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	<title>Destinos – China Archives - Revista líder en español para el sector MICE</title>
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	<description>Medio de comunicación para la industria de reuniones, incentivos, convenciones y eventos de empresa de España y Latinoamérica</description>
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	<title>Destinos – China Archives - Revista líder en español para el sector MICE</title>
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		<title>SHANGHÁI (CHINA): LA CHINA DE HOY</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Daonys Tarazona]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Sep 2020 22:10:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destinos – China]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Shanghái parece un anacronismo: tradiciones milenarias y la versión más fría del futurismo conviven en un oasis que la juventud china admira por los valores que para ellos representa: modernidad, audacia y neones, muchos neones que a veces deslumbran.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Por<b> Eva López Álvarez</b></p>
<p>La primera impresión que tiene el viajero cuando llega a Shanghái es que poco, o nada, queda de un pasado en el que las potencias colonizadoras se repartieron la ciudad, siendo solo el capitalismo más agresivo el que se expresa a través de imponentes rascacielos, intensas luces de neón y masas de turistas que se agolpan para hacerse la foto ante el icónico <em>skylne</em> del distrito financiero.</p>
<p>Sin embargo, la ciudad esconde muchos más secretos que los bancarios y aún es posible trasladarse a un pasado impregnado del humo que emanaba de las pipas de opio y la calma de los parques donde aún suenan instrumentos milenarios. Porque Shanghái, si bien es completamente diferente de Pekín, no deja de ser un claro reflejo de lo que es la China de hoy en día.</p>
<p>La capital económica del país cuenta con dos aeropuertos: Pudong, ubicado a 30 kilómetros del centro es el más grande del destino, mientras que Hongqiao limita con la ciudad en su lado occidental y desde él se operan principalmente vuelos domésticos. Ambos están conectados con tren con el centro, siendo el más famoso el tren-bala o Maglev que recorre en siete minutos los 30 kilómetros que separan el aeródromo de la estación Longyang Road. Los pasajeros asisten expectantes al aumento de velocidad indicado en las pantallas y que no se reduce hasta lograr los 431 kilómetros por hora que le han hecho mundialmente conocido.</p>
<p>A 30 minutos por carretera del aeropuerto de Hongqiao se encuentra el <strong>National Exhibition and Convention Center (NECC)</strong>. Es el recinto para ferias y grandes eventos más grande de Asia y el segundo más amplio del mundo. Fue inaugurado en 2018 por iniciativa gubernamental junto a la parada de metro que conecta directamente el complejo con el aeropuerto.</p>
<p>Alberga cuatro pabellones, la llamada Plaza NECC, edificios de oficinas y un hotel: el <strong>Intercontinental Shanghai NECC</strong> cuenta 276 habitaciones y 44 <em>suites</em>, <em>spa</em> y piscina interior, además de diez salas de reunión y un gran <em>ballroom</em> para banquetes de hasta 900 comensales.</p>
<p>En las cercanías, Meliá inauguró en 2017 el <strong>Meliá Shanghai Hongqiao</strong>, de cinco estrellas y 187 habitaciones, 45 de ellas con acceso al servicio The Level. Este distrito, en pleno desarrollo en torno al NECC, ya cuenta con espacios de referencia para los locales como la calle Lidoway, repleta de locales de restauración. Para eventos corporativos el hotel cuenta con cinco salas, todas con luz natural, y capacidades para grupos de entre doce y 300 personas en teatro. Una villa privada con jardín también se ofrece para operaciones MICE. En el jardín se organizan cócteles para grupos de hasta 180 invitados. Completan las instalaciones del hotel un <em>spa</em> y gimnasio con gran piscina, cuatro cabinas de masaje y la posibilidad de organizar clases de yoga y taichí para los grupos.</p>
<p>El grupo hotelero español cuenta con otro hotel al otro lado de la ciudad, a poca distancia a pie de Disneyland Park. El <strong>Meliá Shanghai Parkside</strong> es un hotel <em>boutique</em> de 88 habitaciones inspirado en el tradicional estilo arquitectónico Shikumen.</p>
<p>Además del parque de atracciones, el vecino Century Park ofrece numerosas posibilidades para <em>team building</em> relacionados con actividades sobre la hierba, salidas en bicicleta o remo en el lago de la mayor área verde de la ciudad.</p>
<p>El <strong>Radisson Blu Forest Manor Shanghai Hongqiao</strong> también ha nacido bajo el manto del inmenso NECC. Es un homenaje al neoclasicismo con un toque <em>kitsch</em> que cuenta con 439 habitaciones, todas con balcón y gran baño, y once espacios para eventos con capacidades entre 30 y 500 delegados en teatro. Para banquetes destacan los suntuosos salones The Dome y Grand Ballroom, este último para 160 comensales. En torno a la piscina y la terraza se organizan con el buen tiempo cócteles para grupos de hasta 100 invitados. Es uno de los pocos hoteles <em>resort</em> con piscina de Shanghái y cuenta además con tres restaurantes chinos,<br />
gran piscina interior y <em>spa</em>.</p>
<p><b>Una ciudad de concesiones</b></p>
<p>No solo hoy Shanghái es uno de los centros comerciales del mundo. Ya lo fue en su primera época dorada, a finales del siglo XIX, cuando lo que era un pequeño pueblo en la desembocadura del río Yangtsé dejó de ser un enclave pesquero para llegar a ser lo que mucho denominaron el “París de Asia”.</p>
<p>El <strong>Intercontinental Shanghai Ruijin</strong> se ubica la zona de la antigua Concesión Francesa y en un área arbolada, algo especialmente apreciable en esta ciudad. En esta parte de Shanghái aún se puede apreciar en algunas calles cómo era la ciudad que enamoró a personajes como Marco Polo antes de que verticalidad sin demasiado criterio llegase a inundar el destino. A la calle Ruijin o la Taikang Lu se asoman callejuelas repletas de tiendas y restaurantes que hoy reemplazan a los prostíbulos y fumaderos de opio que inundaron esta zona en los tiempos de la ocupación extranjera.</p>
