ISLAS GALÁPAGOS (ECUADOR) – PURO INCENTIVO

Las Islas Galápagos no solo protagonizan los sueños de todo aquel que busca saber más sobre la evolución de los seres vivos. La belleza de sus paisajes, el exotismo de su fauna y la sensación de admirar una postal única en el mundo, generan una recompensa difícil de superar.

ISLAS GALÁPAGOS MICE

ISLAS GALÁPAGOS

LABORATORIO AL AIRE LIBRE

Por Eva López Alvarez

Las islas Galápagos forman parte de los lugares más protegidos del planeta. Su distancia del continente americano -a tres horas de vuelo de Guayaquil- contribuye a la conservación de este archipiélago que es un laboratorio a cielo abierto, al mismo tiempo que un museo de historia natural en el que los ejemplares están vivos.

Islas Galápagos es una provincia de Ecuador y se sitúan a 1.000 kilómetros de su costa. Solo cuatro de las trece islas que componen el archipiélago están habitadas. El resto se abren al turismo en función de las distintas labores de investigación, repoblación y mantenimiento que estén teniendo lugar en ellas. Por eso los tours privados y las escalas de los cruceros en los distintos islotes se definen con poca antelación. 

Los accesos al archipiélago se realizan a través de los aeropuertos de Seymour-Islas Galápagos y San Cristóbal. El primero se sitúa en la pequeña isla de Baltra, separada de Santa Cruz por el canal de Itabaca. El tráfico por el canal es fluido ya que Santa Cruz es la isla más poblada del archipiélago, con 30.000 habitantes. Los cruceros parten de las cercanías de ambos aeropuertos.

Santa Cruz

La isla de Santa Cruz alberga la que es la capital turística del archipiélago: Puerto Ayora. Finch Bay Galapagos Hotel es el más exclusivo de la zona y se accede a él tras un trayecto de cinco minutos en lancha desde la ciudad: con 21 habitaciones y seis suites, como la mayoría de hoteles especializados en MICE cuenta con su propio yate para la exploración de algunos de los islotes abiertos a la visita. Cuenta con spa y acceso directo a la playa.

En el corazón de Puerto Ayora, el Ikala Galápagos es uno de los últimos llegados al porfolio de hoteles del destino. Cuenta con 22 habitaciones, incluyendo 15 suites con balcón, piscina y un restaurante en la azotea que puede ser utilizado para eventos con vistas a la ciudad y el mar.

El mayor atractivo turístico del lugar es la Estación Científica Charles Darwin (ECCD). De la mano de un experto, la visita del lugar supone una inmersión de sumo interés en el universo único del Parque Nacional Galápagos. Es además un centro de investigación donde se siguen ampliando las bases del conocimiento que sentó Charles Darwin. El carácter divulgativo del recorrido hace que sea un punto de partida ideal para saber más sobre todo lo que se puede observar en las distintas islas a posteriori.

Junto a su entrada se ubica el hotel Triángulo de Darwin by Galapagos Habitat, con 17 habitaciones, cinco de ellas suites con terraza y vistas al mar y los manglares. Cuenta con yate propio para desplazamientos de 16 pasajeros. 

Se proponen travesías de seis noches incluyendo la visita y estancia en Santa Cruz e Isabela, o cruceros de dos días con noche a bordo.

Gracias a la velocidad que permite alcanzar la embarcación, es posible incluir en una misma jornada la visita de dos islas deshabitadas. Las distancias entre ellas son largas, por eso es muy importante prestar atención al tipo de vehículo que se utilizará en las excursiones. 

Esto cuando no se recurre a los grandes cruceros, que desplazan a los pasajeros mediante lanchas Zodiac una vez se aproxima el navío a los lugares seleccionados para la visita.

Los paseos a pie se convierten en una experiencia única en cualquiera de las islas. Desde Playa Bay, tras una fácil caminata de 45 minutos, las vistas de Playa Brava con las iguanas marinas campando a sus anchas sobre la blanquísima arena es única. Playa Mansa es ideal para el baño, ya que los manglares y barreras de basalto generan una pequeña bahía de aguas tranquilas.

Cruceros

Las compañías de cruceros que operan en la zona presumen de navegar con los barcos menos contaminantes del mercado. Y esto, independientemente del tamaño de los navíos. Porque el abanico de posibilidades a la hora de alcanzar los distintos puntos de interés desde el agua, es muy amplio: desde pequeñas embarcaciones de doce pasajeros a grandes barcos como los operados por Celebrity Cruises o Silversea. Esta última compañía ya ha retomado sus cruceros a bordo del exclusivo Silver Origin, con capacidad para cien pasajeros. Sus programas son de siete días.

Celebrity Cruises ha reiniciado sus circuitos y ya ofrece travesías de entre once y 16 noches. El Celebrity Flora es el buque insignia, con capacidad para cien pasajeros. 

National Geographic Expedition, que anunció en 2019 la alianza con la Compagnie du Ponant, operador francés de cruceros de expedición de lujo, aún no ha retomado sus viajes en el archipiélago. 

