Por Alejandro Martínez Notte
Malta acumula 7.000 años de historia en las tres islas que componen el país, muy diferentes y con el mar omnipresente debido a su tamaño. Las posibilidades para convenciones e incentivos no son proporcionales a la superficie. Y es que aquí se concentran más de 50 hoteles de 4 y 5 estrellas y una gran diversidad de propuestas que hacen que el viaje se convierta fácilmente en recompensa.
El archipiélago de Malta se compone de tres islas: Malta, Gozo y Comino, muy próximas entre ellas pero con muchas diferencias. Malta es la más grande, aunque sin dejar de ser pequeña. Y los operadores locales saben sacarle partido a esto porque todo está cerca del mar: el aeropuerto internacional está a 20 minutos de la capital y también cerca de todo, incluido el mar.
Malta es de los pocos destinos, por no decir el único, que ofrece la posibilidad de que los grupos sean trasladados en barco hacia sus hoteles tras aterrizar en el país, mientras que el equipaje viaja por carretera hacia el Hilton o los hoteles del grupo Corinthia en la bahía de St. Georges, dotados con puerto para recibirles. Qué mejor impresión al llegar a una isla que rodearse de mar desde el primer momento.
Septiembre, octubre y noviembre son los mejores meses para disfrutar de este destino y su apacible clima. Sin embargo, compañías como Ryanair y Vueling dejan de volar tras la temporada más turística, que se extiende de marzo a octubre. Air Malta es la compañía nacional y enlaza el destino con numerosas ciudades europeas, pero ninguna española.
La corta distancia que separa las tres islas genera que el transfer hacia Gozo o Comino sea un incentivo en sí mismo. Siempre por mar, en lancha motora, hidroavión o goleta turca: diferentes opciones se ofrecen a los organizadores en función del tiempo que se quiera dedicar al trayecto.
Malta
El país entró en la Unión Europea en 2004 y apuesta fuerte por reforzar su presencia en el mapa de destinos MICE. La situación geográfica, muy cerca del sur de Italia, provoca que tenga buen tiempo todo el año, especialmente tras el verano europeo, cuando se reduce la afluencia, el tránsito se simplifica y se mantienen las buenas temperaturas.
Las áreas de Sliema y St. Julians concentran la infraestructura hotelera y el ambiente nocturno. La continuidad del urbanismo hace difícil saber en qué momento se cambia de una ciudad a otra durante el recorrido que culmina en la capital: La Valeta. No hay ruptura constructiva ni tregua en la sinuosidad de la carretera, siempre delimitada por un Mediterráneo turquesa que penetra en los núcleos urbanos a través de numerosas bahías. No hay playas en esta parte de Malta sino pequeños puertos con encanto donde disfrutar de la gastronomía y el ambiente marítimos.
En uno de los salientes rocosos se erige majestuosa La Valeta, capital del país y especialmente bonita cuando se divisa desde el mar o desde las llamadas Tres Ciudades situadas al otro lado de la bahía.
La Valeta
Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1980, reúne algunas de las venues con más encanto del país. Para eventos al aire libre con un máximo de 300 participantes son muy utilizados los Jardines de Barraca, con bonitas vistas al puerto, el mar y las Tres Ciudades.
Ésta es una de las muchas referencias que existen a los caballeros de la Orden de San Juan, más conocidos como Caballeros de Malta. Estos jardines formaban parte de sus áreas de relajación y entretenimiento. Varios receptivos proponen cenas de gala al aire libre en las que los invitados se visten al estilo caballeresco. Siguiendo la misma temática se pueden programar investiduras, homenajes o distinciones inspiradas en la época dorada del país.
El Mediterranean Conference Centre es un bello ejemplo de arquitectura civil medieval: hace cinco siglos fue el hospital de la Orden y lo que fue la Sacra Infermeria es hoy en día la mayor sala diáfana de Europa, que puede acoger hasta 4.000 personas en cóctel. El magnífico auditorio, con 1.400 asientos, es fruto de la recuperación del antiguo patio medieval. La visita del pequeño museo dedicado a la Orden es el complemento ideal a cualquier evento.