<p>La estancia en el hotel, cuyo recinto ocupa más de 40 hectáreas, supone una inmersión en la historia de la ciudad. No solo ha recibido a huéspedes como Mao Zedong, también fue sede del Partido Comunista. El Grand Ballroom de 405 m² sigue recibiendo algunos de los eventos con más alcurnia. En total son 13 las salas que ofrece para eventos. Cuenta 221 habitaciones, dos restaurantes y piscina cubierta.</p>
<p>Está próximo a Xintiandi, actualmente la zona más <em>trendy</em> de la ciudad: se trata de una reproducción de la antigua arquitectura local repleta de locales de restauración junto a los rascacielos de la avenida Huaihai, eje principal de la Concesión Francesa y famosa por sus árboles centenarios.</p>
<p>Xintiandi es también el distrito más exclusivo en cuanto a la moda en Shanghái y alberga, paradojas de la Historia, la sede de la primera reunión del partido comunista chino.</p>
<p>Shanghái vivió cien años de ocupación extranjera en forma de concesiones (o distritos controlados por las distintas colonias en los que el poder municipal no tenía ninguna injerencia) que hicieron de la ciudad un oasis dentro de la China comunista. Tras ir perdiendo poco a poco la importancia que llegó a adquirir a principios del siglo XX, entre otras cosas por el desprecio que suscitaba a muchos mandatarios comunistas, con la implantación del modelo «un país, dos sistemas» Shanghái volvió a relucir de nuevo.</p>
<p><b>Oasis en China</b></p>
<p>Hoy vuelve a ser un oasis dentro de China, esta vez en forma de joya del capitalismo más agresivo y las inversiones más audaces desde el punto de vista inmobiliario. Todas las grandes empresas y bancos con intereses en el continente asiático están presentes en la ciudad. Y todos parecen rivalizar a la hora de impresionar a través de sus sedes.</p>
<p><b>Riberas del Huangpu</b></p>
<p>Se podría decir que dos mundos conviven separados por el río Huangpu. En la ribera oeste se encuentra el Shanghai tradicional, o lo que queda de él entre los rascacielos y modernos edificios. La ribera este simboliza a la perfección el nuevo Shanghái en su versión más feroz.</p>
<p>La zona oeste alberga emblemas urbanísticos como la Plaza del Pueblo: suerte de Central Park local que aglutina algunos de los edificios más importantes de la ciudad y el parque Renmin. En la parte norte de la plaza, en el Gran Teatro los viajeros pueden compartir con las élites intelectuales locales sesiones de ópera, ballet o conciertos de música de cámara.</p>
<p>Este espacio que antiguamente albergaba un hipódromo es hoy la plaza principal de la ciudad, además de ser el corazón artístico y cultural de Shanghái. De ella parte la calle más famosa del destino: Nanjing Lu, que enlaza la plaza con el río a lo largo de un kilómetro y medio. Es la arteria comercial más antigua de la ciudad y seguramente la más famosa de todo el país.</p>
<p>El <strong>Sofitel Shanghai Hyland</strong>, en plena calle Nanjing, homenajea al Shanghái de los años 20 del siglo pasado y se ofrece como un oasis de exclusividad francesa combinada con el refinamiento chino. Ofrece 383 habitaciones y ocho espacios para eventos con capacidad para 440 delegados en teatro en el mayor.</p>
<p>Esta calle en la que hoy conviven edificios antiguos con enormes centros comerciales que figuran entre los más grandes de China es una auténtica oda a las compras que reúne cada día a miles de locales y turistas deseosos de consumir, principalmente al final del día y antes de alcanzar la orilla del río, también conocido como Paseo Marítimo o Bulevar Bund, desde donde admirar los rascacielos y luces de Lujiazui. Ambas riberas del río constituyen el distrito de Pudong.</p>
<p>El Bund es la ribera oeste del río Huangpu. Aún conserva los edificios que se fueron construyendo a principios del siglo XX como imponentes puertas de entrada a un mundo representando por los bancos que eligieron este paseo como sede junto al original e insalubre puerto.</p>
<p>Hoy son imponentes recuerdos del pasado colonial que en su mayoría siguen ejerciendo de bancos, coronados por la bandera china. Parecen desafiar −mientras financian− desde el otro lado del río a lo que representa Lujiazui.</p>
<p><b>Lujiazui</b></p>
<p>Aquí se aglutinan los edificios de estilo futurista que definen el famoso <em>skyline</em> de Shanghái que sirve además de icono de la China que hace soñar a la juventud local que gasta horas haciéndose <em>selfies</em> en este lugar.</p>
<p>Al mismo tiempo que miran sonrientes a la cámara de su móvil de última generación parecen mirar con desdén al resto del país, que consideran atrasado y poco moderno. Shanghái es para ellos y para el mundo claro ejemplo del diseño más actual en todas sus versiones y presumen sin complejos del cosmopolitismo de la ciudad.</p>
<p>Para los grupos en incentivo es ineludible el paseo por el río al atardecer, mientras los neones de Pudong y <em>flashes</em> Skyline de Lujiazui que proceden del Bund van cambiando la luminosidad del ambiente. Parece increíble que en los año 90 del siglo pasado no había nada en este barrio más allá del poblado de agricultores que asistían a la masificación de la otra ribera del río Huang Pu.</p>
<p>La joya del distrito es la llamada Perla de Oriente, más que una torre, un icono de Shanghái. La segunda esfera alberga el restaurante más alto de Asia y es uno de los tres miradores que se disputan las mejores vistas, junto a los vecinos Torre Jin Mao y el Shanghai World Financial Center ( o el «abrebotellas»).</p>
<p>El <strong>Grand Hyatt Shanghai</strong> ocupa los pisos 58 a 85 de la torre Jinmao y es por ello el hotel más alto del mundo, debajo del mirador que ocupa la planta 88. Las vistas en 360 grados son tan impresionantes como la velocidad a la que el ascensor alcanza los 340 metros de altura donde se encuentra. El hotel tiene 548 habitaciones y 2800 m² de espacio para reuniones y eventos.</p>
