CARTAGENA (COLOMBIA): MAGIA REAL

Cartagena de Indias encierra en sus trece kilómetros de muralla un tesoro colonial que da lugar a magníficos hoteles y venues e interesantes maneras de descubrir un pasado fascinante. Pero la ciudad es mucho más que eso: nuevos barrios que se abren al turismo, zonas que se expanden y cada vez más propuestas de calidad para los organizadores internacionales.

Por Eva López Alvarez

Fotos E.L.A.

Pasado y presente conviven en las calles empedradas del casco antiguo de Cartagena de Indias, que invita a perderse en busca de los indicios de ese realismo mágico que describió García Márquez.

Puestas de sol, palacios y vestigios que testimonian el paso de los españoles, una arquitectura colonial bien conservada y llena de colores, plazas donde disfrutar del ambiente local… componen el corazón de una ciudad antigua rodeada por los rascacielos de los barrios de Boca grande y Zona Norte, el gran puerto de cruceros que situó el destino en el mapa turístico internacional… dando lugar a una suma de espacios que culminan en el Caribe.

La mejor descripción de la belleza de Cartagena es la que afirma que el mar soñado no es el mayor de sus atractivos: porque aunque Cartagena de Indias no sea sólo su casco antiguo, lo mejor de la ciudad está guardado dentro de una muralla de 13 kilómetros cuadrados que atesora la ciudad colonial mejor conservada de América Latina.

Más conexiones con Europa Cartagena es fiel reflejo de la situación de Colombia, un país que apuesta por consolidarse como destino seguro y moderno ante los meeting planners internacionales. Prueba de ello es la ampliación de conexiones aéreas con Europa y la mejora de los servicios por parte de las compañías.

Tap Portugal inauguró este año su ruta entre Lisboa y Bogotá, con cuatro vuelos semanales, y recientemente firmó un acuerdo con COPA Airlines, también miembro de Star Alliance, para operar en código compartido los vuelos de la panameña con destino a Cartagena desde su hub en Ciudad de Panamá.

Avianca, Lan y VivaColombia operan vuelos directos entre Bogotá y Cartagena. La primera ha mejorado sus conexiones con Madrid gracias a la incorporación del B787-8 Dreamliner: con el nuevo avión, dotado de mejores prestaciones en cabina y asientos, se operan algunas de las cuatro frecuencias diarias que ofrece entre las capitales colombiana y española. Los planes de Avianca con respecto a Europa incluyen las nuevas conexiones con Londres desde julio y la próxima apertura de rutas directas hacia París y Fránkfurt.

Bocagrande

La planta hotelera de Cartagena se concentra en el casco histórico y los distritos vecinos de Barrio Norte y Bocagrande. Precisamente este último aglutina las propuestas de vida nocturna extramuros, los nuevos proyectos turísticos y de shopping y algunos de los clásicos del destino, empezando por el hotel Capilla del Mar: con 203 habitaciones, cuyas dimensiones figuran entre las más grandes de la ciudad, en 22 pisos, el establecimiento se encuentra inmerso en un proceso de renovación que ya ha culminado en el vestíbulo y ahora se extiende a los tres salones para eventos con capacidad máxima para 120 asistentes en formato auditorio.

Para eventos, el Bar 21 incluye un espacio circular acristalado para fiestas de hasta 40 invitados con vistas al Caribe volcánico y el casco antiguo.

El Caribe es tan antiguo que en sus orígenes, hace 70 años, se accedía en barca. Actualmente es una bella combinación de arquitectura contemporánea y colonial con 99 habitaciones ubicadas en el edificio histórico que está siendo remodelado. En total son 363 habitaciones, el 90% con vista al mar, y nueve salones con capacidad para 280 personas en formato teatro en el más grande. Es el único hotel con piscina semiolímpica de Cartagena para todos aquéllos que prefieran evitar cruzar la carretera que separa de la playa.

Hilton ofrece 341 habitaciones en la zona de El Laguito en un hotel cuya remodelación terminó en 2014. Cuenta con acceso directo al mar por lo que la programación de actividades acuáticas forma parte de los servicios ofrecidos a los grupos de incentivo. En los jardines se pueden organizar eventos de hasta 1.200 personas. Para sesiones de trabajo el establecimiento cuenta con 20 salones en un área independiente que puede albergar hasta 1.500 delegados en el mayor espacio.