Una vez a bordo, destaca la calidad de los guías naturalistas especializados en el destino que hacen comprender a los pasajeros la importancia de los lugares que están visitando. El Parque Nacional Galápagos fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1978 y Reserva de la Biosfera en 1985. 

Los cruceros parten tanto de Baltra como de la isla de San Cristóbal, que también cuenta con un aeropuerto ubicado al oeste de Puerto Baquerizo Moreno, la población más grande de esta isla y capital de la provincia. 

Aunque todas las islas son auténticas joyas de la naturaleza, cada una tiene su personalidad y mayor proliferación de determinadas especies y paisajes. Las playas más llamativas están en Santa Cruz, mientras que los volcanes más fotografiados se encuentran en Bartolomé y Bahía Sullivan.

San Cristóbal

Es la más oriental de las Islas Galápagos y está menos desarrollada en cuanto a infraestructuras turísticas que Santa Cruz. Las salidas de submarinismo desde San Cristóbal buscan a los tiburones martillo en torno al peñasco León Dormido. Sin embargo, no está garantizado el encontrarlos, ya que esta especie emblemática de Galápagos está en vías de extinción, es muy asustadiza y su ubicación depende de las corrientes. Las islas Darwin y Wolf, en el norte del archipiélago, son otros de los lugares desde donde se ofrece su búsqueda bajo el agua.

En Cerro Tijeretas anidan las fragatas, mientras que los leones marinos se concentran en La Lobería. Las tortugas gigantes se crían en La Galapaguera. 

En la parte norte de la isla se puede contribuir a la conservación del entorno gracias a la Fundación Jatun Sacha, que se dedica a la protección de los bosques de Ecuador y gestiona la Estación Biológica San Cristóbal. Es posible dedicar unas horas a erradicar especies invasoras o participar en acciones de reforestación.

Isabela

Es la isla más grande del archipiélago y se afirma que es la que más concentración de la riqueza de Galápagos ofrece. Puerto Villamil es su capital, aunque en realidad es un pueblo de calles recubiertas de arena. Ante la playa, Albermarle es un sencillo establecimiento con 16 habitaciones y piscina que se ofrece para privatizaciones completas y eventos en la azotea con vistas al océano. Y a las iguanas que se pasean apaciblemente sobre la arena. 

La salida en bicicleta a recorrer el Complejo de Humedales y Muro de Lágrimas puede incluir paradas para el baño en pozas naturales, búsquedas de tesoro a través de las que aprender sobre botánica, y retos fotográficos en playas paradisiacas.

El ascenso al volcán Sierra Negra, hasta los 1.100 metros de altura, es otra de las excursiones más demandadas en San Cristóbal. Durante la subida es posible apreciar el trazo del tiempo sobre las coladas de lava, aprendiendo a distinguir qué depósitos son los más recientes.

En este entorno único se puede admirar la segunda caldera volcánica más grande del mundo, caminar sobre ríos de lava o percibir los diferentes colores de las minas de azufre. La caminata más sencilla es poco exigente y dura cinco horas.

Como en todas las islas que conforman el archipiélago de Galápagos, el mar rivaliza en riqueza con la tierra firme. En torno al islote Tintoreras, se observan muy fácilmente mantarrayas, tortugas marinas, tiburones y gran cantidad de peces de colores, además de aves emblemáticas como la fragata y el piquero de patas azules, tan característico por el color que su alimentación otorga a sus patas.

Para los aficionados a la fotografía submarina, este rincón del mar ofrece una experiencia única, nadar en túneles de lava submarinos.

Restricciones para conservar

El espacio protegido asciende al 97% del total del archipiélago. Las autoridades de las islas son muy rigurosas en cuando a la conservación del patrimonio natural único que constituyen las islas Galápagos y la fauna que las habita. Por eso en los islotes que se pueden visitar la afluencia de personas está limitada a 50 al día. 

Una vez junto a los impresionantes ejemplares de iguanas de distintos colores, tortugas gigantes o aves singulares, el viajero no puede acercarse a más de dos metros de ellos, y en ningún caso alimentarles. Tampoco está permitido tocar elementos del ecosistema, como las piedras volcánicas que muchos desean llevarse como recuerdo.

La riqueza geológica de este destino se puede admirar sin necesidad de salirse de los senderos establecidos. Las fracturas volcánicas y los túneles de lava forman parte de las estructuras de piedra más impresionantes dentro de una diversidad de paisajes que abarca desde la llanura de la isla Seymour Norte, codiciada por los ornitólogos, a las alturas de la isla Fernandina, coronada por un volcán y considerada la única sin especies introducidas. La fauna y la flora son únicamente endémicas. 

Bahia Sullivan es la isla más recomendable para comprender la fascinante geología volcánica del archipiélago. Aquí es posible admirar las formas de lava Pahoehoe que solo existen en este lugar y Hawái. Son fácilmente reconocibles por asemejarse a cuerdas. Su singular forma se debe al movimiento muy fluido de la lava bajo la corteza que se va endureciendo.