En el bonito casco antiguo de La Valeta destaca el Palacio del Gran Maestre, que fue residencia del líder de la Orden y hoy alberga las sesiones del Parlamento nacional, además de un museo dedicado al armamento medieval. El patio del edificio se puede utilizar para cócteles nocturnos.
Muy cerca está la Bolsa, actualmente sede de la Cámara de Comercio, cuyas salas también se ofrecen para eventos de empresa.
Uno de los eventos más sorprendentes que se pueden organizar en Malta tiene lugar en la catedral de San Juan: antes de comenzar la visita, niños vestidos de blanco acuden para acompañar a los invitados al interior del templo, iluminado con velas durante un concierto de órgano. El pasado barroco regresa a un presente de luces y sombras en un espectáculo muy elegante.
Calidad hotelera
Sorprende la gran cantidad de hoteles para grupos que hay en este destino teniendo en cuenta su tamaño. Malta cuenta con 14 hoteles de cinco estrellas, así como 40 de cuatro. Son muchas las opciones que se ofrecen a los organizadores de convenciones, eventos e incentivos ya que hay para todos los gustos.
No todos están en primera línea de playa: The Palace Malta es un gran hotel boutique situado en el centro de Sliema, a siete kilómetros de la capital. Ofrece 166 habitaciones y cuatro suites temáticas, además de otras cinco suites en el palacio adyacente. Se pueden organizar fiestas en la bonita terraza panorámica con vistas a la bahía y La Valeta, además de convenciones en los seis espacios interiores con capacidad entre 20 y 300 personas.
En la misma zona de costa está la ciudad de St. Julians, referencia de la vida nocturna en Malta y donde se congregan la mayoría de estudiantes de inglés. El hotel Juliani, de cuatro estrellas, ocupa los espacios de una antigua villa y permite descubrir la noche de Malta sin necesidad de vehículos. Cuenta con 44 habitaciones, una sala de reuniones con capacidad máxima para 80 personas y terraza panorámica.
En la playa
El Corinthia St. Georges Bay es el mayor complejo del país, compuesto por dos hoteles: el Marina, de cuatro estrellas, cuenta con 189 habitaciones y once suites, además de tres espacios de trabajo para sesiones de hasta 120 delegados. El St. Georges Bay, de cinco estrellas, ofrece 179 habitaciones y 70 ejecutivas que incluyen 39 suites. Para las sesiones de trabajo el establecimiento cuenta con 14 salas y capacidades entre ocho y 550 asistentes. Para cenas de gala, el mayor restaurante interior puede recibir a 800 comensales mientras que en el exterior se pueden organizar convites para grupos de hasta 1.200 personas. Un pequeño anfiteatro exterior se presta para presentaciones o actividades de teambuilding para un máximo de 150 personas.
Ambos hoteles ofrecen una de las mejores vistas del amanecer en Malta, con la ventaja de que los grupos pueden llegar en barco desde el aeropuerto y las salidas marítimas se programan desde el mismo lugar de la estancia.
El grupo también dispone de otro hotel en Malta: el Corinthia Palace & Spa, en una elegante villa art déco situada en San Anton, en el corazón de la isla, cerca de Mdina y el Royal Malta Golf Club. Cada una de las 150 habitaciones tiene balcón y nueve espacios pueden albergar eventos profesionales de entre 12 y 450 asistentes.
El Hilton Malta tiene 294 habitaciones y es otra de las referencias para la industria MICE en el destino, gracias al centro de convenciones propio con capacidad para reunir hasta 1.330 delegados en el auditorio. Otras seis salas se ofrecen para grupos entre 100 y 500 personas. También cuenta con puerto, spa, casino y pistas de squash y tenis.
Mdina
El mejor ejemplo del pasado medieval de Malta es especialmente bonita por la noche. La llamada “ciudad silenciosa” hace honor a su nombre en las múltiples callejuelas de piedra que se prestan a intrigantes actividades de teambuilding durante las que descubrir la interesante historia de la ciudad .