Entre los nuevos proyectos de Bocagrande figura el hotel Hyatt Regency, con 261 habitaciones: está siendo construido en las plantas superiores del centro comercial Plaza Bocagrande, inaugurado el año pasado.

La cadena Sheraton también abrirá próximamente un hotel con 250 habitaciones; Iberostar otro con 200; mientras Intercontinental prevé la apertura de un establecimiento con 287 habitaciones cuya inauguración era inminente al cierre de esta edición. Contará con un centro de convenciones con capacidad para sesiones de hasta 700 asistentes.

La infraestructura hotelera que ya existe y aquélla que se está desarrollando demuestra que Cartagena es mucho más que un destino de cruceros. También es prueba de ello el Centro de Convenciones Julio César Turbay Ayala, a las puertas de la ciudad amurallada, al que se puede llegar en barca surcando las aguas de la bahía de las Ánimas.

La explanada de San Francisco que sirve de entrada al recinto es uno de los mayores espacios exteriores que ofrece la ciudad. Ya se han organizado cenas para 1.800 personas. En el Gran Salón Barahona se pueden reunir 2.000 personas mientras que el auditorio ofrece 1.462 plazas.

Getsemaní

Este auditorio ha sido bautizado como Getsemaní en honor al barrio en el que se encuentra el centro de convenciones, separado de la ciudad amurallada por un pequeño puente que conduce a la emblemática Puerta del Reloj, principal acceso a la zona más visitada.

Hasta hace poco desdeñado por el turismo, el barrio de Getsemaní no sólo es cada vez más frecuentado por los viajeros que buscan la Cartagena más “auténtica”, sino por cadenas internacionales e inversores locales que están remodelando edificios con el objetivo de crear hoteles exclusivos.

Es el caso de Four Seasons, que convertirá el Teatro Colón aledaño al centro de convenciones en un refinado hotel de 120 habitaciones. Su inauguración está prevista para 2016. Ampliando el abanico de las propuestas más selectas, Viceroy hará del convento Obra Pía un hotel de lujo con 102 habitaciones y apertura también prevista para el año que viene.

Quien ya abrió sus puertas el pasado mes de abril es el Hotel La Artillería: un ejemplo tangible de la reconversión que está viviendo el barrio en la forma de una antigua casa militar que se ha convertido en un hotel boutique de 23 habitaciones. Pronto lo que fue el barrio en el que se hacinaban los esclavos hace cinco siglos reunirá algunos de los hoteles más exclusivos de Cartagena de Indias.

Zona Norte

A doce kilómetros de la ciudad amurallada comparte con Bocagrande los proyectos hoteleros de mayor envergadura. En esta zona están las mejores playas de la ciudad y su desarrollo turístico comenzó con el Hotel de Las Américas y sus 530 habitaciones divididas en dos edificios. Es la referencia en el destino para los organizadores de congresos, convenciones y eventos gracias al centro de convenciones anexo que puede albergar sesiones de trabajo para un máximo de 4.200 personas.

Para fiestas corporativas con cupos de hasta 100 personas, las vistas de la puesta de sol desde el bar Infinito en el piso 10 -con piscina- rivalizan con la mejor decoración.

Cada uno de los dos edificios que componen el complejo cuenta con sus propias salas para reuniones: la Casa de Playa, más orientado a un público vacacional, ofrece cuatro salones, mientras que Torre del Mar, con sus 279 habitaciones bajo un concepto más corporativo e inauguradas hace tres años, cuenta con cuatro salas de juntas para grupos de hasta 30 personas. Hoy por hoy, el Hotel de las Américas es la mayor infraestructura para MICE de Cartagena tanto en número de habitaciones como en espacios para eventos.

En las cercanías, el Holiday Inn Cartagena Morros es otro cinco estrellas de 140 habitaciones muy frecuentado por viajeros de negocios y grupos de incentivo en la ciudad que ofrece acceso directo a la playa.

Intramuros

Cuando Rodrigo de Bastidas, compañero de travesía de Cristóbal Colón en su viaje hacia las Indias, avistó la bahía que genera la península de Bocagrande en el mar Caribe, bautizó el lugar recordando a la ciudad española de Cartagena y completando el nombre con el del continente que estaban descubriendo.