<p>El mayor rascacielos de la ciudad es la Shanghai Tower, con su particular forma en espiral. Compite con la torre Burj Khalifa de Dubái sin vencer en altura pero sí en cuanto a lo que su mirador se refiere. Situado en las plantas 118 a 121, supera en siete metros la altura del observatorio árabe haciendo de las vistas de este lugar las panorámicas a más altura que se pueden conseguir en el mundo.</p>
<p>El <strong>Grand Kempinski Hotel Shanghai</strong> también está situado en el distrito de Lujiazui y un austero <em>art déco</em> emana de todos sus espacios, 686 habitaciones y salas para eventos con capacidad para 720 personas en la mayor.</p>
<p>La ciudad es el claro reflejo de la apuesta del gobierno chino por un capitalismo a ultranza sin renunciar al Partido Único. Y que este conviva con tradiciones ancestrales que el viajero se tropieza de una manera asombrosamente fácil. Y no solo a través de fastuosos edificios dedicados a homenajear al pasado o la cultura china, sino en sorprendentes dosis de realidad como las que transmiten los mayores que, pacientemente, dibujan en el suelo auténticas obras maestras de la caligrafía.</p>
<p><b>China milenaria</b></p>
<p>Por ejemplo, en parques como el de Renmin, donde los turistas se mezclan con los hombres de negocios y los ancianos que, impasibles, tocan instrumentos milenarios impregnando la atmósfera de un aroma a tradición que consigue no desentonar con el ambiente. El <em>guzheng</em> que muchos ancianos tocan en los parques es un auténtico símbolo de la cultura china y se toca desde hace nada más y nada menos que hace 2.500 años.</p>
<p>Otro lugar donde apreciar la China más popular es el Jardín y Mercado de Yuyuan, ocupando una antigua calle cubierta entre edificios restaurados que esconden la entrada a un jardín aristocrático considerado entre los más bonitos de la ciudad y del país.</p>
<p>En épocas de gran afluencia de los turistas chinos es difícil apreciar la atmósfera que debieron conocer los primeros paseantes que frecuentaron el lugar en el siglo XVI. Dicen los locales que fue el gobernador de Sichuan quien encargó este remanso de paz para el disfrute de sus padres ya mayores. No hay que olvidar que todos los lunes del año está cerrado al público.</p>
<p>Son dos hectáreas divididas en varias secciones entre las que destaca el mirador de 14 metros desde el que admirar el diseño, la Gran Piedra de Jade de 3,3 metros de altura y el bello jardín interior de principios del siglo XVIII. La calma del jardín contrasta con el bullicio del mercado, suerte de gran bazar en el que se mezclan objetos sin ningún valor y artesanías de calidad.</p>
<p>A pocos metros del mercado se encuentra el Templo del Dios de la Ciudad (Chenghuang Miao), considerado el corazón de la antigua Shanghái y espacio de culto más importante para los locales. Fue construido en el siglo XV y parece otro de esos anacronismos llenos de encanto que esconde este destino. Está dedicado a las tres deidades taoístas mas importantes de la ciudad.</p>
<p>Si bien la ciudad ha perdido gran parte de su historia tangible bajo el desenfrenado desarrollo inmobiliario, es posible que los grupos vivan la religiosidad china en este y otros lugares de cultos como el céntrico templo budista de Jing´An, el del Buda de Jade o el de Longhua. Acceder a cualquier de ellos en bicicleta puede ser una actividad que permita hacer una inmersión en la vida local, aunque también implica riesgos por el incesante tráfico de coches y bicicletas que hay en prácticamente todo momento del día.</p>
<p><b>Un destino más sano</b></p>
<p>Shanghái cuenta 25 millones de habitantes y la cantidad de proyectos en curso parece proporcional a la masa de población de alberga. La mayoría cuentan con unas dimensiones que sorprenden, al estilo del NECC, que abrió hace dos años siendo el mayor complejo ferial de Asia.</p>
<p>La próxima proeza será la creación de un paseo al borde del río Yangtsé de ocho kilómetros de largo que se podrá recorrer también en bicicleta. Será inaugurado en octubre y contará con 10 estaciones de descanso.</p>
<p>En paralelo se están construyendo dos kilómetros cuadrados de parque de libre acceso, en lo que se pretende será un nuevo pulmón para una ciudad que carece de aire puro. Los nuevos espacios verdes serán colindantes a la estación de cruceros Shanghai Wusongkou.</p>
<p>De hecho, uno de los <em>upsgrades</em> de las habitaciones consiste en incluir un purificador de aire en la estancia. No obstante, el gobierno chino declaró oficialmente en 2018 «la guerra a la contaminación» tras haber superado en 2013 el nivel cinco (seis es el más alto) en los índices de polución.</p>
<p>Se suponía que a partir de este momento ya no se priorizaba el desarrollo económico a cualquier precio medioambiental, incluyendo entre las medidas la eliminación de calentadores de carbón en las casas, la restricción de vehículos o el freno a nuevas centrales alimentadas con carbón en las áreas más contaminadas.</p>
<p>Sin entrar en el coste humano de estas acciones, cierto es que los poderes locales están apoyando el desarrollo de proyectos que, o bien doten a locales y turistas de más espacios verdes, o bien permitan recuperar áreas rurales.</p>
<p>En esta línea ya existen pueblos al norte de la ciudad que ofrecen experiencias agrícolas y de educación sobre la naturaleza en un intento de dinamizar una zona deprimida y darle valor a los alrededores de Shanghái.</p>
<p>La aldea de Tangwan, en la ciudad de Luojing ha sido catalogada por el gobierno central como un «buen ejemplo» de desarrollo rural donde los visitantes pueden sumergirse en una realidad que parece de otro planeta cuando se pasea por el Bund.</p>
<p><b>En los alrededores</b></p>
<p>Son varias las excursiones a las afueras de la ciudad que suelen formar parte de los programas de incentivo. Una de las más llamativas es la que conduce, en un programa de medio día, a la Ciudad de Agua Zhujiajiao. Los visitantes pueden navegar por canales que datan de hace 1.700 años, visitar casas tradicionales o disfrutar de la atmósfera local durante un paseo.</p>
