar Central Park que viviéndolo como un local durante un picnic sobre la hierba y una partida de frisbee.

Precisamente junto al parque y el Carnegie Hall, ofreciendo excelentes panorámicas del mismo, está el Park Lane Hotel: con 631 habitaciones de gran tamano. El 30 % incluye vistas a Central Park. Inaugurado en 1971, se encuentra inmerso en un proceso de renovación que respetará la atmósfera vintage de este hotel de cuatro estrellas.

De 5 a 7 pm los huéspedes se aglutinan en el restaurante del primer piso, con vistas a la calle y el parque, gracias a su completo hospitality service que incluye bufé de comida y bebidas. Este salón se puede privatizar para eventos de hasta 150 invitados. La mayor capacidad se encuentra en el ballroom con terraza que puede albergar 220 personas.

La mayor sorpresa del hotel se encuentra en el piso 46: la Park Lane Suite es la antigua residencia del propietario que hoy se ofrece para eventos de hasta 100 personas. La decoración de los 70 otorga un bonito toque retro y 125 personas pueden disfrutar en un cóctel con las sublimes vistas del parque desde la terraza.

Asistir a uno de los espectáculos de Broadway también es ineludible, pero se puede ir más allá y hacer que los asistentes sean mucho más que espectadores. Antes pueden divertirse reproduciendo una escena que después podrán comparar con la real. Y después de la producción mantener un encuentro con los protagonistas en lo que supone una inmersión única en el universo cultural más emblemático.

La ciudad de los rascacielos es un paraíso para el MICE, allí se inventó y allí sigue demostrando su juventud.

Información práctica

– Huso horario: GMT +4
– Moneda: Dólar estadounidense
– Tipo de enchufe: Clavija tipo A / B  – Voltaje común 120 V
– Código telefónico: +1
– Más información: NYC & COMPANY
Patricia Herrera
Regional Director
pherrera@nycgo.com
www.nycgo.com

Teambuilding en Nueva York

Clase de cocina
Para grupos pequeños el hotel Arlo SoHo ofrece la posibilidad de elegir una de las múltiples cocinas del mundo que se pueden degustar en Manhattan y preparar un plato relacionado con ella, incluso ejerciendo de chefs creativos inventando recetas a las que habrá que darles nombre.

 

Rally fotográfico
Pocas ciudades se prestan más a un rally fotográfico localizando elementos aparecidos en el cine. El recorrido, a pie, en metro o en bicicleta, puede ser condimentado con la reproducción de una escena famosa en su marco original.

 

Creando grafitis
El tour del Bronx con grafiteros locales que cuentan la historia del barrio a través de sus periplos personales puede culminar en una sesión de arte callejero, si bien hay restricciones para el uso de espacios públicos por lo que se recomienda realizarla en interior.

 

Cocktail
Muchos bares de Nueva York se consideran auténticos templos de la coctelería y se prestan a clases en las que los participantes preparen el típico New York Sour o el Manhattan, que como su nombre indica fue concebido en este distrito.

 

La ciudad que nunca para

Hudson Yards es el nuevo distrito que demuestra que el calificativo de “ciudad que nunca para” es más ajustado para describir a la Gran Manzana que el de “ciudad que nunca duerme”. Junto al río Hudson, en la ribera Oeste del Midtown de Manhattan, se ha iniciado un gran proyecto urbanístico que pretende crear una nueva ciudad dentro de la ciudad.

La suerte de “escalera a ninguna parte” bautizada The Vessel ejerce de corazón de un complejo de rascacielos que incluye un centro comercial con presencia española en el llamado Little Spain: imitando un mercado, de la mano del cocinero José Andrés y los hermanos Adriá, ofrece diferentes opciones culinarias de una manera informal condimentada con la sofisticación del lugar.

Junto a The Vessel se acaba de inaugurar un venue realmente único en el mundo: The Shed es una estructura cuadrada y móvil ya que cuenta con una carpa que lo rodea instalada sobre ruedas que se extiende sobre la plaza adyacente creando un espacio cerrado en días de lluvia o viento. El proyecto del mayor desarrollo inmobiliario privado en Estados Unidos no ha terminado: en 2020 se inaugurará The Edge, el que será el balcón público más alto de Nueva York.

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