El casco antiguo de Cartagena de Indias es la joya de la corona colombiana. Rodeado por 13 kilómetros de muralla, esta ciudad fortificada frente al mar Caribe mereció en 1984 el reconocimiento de la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Lo mejor que se puede hacer en Cartagena es perderse por sus calles, ya sea durante una búsqueda del tesoro o en un rato de tiempo libre que no debe faltar en los programas. Es un destino seguro y la afabilidad de los locales hace el resto para que el viajero se sienta siempre bien acompañado.

Dos de los mejores hoteles del destino ocupan los espacios rehabilitados de antiguos conventos y son los más grandes del casco histórico: el Sofitel Santa Clara tiene 122 habitaciones y seis salones para reuniones de hasta 300 personas en auditorio. Se pueden organizar eventos al aire libre en la plaza propia dentro de las murallas, junto al baluarte San Francisco Javier.

El baluarte San Ignacio también se puede utilizar para eventos en el exterior en cócteles de hasta 800 invitados. No es el único: la mayoría de los baluartes pueden ser privatizados respetando las limitaciones en cuanto a sonido. La Plaza de la Aduana también ha sido privatizada para actos multitudinarios de hasta 2.500 asistentes en formato cóctel.

El Charleston Santa Teresa es el segundo hotel más grande del recinto amurallado, ocupando también las instalaciones de lo que fue un convento: con 89 habitaciones, goza de un emplazamiento excelente y plaza exterior.

El salón La Capilla, que como su nombre indica es fruto de la recuperación de la antigua capilla, se utiliza para cenas de gala con 200 comensales. Dispone de un área VIP con 13 habitaciones y acceso directo a la calle.

Las magníficas vistas de la piscina panorámica pueden ser telón de fondo de un cóctel que también puede tener lugar en la terraza panelable con capacidad para 120 invitados.

Casa San Agustín, perteneciente a la selección The leading hotels of the world, cierra el top 3 del casco histórico en cuanto a hoteles de alta gama que han sabido mantener el encanto de la arquitectura local más refinada sin renunciar a la comodidad más exclusiva. Es fruto de la unión de tres casas señoriales que dieron lugar en 2012 a un precioso hotel de 30 habitaciones. A partir de diciembre contará con un spa en una cuarta casa. Tiene una sala de reuniones para 45 personas, además de los dos espacios privados del restaurante Alma, uno de ellos exterior.

Joyas históricas

Casa 1537, inaugurado en diciembre de 2014 en la que fue la primera catedral de la ciudad, alberga hoy diez salones para eventos en pleno centro de la ciudad antigua. La capacidad del mayor espacio es de 800 personas en cóctel. El bonito claustro es hoy un patio de 185 metros cuadrados que se utiliza para cenas de gala de hasta 60 comensales.

En el Teatro Heredia Adolfo Mejía, construido en 1911, se organizan espectáculos privados para grupos de hasta 650 personas. En la calle se pueden aprender pasos de los bailes locales: en la plaza Bolívar, corazón del casco antiguo, todos los días a las 5:30 pm se baila cumbia, ballenato y bullerengue.

Team building en Cartagena de Indias

Clases de cocina

El restaurante Don Juan, dentro del casco histórico, es uno de los que ofrece sus instalaciones para que los grupos de hasta 60 personas aprendan a cocinar los platos locales, como el emblemático arroz con coco y pescado frito acompañado de patacones.

Rumba en chiva

Los peculiares autobuses locales pueden ser el vehículo que traslade al grupo durante un city tour o la sede de una fiesta nocturna en la que no puede faltar el aprendizaje de algunos pasos de cumbia, la degustación de cócteles a base de las bebidas nacionales y un final de fiesta en discoteca.

Buscando a Gabo

Una búsqueda del tesoro basada en las referencias de García Márquez, encontrando las equivalencias entre los nombres inventados y los lugares reales es una de las propuestas más demandadas. Se puede completar con degustaciones de productos locales mencionados en su obra.

Catas de café

En San Alberto, local del casco histórico, los grupos pueden disfrutar con un productor local de un “bautizo cafetero” durante el que aprender qué cualidades definen un buen café, cómo se produce y cuáles son los consejos a seguir para disfrutar del café colombiano.