<p>Suzhou y Zhouzhuang son otras dos ciudades acuáticas. Su origen remonta a hace 900 años y las casas tradicionales están muy bien conservadas. Pueden ser el lugar ideal para vivir una ceremonia del té y se puede incluir en el recorrido la visita de una fábrica de tejidos de seda.</p>
<p>No todos saben que la famosa ceremonia del té en Japón tiene sus orígenes en China. Cuenta la leyenda que en el año 2373 a.C. un emperador se sentó fatigado bajo la sombra de un árbol. Tras quedarse dormido mientras había puesto a calentar agua en un cuenco, descubrió que unas hojas habían caído en el. No obstante, decidió tomarse el contenido con la infusión que se había formado y se sintió, a pesar del sabor un tanto amargo, reconfortado y enérgico.</p>
<p>No fue hasta muchos siglos más tarde cuando se consolidó la ceremonia del té como tal, pero en Shanghái se cuenta que el carácter medicinal que se le adjudicó desde un principio remonta a esta historia que allí consideran real. Es otra más de las historias ligadas a la cultura china que pueden servir de eje en una búsqueda del tesoro.</p>
<p><b>Deportes ancestrales</b></p>
<p>Los grupos profesionales no pueden dejar China sin haber vivido una sesión de taichí. Los hoteles que disponen de jardín proponen esta actividad que también se puede organizar en interior.</p>
<p>No hace falta encontrarse en una determinada forma física para experimentar este ejercicio de movimientos suaves y moderados que fomenta el equilibrio, la fuerza, la flexibilidad y la resistencia muscular.</p>
<p>Se trata de un arte marcial milenario cuyo objetivo es conseguir relajar la mente, reduciendo el estrés a través de la gestión del peso que, a diferencia de en el yoga, siempre recae en las piernas.</p>
<p>Es muy recomendable para abstraerse del ritmo frenético y el ruido del centro de Shanghái y recordar una China que la ciudad no solo parece haber olvidado sino de la que mucha juventud reniega. Sin duda forma parte de una evolución y de que hace que la China de hoy sea un conglomerado de fascinantes contrastes y contradicciones.</p>
<p><b><em>Team building</em> en Shanghái</b></p>
<p><img decoding="async" class="wp-image-51340 alignleft" title="Cocinando har gow 300x300 1" src="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Cocinando-har-gow-300x300-1.webp" alt="Cocinando har gow 300x300 1" width="163" height="163" srcset="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Cocinando-har-gow-300x300-1.webp 300w, https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Cocinando-har-gow-300x300-1-150x150.webp 150w" sizes="(max-width: 163px) 100vw, 163px" /></p>
<p><strong>Cocinando <em>har gow</em></strong><span class="Apple-converted-space"><strong><br />
</strong></span>Las famosas empanadillas de gambas son uno de los platos más famosos de la gastronomía china. Su elaboración es sencilla, pero la colocación para una presentación óptima utilizando únicamente palos puede convertirse en un auténtico reto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="size-full wp-image-51341 alignright" title="Business Challenge 225x300 1 150x150" src="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Business-Challenge-225x300-1-150x150-1.webp" alt="Business Challenge 225x300 1 150x150" width="150" height="150" /></p>
<p><strong>Business Challenge<br />
</strong>Partiendo del hotel hacia la Bund Custom House, los grupos deben encontrar las pistas que les llevarán a encontrar la carga que deben conducir hasta el destino final, teniendo en cuenta variables como las tarifas, aduanas… ¡y los ataques!</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="wp-image-51342 alignleft" title="Musica ancestral 300x169 1" src="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Musica-ancestral-300x169-1.webp" alt="Musica ancestral 300x169 1" width="256" height="144" srcset="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Musica-ancestral-300x169-1.webp 300w, https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Musica-ancestral-300x169-1-150x85.webp 150w" sizes="(max-width: 256px) 100vw, 256px" /></p>
<p><strong>Música ancestral<br />
</strong>Aprender a tocar aunque sea una corta melodía en instrumentos ancestrales que se usan actualmente como hace 2.500 años, seguido de un pequeño concierto, es una auténtica inmersión en la historia china, además de un momento musical inolvidable.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-51343 alignright" title="Puzzle local 300x225 1 150x150" src="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Puzzle-local-300x225-1-150x150-1.webp" alt="Puzzle local 300x225 1 150x150" width="150" height="150" /><strong>Puzle local<br />
</strong>Una buena manera de descubrir todo lo que esconde la Plaza del Pueblo es utilizarla como base real de un puzle cuyas piezas los participantes deben ordenar en función de la velocidad a la que consigan localizar dónde se ubica cada «pieza».</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;"><strong>El destino del opio</strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-51344 alignleft" title="FOTO DESPIECE 300x100 1" src="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/FOTO-DESPIECE-300x100-1.webp" alt="FOTO DESPIECE 300x100 1" width="300" height="100" srcset="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/FOTO-DESPIECE-300x100-1.webp 300w, https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/FOTO-DESPIECE-300x100-1-150x50.webp 150w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>El opio fue el arma con la que el imperio colonial británico intentó doblegar a China entre los años 1839 y 1842. Este estupefaciente se cultivaba en la India y fue introducido en China por la Compañía Británica de las Indias Orientales.</p>