Junto a ella, Bartolomé es considerada la isla más fotogénica por su diversidad de colores y albergar el Pináculo de Roca, la formación rocosa más fotografiada del archipiélago. Forma parte de una magnífica vista tras una caminata desde la playa. En la temporada seca son frecuentes los grupos de turistas que bucean con los delfines en las playas que rodean el icono del destino.

Actividades de incentivo

Si bien están prohibidas las embarcaciones con motor y las restricciones a la pesca ocupan numerosas páginas en los periódicos locales, es posible disfrutar del mar y sus fondos, así como pescar como parte de un programa de incentivo

Submarinismo, snorkel, buceo, avistamiento de aves, visita de playas y calas en kayak, senderismo… son algunas de las actividades que se pueden incluir en un programa de incentivo en el que el destino es la mayor recompensa. 

Participar en los programas de reforestación, erradicación de especies invasoras o mantenimiento de paisajes, o visitar y apoyar los proyectos de agricultura sostenible forman parte de las experiencias más sencillas y, sin duda, más gratificantes. Ya que, si algo se siente en Galápagos, son las ganas de preservar un entorno fascinante y, a la vista de cualquiera, único.

Cualquier momento del año es bueno para visitar este tesoro del planeta, si bien en los meses de diciembre, enero y febrero las temperaturas del mar son más cálidas. La mayor actividad bajo el agua se produce en julio y agosto, cuando las temperaturas descienden, pero se sigue practicando submarinismo ±aunque no snorkel±.

Para disfrutar de las playas, no hay grandes cambios entre las dos estaciones que oficialmente tiene esta zona: la cálida y lluviosa de enero a mayo, y la fría y seca de junio a diciembre. Durante la estación cálida se pueden alcanzar los 30º y, aunque no suele llover, persisten los cielos nubosos, estando el océano, en general, más tranquilo. En los meses de mayo, junio, septiembre y octubre, la afluencia de turistas es menor y, en consecuencia, los precios más ventajosos.

Son muchos quienes describen la estancia en las Islas Galápagos como «haber estado en otro planeta». Y es cierto que, a la magnificencia de los paisajes se suma la sensación de que los seres humanos son espectadores de un show único en el mundo, Todas las islas son testimonio vivo de una historia natural que parece haberse detenido en el tiempo y, sin embargo, no deja de evolucionar.

Este libro abierto a la vista de todos es un regalo que la Humanidad debe cuidar. La recompensa de acceder a él,  marca un listón muy alto en el panorama de los incentivos de alto presupuesto. Pero en pocos lugares del mundo invertir en admirar algo que, además, se puede cuidar de manera activa una vez allí, cobra tanto sentido como en este archipiélago. 

Mis Islas Galápagos

Emilie Blancke

 

General Manager Tucaya Ecuador

¿Por qué ir a Islas Galápagos?

Porque este extraordinario destino fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad el 8 de septiembre de 1978, siendo el primer sitio incluido en esta prestigiosa lista.

Mi lugar favorito

La isla Bartolomé, por la oportunidad única de bucear con pingüinos, leones marinos y mucho más.

Mi actividad favorita

Sin dudarlo: snorkel. Es posible en espectaculares calderas volcánicas y aguas cristalinas. Se puede nadar con focas, tortugas, tiburones e incluso pingüinos. Esta actividad siempre está llena de sorpresas.

Los grupos no se pueden ir de Islas Galápagos sin:

Observar las tortugas gigantes en la parte alta de la isla Santa Cruz

Recorrer las playas de Tortuga Bay

Explorar una isla inhabitada

 

Las islas de Darwin

Charles Darwin desembarcó por primera en las Islas Galápagos durante el segundo viaje de exploración del HMS Beagle, el 16 de septiembre de 1835. Su primer descenso a tierra tuvo lugar en la actual isla San Cristóbal. A esta visita le siguieron otras a varias islas durante las cinco semanas que la expedición pasó en el archipiélago.

El hecho de que hubiese aves de la misma especie con el pico diferente le llamó poderosamente la atención. Esto fue lo que llevó a pensar que las especies cambiaban sus características morfológicas para adaptarse a las presiones del entorno. El naturalista y geólogo británico había encontrado la base sobre la que construir su teoría de la evolución.

Corroboró lo que los pájaros pinzones le habían sugerido cuando observó las iguanas marinas, únicos lagartos en procurarse comida en el agua. Actualmente los científicos están alertando del peligro que corren “las islas de Darwin” como consecuencia del cambio climático. En el archipiélago confluyen tres corrientes oceánicas y El Niño, fenómeno que provoca el calentamiento de las aguas y que se está reforzando con el aumento de temperaturas. Las consecuencias para la fauna de Galápagos puede ser nefasta.

 

Datos de interés

Moneda Dólar estadounidense (USD)
Huso horario GMT-6
Tipo de enchufe Clavijas tipo A / B – Voltaje común 120 V
Aeropuertos
Aeropuerto Seymour- Islas Galápagos (GPS)
Aeropuerto de San Cristóbal (SCY)
Más información
VISIT ECUADOR
http://visit.ecuador.travel/galapagos/

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