El patio del Museo de Historia Natural es muy utilizado para eventos exteriores que se pueden acompañar de la visita a la amplia colección, aunque con restricciones a la hora de programar animaciones musicales que se prolonguen hasta horas tardías.
The Xara Palace, de la red Relais & Chateux, es un exclusivo hotel de 17 habitaciones, algunas con vistas panorámicas, muy recomendable para una privatización completa. En cualquiera de sus tres espacios exteriores se pueden organizar cenas de gala, para un máximo de 160 personas en el mayor de los espacios.
Como niños
Durante un recorrido por Malta se puede sorprender a los integrantes de un grupo con dos visitas originales que les hagan recordar su infancia: el Popeye Fun Park reproduce junto al mar la aldea del personaje. En realidad aquí se rodó la película de Hollywood y hoy se ofrece para un paseo diferente.
Los amantes de Playmobil pueden visitar el principal centro de fabricación de estos juguetes y fotografiarse junto a figuras en tamaño natural. Se puede organizar el recorrido por el centro de producción del que salen más de 100.000 unidades al año y divertirse durante un rato en el salón de juegos.
Gozo
Dicen los malteses que Gozo es Malta hace 30 años. Cierto es que la segunda isla del archipiélago conserva un carácter rústico que se ha perdido en la isla mayor. Un ferry conecta las islas en una travesía que dura 20 minutos, lo que implica recorrer Malta por carretera hasta el embarcadero que se encuentra en Cirkewwa, a 30 kilómetros de La Valeta y en el norte de la isla. Este desplazamiento puede ser arriesgado en épocas de mayor afluencia ya que las carreteras son de un solo carril. Por eso muchos organizadores optan por el transporte privado en lancha motora desde el sur, con una duración de 40 minutos.
Cuenta Homero en su Odisea que Ulises vivió retenido dos años en la isla, seducido por los encantos de la ninfa Calipso. De hecho, la cueva del mismo nombre, donde se produjo el cautiverio, es una de las visitas ineludibles en Gozo.
Teambuilding en Malta
En bicicleta
Un modo de disfrutar de las vistas en Dingli, a 13 kilómetros de La Valeta. Los acantilados de 250 metros de altura están salpicados de torres y miradores defensivos. La ruta de una hora se puede completar con un paseo de cuatro horas hasta el Blue Grotto.
Viaje en el tiempo
Malta se presta a la organización de torneos inspirados en el Medievo y búsquedas del tesoro en calles de piedra. Juegos medievales se pueden intercalar en un programa cuyo remate final sea un homenaje al ganador al más puro estilo caballeresco.
Como en el cine
Se pueden organizar simulaciones de referentes cinematográficos para grupos de incentivo de gran tamaño en los Mediterranean Film Studios: cuentan con enormes piscinas en las que ya se han rodado escenas de películas como Ágora o Troya.
Buceo La visibilidad
es muy buena hasta los 30 metros de profundidad. La cercanía entre las islas permite incluir paradas en las tres durante una salida de un día, con la posibilidad de organizar buceo nocturno. La Laguna Azul es ideal para terminar la jornada con un baño.
Los incentivos insulares organizan sorpresas durante la travesía de Malta a Gozo o los recorridos por la costa: por ejemplo haciendo que el grupo viva un “asalto” por parte de grupos de buceadores: después del susto, los “prisioneros” brindarán con champán para celebrar la experiencia. Otra opción es desplazar a la comitiva en un barco pesquero mientras un saxofonista ameniza el trayecto.
Los jeeps esperan a los grupos que participan en búsquedas del tesoro que tienen como escenario el interior de la isla. Es un buen modo de conducirles a los lugares más emblemáticos, incluyendo degustaciones de vino local y la visita de las impresionantes salinas de Marsalforn, que no han dejado de producir sal desde su descubrimiento en época romana.
Naturaleza y cultura
La Ventana Azul en Dwejra es un magnífico fenómeno natural que da lugar a un enorme pórtico de piedra caliza. Un paseo en barco para apreciar la costa no puede dejar de incluir un momento para el baño en las aguas cristalinas del Mar Interior, fruto del derrumbamiento de dos cuevas. Los más aventureros atravesarán el túnel de 100 metros que comunica con el mar abierto.