<p>La rápida extensión de su consumo se convirtió en una importante fuente de ingresos para los británicos, así como un declive sin precedentes en la sociedad local. Los fumaderos de opio, establecimientos donde se vendía y fumaba opio, se empezaron a multiplicar sin ningún tipo de control, condenando a la miseria a muchísimos trabajadores chinos. Aún se asocian a Shanghái los clientes reclinados sosteniendo largas pipas de opio sobre las lámparas de aceite que se utilizaban para calentar la droga e inhalar su vapor.</p>
<p>En consecuencia, el gobierno chino impuso su abolición, lo que provocó el enfrentamiento con la potencia colonial. La derrota china se firmó en el Tratado de Nanking, que obligaba a China a aceptar el libre comercio, incluyendo el opio, con Inglaterra a través de cinco puertos en el país entre los que se contaba Shanghái. Se añadió al tratado la cesión de la isla de Hong Kong durante 150 años.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3><strong>Información práctica</strong></h3>
<p><strong>Huso horario:</strong> GMT +8</p>
<p><strong>Moneda:</strong> Yuán (RMB)</p>
<p><strong>Tipo de enchufe:</strong> Clavijas tipo A / C / I – Voltaje común 220 V</p>
<p><b>Aeropuerto más cercano:</b> Pudong (PVG) y Hongqiao (SHA)</p>
<p><strong>Más información:</strong></p>
<p><b></b>SHANGHAI MUNICIPAL<span class="Apple-converted-space"> </span>TOURISM ADMINISTRATION<br />
Patrick Chen – Director de Promoción Internacional<br />
Tel. +86 21 2311 5523<br />
<a href="mailto:woya@meet-in-shanghai.net">woya@meet-in-shanghai.net</a><br />
<a href="https://hemerotecagrupopuntomice.com/shanghai-china/www.meet-in-shanghai.net" target="_blank" rel="noopener noreferrer">www.meet-in-shanghai.net</a></p>
<p>&nbsp;</p>
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			</item>
		<item>
		<title>PEKÍN (CHINA): AYER Y HOY</title>
		<link>https://puntomice.com/pekin-china-ayer-y-hoy/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Daonys Tarazona]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 02 Nov 2019 01:24:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destinos – China]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La capital de China ofrece un paseo por las tradiciones más antiguas y la agresividad más actual, en un país −dos sistemas− que pretende comerse el mundo desde una interpretación del capitalismo que genera interesantes debates. Pekín es un hormiguero de gente, de exóticas situaciones, de postales... que garantiza que nadie regrese indiferente. Y ese es su mayor atractivo.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Eva López Álvarez</strong><br />
Fotos <strong>E. L. A.</strong></p>
<p>China es un país sumamente exótico y la capital reúne todos los ingredientes para demostrarlo. Programarlo como sede de una convención o incentivo no puede sino ser un aliciente para quien participe. Quien no lo haya visitado antes y espere encontrar un destino repleto de simbología comunista como Rusia, se equivoca. Quien crea que el afán de la población china por pasar horas en los centros comerciales extranjeros proviene de la ausencia de determinadas marcas en su país, tiene una visión errónea del destino. Quien espere encontrarse en un lugar en el que se perciben leyes marciales que transmiten al visitante ausencia de libertad, nada más lejos de la realidad.</p>
<p>Y es que muchos estereotipos que existen sobre China desaparecen nada más aterrizar en el país. El nuevo Aeropuerto Internacional Beijing Daxing, inaugurado el pasado mes de septiembre, se sitúa a 46 kilómetros de la ciudad y está conectado con el centro por una nueva línea de metro y tren de alta velocidad. China Eastern, China Southern, KLM y Delta han sido las primeras compañías de SkyTeam en mudarse a las nuevas instalaciones.</p>
<p>Con un vanguardista diseño de la fallecida Zaha Hadid, alcanzará en 2025 una capacidad de 72 millones de pasajeros anuales. Será un paso previo a los flujos de hasta 100 millones de viajeros que se esperan en 2040. El Aeropuerto Pekín-Capital, a 30 kilómetros de la ciudad, sigue funcionando y cuenta con conexión en trayectos de 30 minutos con el nuevo aeródromo. De momento ha sido confirmado que las aerolíneas de Star Alliance mantendrán sus operaciones en esta plataforma.</p>
<p><strong>Destino más que seguro</strong><br />
Aunque el visitante no sienta el férreo control a las personas −siempre y cuando no intente utilizar su <em>smartphone</em> como en España o Latinoamérica-, la vigilancia es constante y omnipresente. Las cámaras se perciben por doquier y no solo en la calle, también en los hoteles −no hay dentro de las habitaciones pero sí en los ascensores−. Si de media en Europa un hotel cuenta con un máximo de 50 cámaras, la media en China puede superar las 300. Actualmente se está tramitando una ley que obligará a instalar aquellas proporcionadas directamente por el Gobierno.</p>
<p>El acceso a las redes sociales occidentales está restringido, en beneficio de las aceptadas por las autoridades chinas como Wechat, que no solo sirve para comunicar sino para realizar pagos. La policía está muy presente, tanto uniformada como vestida de calle. Los controles aleatorios que obligan a demostrar la abstinencia en cuanto al consumo de drogas se están generalizando.</p>
<p>Sin embargo, y a pesar de la intensa vigilancia que las autoridades ejercen tanto sobre los habitantes como sobre los extranjeros, los viajeros pueden desplazarse libremente sin percibir sensación de control. La bulliciosa población local, la falta de protocolos en muchas situaciones y la ausencia de cánones educativos establecidos en Occidente generan más la sensación de que Pekín es hasta cierto punto una ciudad caótica, cuando en realidad nada escapa al control.</p>
<p><strong>Centro de Pekín</strong><br />
Es imposible resumir en unas líneas una historia milenaria como la de China. Sin embargo, uno de los grandes atractivos de Pekín es que permite recorrer gran parte de su historia en un solo día, con solo visitar algunos de sus monumentos más emblemáticos. También asistiendo a espectáculos en los que se reproducen las mismas manifestaciones artísticas que entretenían a emperadores y nobles hace 1.500 años.</p>
<p>La <strong>Ciudad Prohibida</strong> nació en el siglo X como corazón de una suerte de «caja china» urbana que escondía en su centro geográfico la residencia de los gobernantes supremos, ligados al Mandato Celeste. Enclaustrados en este inmenso recinto, la ciudad se extendía en torno a ellos con las residencias de la nobleza como cinturón más cercano, quedando en las afueras las residencias de las clases más bajas.</p>
<p>Hoy la visita de la Ciudad Prohibida no puede faltar en ningún programa, si bien es mejor hacerse previamente a la idea de que será compartida con la gran cantidad de turistas nacionales que acceden cada día. Los modales del público chino no corresponden a los estándares del mundo occidental y durante este recorrido es fácil comprobarlo.</p>
<p>No se puede acceder al interior de los templos y la gente se amotina ante sus puertas abiertas con la intención de hacer fotos del interior. Cabezas, paraguas abiertos y codazos forman parte de la imagen. El respeto a las filas tampoco es algo que el habitante chino haya integrado.</p>
<p>Al sur se extiende la amplísima Plaza de Tiananmén, con el famoso retrato de Mao Tse-Tung que corona la entrada a la Ciudad Prohibida flanqueado por los lemas «Larga vida a la República Popular China» y «Larga vida a la unión de los pueblos del mundo». En el centro de la plaza se encuentra el mausoleo con sus restos, ante el que esperan cada mañana cientos de locales deseosos de rendirle tributo.</p>
<p>A los lados de la plaza, dos inmensos edificios de estilo estalinista albergan el <strong>Palacio de la Asamblea del Pueblo</strong> −se puede visitar durante las mañanas si no hay sesiones programadas− y el <strong>Museo Nacional de China</strong>, rindiendo homenaje al esplendor local y cumpliendo su labor como institución ante todo destinada a garantizar una educación patriótica.</p>
<p><strong>Hacia el sur</strong><br />
Al sur de la plaza y la puerta Qianmen se encuentra una de las calles comerciales con más encanto de China: <strong>Dazhalan </strong>alberga desde el cine y la farmacia más antiguos de Pekín a pequeñas galerías comerciales donde no parece caber un producto más, además de numerosos restaurantes ofreciendo el famoso pato laqueado, receta típicamente pequinesa. El ambiente es especialmente agradable por la noche, cuando los farolillos rojos ondulan con la brisa. En esta emblemática calle que no ha perdido en autenticidad el local come, se corta el pelo, compra desde caligrafías a ropa… y escupe.</p>
<p>En esta área, el hotel <strong>The Emperor Beijing Qianmen</strong> cuenta con 65 habitaciones y se ofrece para incentivos que busquen una inmersión total en la cultura local. Escondido dentro de un <em>hutong</em>, o barrio tradicional, cuenta con una bonita azotea para eventos rodeados por los tejados de la ciudad y con vistas a la Ciudad Prohibida.</p>
<p>En el sur de Pekín, el recinto del <strong>Templo del Cielo</strong> es otra de las visitas ineludibles. Construido en 1420 y reconocido como Patrimonio de la Humanidad en 1998, fue utilizado por los emperadores de las dinastías Ming y Qing. Aquí rendían cuentas de su gestión al Mandato Celeste, durante una pomposa ceremonia que partía de la Ciudad Prohibida.</p>
<p>El ritual era considerado de tal importancia que se vaciaba de gente el camino para evitar cualquier impureza durante el proceso de comunicación entre el emperador y el cielo.</p>
<p>La muralla que rodea las 273 hectáreas del complejo es semicircular al norte y recta al sur, representando la cosmovisión del momento de su construcción, cuando se concebía el cielo redondo y la tierra cuadrada.</p>
<p><strong>Vestigios milenarios</strong><br />
El origen de la capital como centro neurálgico del antiguo Imperio del Centro se remonta al siglo XII, si bien los continuos saqueos e invasiones fueron destruyendo una ciudad que hoy cuenta como vestigios más recientes con algunas construcciones que datan del siglo XV.</p>
<p>Se superponen a ruinas milenarias como en el caso de las <strong>Torres de la Campana y el Tambor</strong>, construidas bajo el mandato de Gengis Kan y reconstruidas hace 600 años. Al norte de la Ciudad Prohibida, son dos torres contrapuestas, muy distintas entre sí.</p>
<p>La del Tambor es la más coqueta y ofrece bonitas vistas de la ciudad y la Colina del Carbón, que precede a la Ciudad Prohibida. En lo alto de sus 69 empinados escalones, siete veces al día se reproducen durante diez minutos las sesiones de percusión que cada dos horas servían para indicar las doce franjas horarias que dividían el día y correspondían al horóscopo chino.</p>
<p>La <strong>Colina de Carbón</strong> era la extensión hacia el norte de la Ciudad Prohibida pero hoy ya no forma parte de ella. Como la mayoría de recintos imperiales en Pekín, sigue los principios de la geomancia basados en una simetría que se suponía protegía a la ciudad de los malos espíritus procedentes del norte.</p>
<p>Todo el norte de la Plaza de Tiananmén esconde numerosos <em>hutongs</em> que han sobrevivido al furor urbanístico vivido en el centro de Pekín en la última década. El gris de las minúsculas viviendas se ve interrumpido por los colores de la ropa secando al aire, las motos pintadas con estridentes colores y la vestimenta, totalmente alejada de las casacas azules maoístas que a día de hoy visten los locales. También por la decoración de algunos de los suntuosos templos que se esconden entre sus calles.</p>
<p>Al este de la Plaza de Tiananmén, dentro del área comercial de Xidan, el hotel Pan Pacific Beijing, de cinco estrellas, cuenta con 220 habitaciones y una de las mejores azoteas de la ciudad: en el Amber Lounge del piso 18 hasta cien personas pueden disfrutar de un cóctel con vistas. Para sesiones profesionales se ofrecen doce salas con capacidad para 320 delegados en teatro en la mayor.</p>
<p>Más al sur, el <strong>JW Marriott Beijing Central</strong> incluye 394 habitaciones y tres restaurantes (cocina china, italiana e internacional), gimnasio abierto 24 horas y piscina interior. Entre los 11 salones que ofrece para eventos el mayor puede albergar 800 delegados en teatro.</p>