La iniciación al buceo y las clases de cocina también forman parte de las propuestas de los receptivos locales para los grupos de incentivo. El Kempinski San Lawrenz, único hotel eco-certificado de la isla, cuenta con 122 habitaciones y ofrece cursos de buceo previos a una salida marítima. También que los invitados colecten los productos de temporada que ofrece su huerto para una elaboración conjunta de platos locales. Otra opción es organizar cursos de elaboración de aceite.
Para relajarse cuenta con un bonito espacio para tratamientos de inspiración hindú. Y para trabajar: cuatro espacios para reuniones de entre 40 y 300 personas en teatro.
En Gozo existen además algunos de los restos arqueológicos más antiguos de Europa. El templo prehistórico de Ggantija figura entre los primeros ejemplos de arquitectura en piedra y data del 3.300 a.C. La visita privada puede incluir un cóctel en los jardines.
Comino
La isla de Malta cuenta con pocas playas de arena y las que existen están fuera de los focos turísticos. Para disfrutar del mar y la arena lo mejor es navegar hasta Gozo y Comino,y más concretamente hasta la Laguna Azul de esta última isla, la más pequeña del archipiélago.
Con una superficie de tan sólo tres kilómetros cuadrados, se presta a sesiones de brainstorming rodeados por el Mediterráneo, acampadas o la práctica de actividades deportivas relacionadas con el mar. Es el lugar que más atrae a los submarinistas gracias a visibilidad del agua. Otro aliciente son los barcos naufragados y las grutas que salpican toda la costa que pueden dar lugar a la organización de clases de iniciación a la fotografía submarina.
Es interesante tener en cuenta la agenda cultural, muy amplia fuera de la temporada más turística. El carnaval de Malta, altamente influenciado por el italiano, figura entre las citas más destacadas y hace que las islas de Malta y Gozo se llenen de color y animaciones en las calles. Aunque la celebración del carnaval se ha extendido a numerosos pueblos, es especialmente llamativo en La Valeta, Floriana y Nadur.
Entre abril y mayo se organiza el Festival Internacional de Fuegos Artificiales, con numerosos eventos relacionados con la Orden de los Caballeros de Malta, que elige entre otras cosas a su Gran Maestre coincidiendo con el festival. Tradiciones locales se mantienen gracias a acontecimientos como el Festival de la Leche, en marzo, cuando en Gharghur se homenajea a este producto y sus derivados.
Malta cuenta con numerosos receptivos que rivalizan en originalidad en torno a un eje común: hacer descubrir un destino que cuenta con más de 7.000 años de historia y es un concentrado de las culturas que desde la Edad de Piedra han configurado una cultura en la que fenicios, griegos, romanos, árabes… han dejado una impronta tangible. Sin olvidar la influencia inglesa, que hace de Malta el destino más british del Mediterráneo.
El mejor inglés del Mediterráneo
Malta fue parte del imperio británico durante 164 años y la herencia se mantiene en el bilingüismo de sus habitantes. No solamente en cualquier lugar del país se puede hablar inglés con la población autóctona, sino que esto ha convertido al destino en uno de los lugares de referencia en Europa para el aprendizaje y la práctica del idioma.
Nada menos que 40 escuelas repartidas entre Malta y Gozo ofrecen cursos que se acompañan de programas para descubrir las islas, siempre en inglés. Muchas organizan excursiones específicas para empresas en las que la práctica del inglés forma parte de las actividades programadas, entremezclando expresiones y vocabulario relacionados con el mundo de los negocios con la enseñanza de contenidos relacionados con el destino.
Entre las propuestas de las academias figura organizar encuentros con las compañías locales favoreciendo con ello la utilización del idioma mientras se fomenta el intercambio cultural. También se pueden programar clases intensivas para el grupo en el hotel, con temáticas preestablecidas como actividad previa a las sesiones de trabajo o programa del día.