<p><strong>Noroeste de Pekín</strong><br />
El Palacio de Verano es el principal atractivo de esta zona de ciudad. Es un inmenso parque inspirado en los jardines del sur de China donde hasta 50 personas pueden pasear en barco por el lago Kunming y entre los altos lotos. Otra opción es pasear bajo la sombra de árboles milenarios.</p>
<p>El gran recinto alberga palacios, bonitas galerías cubiertas… siendo el templo dedicado a la Alegría y la Longevidad el más llamativo, con magníficas vistas del lugar. Aunque debió ser reconstruido tras ser arrasado en una de las Guerras del Opio que enfrentaron a China con Francia e Inglaterra, todas las construcciones reproducen fielmente la que servía varios meses al año de residencia a la emperatriz. Se mantiene hasta la curiosa calle comercial donde verdaderos vendedores simulaban ante los miembros de la familia imperial que éstos podían comprar como cualquier habitante.</p>
<p><strong>Dongchen</strong><br />
En el distrito de Dongchen, al noreste de la ciudad, se encuentra el <strong>Templo de los Lamas</strong>, segundo en importancia para la religión budista tras el del Gran Tíbet en Lhasa. En realidad se trata de una sucesión de templos, ganando cada uno en suntuosidad hasta llegar al que alberga un inmenso buda de 26 metros de alto y ocho de diámetro.</p>
<p>Los parques también interrumpen el gris de la arquitectura clásica pequinesa. En esta misma zona de la ciudad, el <strong>Parque Beihai</strong> era uno de los preferidos de Marco Polo, siendo también considerado el jardín privado de la viuda de Mao. Abierto al público desde 1976, no solo alberga bonitos jardines y templos, además del gran estanque en el que navegar plácidamente con las barcas a pedales, homenaje al universo <em>kitch</em>: también es el lugar ideal para entrar en contacto con la vida local. Son numerosos los grupos que a partir de las 6 de la mañana hacen <em>tai chi</em> o yoga. Llegada la tarde bailan al ritmo de música de todo tipo. También juegan al ajedrez y las cartas.</p>
<p><strong>Distrito diplomático<br />
</strong>En el noreste de Pekín se ubica Chaoyang: en el distrito diplomático numerosas embajadas comparten espacio con las sedes de muchas entidades europeas con intereses en China. A 20 minutos por carretera del ahora antiguo Aeropuerto Internacional, el <strong>Kempinski Hotel Beijing Lufthansa Center</strong> forma parte de un complejo que es en realidad una pequeña ciudad dentro de la gran urbe.</p>
<p>Primer establecimiento de la marca en Asia, abrió sus puertas en 1992 y fue completamente renovado este año. Cuenta con 480 habitaciones y ocho restaurantes, además de diez salas de reunión, la mayoría con luz natural, y capacidad para 1.200 personas en teatro en la mayor. A ellas se suman las dos pequeñas salas del amplio Executive Lounge al que tienen acceso las habitaciones ubicadas entre los pisos 12 y 16.</p>
<p>Un bonito jardín interior se puede utilizar para búsquedas del tesoro durante una actividad de <em>team building</em>. El recientemente renovado espacio verde junto a la cervecería Paulaner, con producción propia, se utiliza para barbacoas y cócteles de hasta 800 invitados.</p>
<p>La piscina panorámica del piso 18 ejerce de corona. Completan las instalaciones un amplio gimnasio, dos pistas de <em>squash</em> y un simulador de golf. El centro comercial anexo integra una parada de metro. En el vecino Chaoyang Park se pueden organizar salidas en <em>kayak</em>.</p>
<p>Desde el pasado mes de septiembre, los alrededores han sido mejorados con las obras realizadas en la ribera del canal que limita la propiedad, hoy un bonito parque muy frecuentado por los <em>runners</em>. En las cercanías también se encuentra <strong>Salintun</strong>, la nueva zona comercial y de restauración de moda en Pekín. De nuevo, numerosas marcas internacionales compiten en visibilidad ante un público ávido por consumir.</p>
<p>También próximo al Kempinski, atravesando Lucky Street −referencia local en cuanto a gastronomía por su sucesión de restaurantes y todo tipo de cocinas−, <strong>Bank Blue</strong> es un restaurante <em>grill</em> con jazz en vivo que ameniza muchas veladas junto al canal, con buen tiempo organizadas en la azotea.</p>
<p><strong>Gran Muralla China</strong><br />
No puede faltar en ningún programa. Parece increíble pero es cierto: se empezó a construir 200 años antes de Jesucristo. Mutianyu es el tramo más fotogénico, situado a una hora y media del noreste de la capital. Es posible ascender en teleférico hasta la puerta 14, desde la que recorrer durante una hora y media a pie la muralla hasta la puerta 20, o tomar una telesilla hasta la puerta 6, con recorridos que rondan los 45 minutos caminando hasta la puerta 1 desde la que descender en tobogán.</p>
<p>Los desniveles son muy pronunciados, debido a la dureza ligada a los altos niveles de contaminación y humedad según la época del año, por lo que cualquier previsión de tiempo se puede doblar.</p>
<p>El sector de la muralla más cercano a Pekín, a una hora al noreste de la ciudad, es el de Badaling. Por ser el más próximo, y con el acceso más fácil, también es el más visitado y la afluencia puede en ocasiones dificultar la visita.</p>
<p><strong>Un país en constante cambio</strong><br />
Dicen los locales que cada año Pekín cambia. Y es que desde la apertura económica dictada por el gobierno chino en los pasados años 90 la identidad de la capital china avanza hacia un sistema hoy por hoy basado en el fomento del consumo local tras años incentivando la exportación de productos de todo tipo.</p>
<p>Con 1.400 millones de habitantes, aún la mayoría en el campo, y un éxodo hacia las ciudades que parece acentuarse cada día, sin duda la fisonomía de Pekín se seguirá transformando.</p>
<p><strong>Destino poco accesible</strong><br />
No solamente el idioma, con muy pocos locales que hablen inglés, hace de Pekín un destino difícil de trabajar si no es de la mano de un DMC local. De marzo a mayo y de septiembre a noviembre el destino ofrece mejores precios por lo que es la temporada alta para grupos MICE. Julio y agosto son los meses más calurosos: las altas temperaturas combinadas con los altos niveles de polución hacen que no sea el mejor momento del año para visitar Pekín.</p>
<p>La ausencia de rampas hace que las visitas sean difícilmente accesibles. Las entradas de los templos están siempre precedidas por barreras que superan los 20 centímetros de alto; los lugares con vistas están siempre protegidos por altas escaleras sin posibilidad de salvarlas; la parte superior de la Gran Muralla China en tramos como el de Muntianyu no cuenta con ningún tipo de facilidad para público con discapacidad motriz… Tampoco hay facilidades para discapacidades de otro tipo.</p>
<p>A ello se suman las tradiciones locales, la forma de comunicarse y los protocolos inherentes a la cultura china, muy diferentes a los que se consideran básicos en el universo occidental. No por ello Pekín deja de ser un valor innegable en cuanto a la seguridad que ofrece, la estabilidad económica y la riqueza de su oferta.</p>
<p>En pocos lugares del mundo el pasado se obstina en mantenerse, y lo consigue, frente a un presente que pretende devorarlo y al mismo tiempo parece tratarle con total admiración y respeto.</p>
<h3><strong>Información práctica</strong></h3>
<p><strong>– Huso horario:</strong> GMT +8<br />
<strong>– Moneda:</strong> Yuán (CNY)<br />
<strong>– Tipo de enchufe:</strong> Tipo A / C / I<br />
<strong>– Código telefónico:</strong> +86</p>
<h3><strong><em>Teambuilding</em> en Pekín</strong></h3>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-51348 alignleft" title="Caligrafia china" src="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Caligrafia-china.webp" alt="Caligrafia china" width="118" height="170" /><strong>Caligrafía china</strong><br />
Junto con la pintura, la poesía y la música, está considerada una de las disciplinas artísticas mayores. Esta escritura es mucho más que un medio para comunicarse. Según la tradición, destreza en la elaboración de signos y calidad humana son equivalentes.</p>
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<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-51349 alignright" title="Tai chi matinal" src="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Tai-chi-matinal.webp" alt="Tai chi matinal" width="118" height="170" /></p>
<p><strong><em>Tai chi</em> matinal</strong><br />
En cualquiera de los parques de Pekín es posible organizar una sesión de <em>tai chi</em>, una de las artes marciales más practicadas en China que tiene como objetivo conseguir el control por parte de cada individuo sobre su propia energía.</p>
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<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-51350 alignleft" title="Tesoros de hutong" src="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Tesoros-de-hutong.webp" alt="Tesoros de hutong" width="118" height="170" /></p>
<p><strong>Tesoros de <em>hutong</em></strong><br />
Los barrios tradicionales de Pekín están repletos de callejuelas que se prestan para una búsqueda del tesoro que puede culminar en uno de los grandes atractivos turísticos aprendiendo a través de pistas y retos sobre la historia que justifica su existencia.</p>
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<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-51351 alignright" title="Supervivencia" src="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Supervivencia.webp" alt="Supervivencia" width="118" height="170" /></p>
<p><strong>Supervivencia</strong><br />
Un bosque de bambús de las afueras de Pekín puede ser el marco para una serie de pruebas de supervivencia en las que recuperar banderas de países imaginarios por conquistar, descubrir sobre la vegetación local y, sobre todo, divertirse.</p>
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<h3 style="text-align: left;"><strong>¿Filosofía o religión?</strong></h3>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-51352 alignleft" title="Pekin 34 despiece" src="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Pekin-34-despiece-300x217.webp" alt="Pekin 34 despiece" width="337" height="244" srcset="https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Pekin-34-despiece-300x217.webp 300w, https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Pekin-34-despiece-581x420.webp 581w, https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Pekin-34-despiece-150x108.webp 150w, https://puntomice.com/wp-content/uploads/2025/09/Pekin-34-despiece.webp 610w" sizes="auto, (max-width: 337px) 100vw, 337px" /><span lang="ES-TRAD">Citar proverbios chinos es una actividad de infinitos recursos ya que existen tantos que es imposible que se agoten. Las distintas corrientes de pensamiento e interpretación de la realidad tienen tantas vertientes en China que ni siquiera están catalogadas todas. Y es que en este país es difícil distinguir entre filosofía y religión: son muchas las creencias que defienden un estilo de vida más que una concepción del mundo y la trascendencia de quienes lo habitan. </span><span lang="ES-TRAD"> </span></p>
<p class="DESTINODespiece-texto"><span lang="ES-TRAD">Es el caso del confucionismo, una corriente basada en el respeto por el prójimo que, si bien ha llegado a tener desarrollo a nivel político, no puede ser considerada como un movimiento social reivindicativo ni una religión. Lo mismo ocurre con el taoísmo, generador del símbolo ya universal del <i>ying</i> y el <i>yang</i> para identificar la necesaria coexistencia del bien y el mal que define un paso por este mundo en el que predominan los grises por encima de los blancos y los negros.</span></p>
<p class="PUROINCENTIVOTextoCorrido"><span lang="ES-TRAD">No es el caso del budismo, religión más extendida en un estado oficialmente laico. Se basa en los cuatro principios, o Cuatro Nobles Verdades, que Buda habría pronunciado en su primer sermón y se resumen en que la vida es un sufrimiento derivado de los deseos y de la ignorancia pero que se puede superar.</span></p>
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