Por Vincent Richeux
El número de eventos profesionales celebrados en el continente africano mantiene un ritmo de crecimiento sostenido y Sudáfrica no piensa dejar de liderar este incremento. Ambiciona ser el hub de los salones profesionales a los que toda África acuda a hacer negocio. Con el Mundial de Fútbol de 2010, el país ya demostró que tiene la capacidad e infraestructuras necesarias para organizar grandes eventos, gracias a importantes inversiones que también dieron lugar a una amplia y variada oferta hotelera.
Por eso el destino pudo demostrar de nuevo en 2016, con
la 21ª Conferencia Internacional del SIDA que tuvo lugar en
Durban, que podía ser sede de una de las mayores citas para
el sector de la investigación a nivel internacional.
Sudáfrica tiene muchas más ventajas que las derivadas de sus infraestructuras: sabe seducir con su diversidad, el legado de una historia marcada por el apartheid y la reconciliación nacional y la amabilidad de la población local. Y no sólo eso: el patrimonio cultural, fruto de la mezcla de tradición pre y post colonial y modernidad, se enmarca en un entorno dominado por una naturaleza protegida en las numerosas reservas naturales que alberga Sudáfrica.
Ciudad del Cabo
Dos horas de vuelo separan Johannesburgo de Ciudad del Cabo, primer destino para los viajes de incentivo que tienen como objetivo el sur del continente africano. Es la capital legislativa de Sudáfrica, situada al suroeste del país cerca del Cabo de Buena Esperanza. El aeropuerto internacional, renovado y ampliado en 2010, se sitúa a 20 minutos por carretera del centro.
Cercada por el océano y a los pies de Table Mountain, esa meseta icono del destino, la urbe atrae a viajeros de todo el mundo ávidos de clima suave, gastronomía de calidad y una tranquilidad que incita a deambular.
No por ello deja de revelar un dinamismo constante, como si cada día Ciudad del Cabo quisiera reinventarse, entre otras cosas inaugurando regularmente nuevos espacios que interesan a la industria MICE. En el centro, cerca de la estación de tren y también del puerto deportivo, se encuentra unos de los principales recintos para grandes eventos del país: el Cape Town International Convention Centre (CTICC) abre este año un nuevo edificio que permite doblar el espacio dedicado a los diferentes actos y exposiciones.
La superficie total supera los 20.000 metros cuadrados. En el edificio principal, la arquitectura da protagonismo a la luz natural y prioriza los grandes espacios. Alberga dos auditorios, que pueden acoger respectivamente 1500 y 600 delegados. Ofrece también una terraza sobre el tejado en la que organizar cócteles para 300 invitados, con vistas sobre la actividad urbana y, de fondo, las espectaculares paredes rocosas de Table Mountain. Del otro lado de la avenida que ahora separa el centro de congresos y la nueva ampliación, la construcción del CTICC incluye seis espacios para eventos cuya superficie oscila entre los 1500 y los 2000 metros cuadrados.
Ambiciosas novedades
En los alrededores se extiende una amplia oferta hotelera. Tras una larga renovación, The Ritz abrirá sus puertas antes de que finalice el año. Contará con 212 habitaciones y un restaurante panorámico, además de ocho salas de reuniones con capacidad para 350 personas en teatro en la mayor. Organizar un cóctel con vistas en la que será una de las grandes novedades del continente supondrá una nueva opción para veladas que incluyan hasta 500 participantes.
En las animadas riberas del puerto, que todavía mantiene su actividad pesquera y el movimiento relacionado con el comercio marítimo, el Victoria & Alfred Waterfront es uno de los lugares más frecuentados de la ciudad. Allí se concentran principalmente restaurantes y comercios, dentro de antiguos edificios de estilo colonial.
Entre los alojamientos de la zona, Table Bay Hotel dispone de 329 habitaciones con vistas sobre el puerto y el océano. Cuenta con seis salas para reuniones, las más pequeñas destinadas a sesiones que aglutinen un máximo de 50 personas. La capacidad de la más grande es de 300 asistentes en estilo teatro.
Al lado del puerto, en un estilo mucho más contemporáneo, The Silo Hotel propone 28 habitaciones y suites que pueden alojar hasta 68 participantes en un incentivo de lujo.
Este nuevo emblema de la hotelería sudafricana más exclusiva acaba de abrir sus puertas. Es fruto de la rehabilitación de un antiguo almacén de grano que dominaba la zona portuaria. Hoy es un bloque de cemento de seis pisos perforado con ventanas rectangulares en el que se mezclan modernismo y clasicismo con una pizca de cultura sudafricana.
Otro de los atractivos del hotel son las vistas sobre la ciudad y sus alrededores. Este panorama también se puede disfrutar desde la azotea, donde 50 invitados pueden hacer networking durante un cóctel.
El hotel forma parte de un complejo que incluye el Museo Zeitz de Arte Contemporáneo de África (Zeitz MOCAA, por sus siglas en inglés), el nuevo recinto cultural que abrirá sus puertas en septiembre, con la ambición de competir con el MOMA de Nueva York.
El MOCAA vendrá a completar el abanico de venues singulares en Ciudad del Cabo: tendrá capacidad para albergar cenas de gala de hasta 1000 comensales. El Victoria & Alfred Waterfront atraerá sin duda a un número creciente de visitantes. De sus muelles parten las excursiones en barco durante las que los grupos disfrutan de las vistas de la ciudad y Table Mountain desde el mar: es una buena perspectiva para distinguir los diferentes barrios.
Con sus casas coloridas, el barrio musulmán Boo-Kap es seguramente el más famoso. Muy cerca del puerto, se ubica exactamente detrás del gran estadio que la ciudad construyó en 2010 junto al océano para acoger el Mundial de Fútbol. Aquí alcanzó la Selección Española la gloria en forma de Copa del Mundo.
Las vistas de Ciudad del Cabo desde el océano se pueden completar con programas culturales que incluyan itinerarios por la dura historia de Sudáfrica, protagonista de las visitas a la prisión de Robben Island, donde Nelson Mandela vivió encarcelado durante 18 años en la época del apartheid.
País de viñedos
A pocos kilómetros al oeste de Ciudad del Cabo se encuentra otro importante espacio para grandes eventos: el Century City Conference Centre (CCCC) acoge sesiones de hasta 1300 delegados en un único espacio. Comparte área con cuatro hoteles, que ofrecen un total de 460 habitaciones.
El Century City Hotel, situado al lado del centro de congresos, amplió recientemente su oferta con 125 nuevas habitaciones. Este hotel apuesta por darle valor a la producción de vino local, gran orgullo de esta región. El establecimiento propone hasta 150 variedades de vino que se pueden degustar durante una cata para grupos de hasta 25 personas.
A 20 minutos por carretera del aeropuerto se encuentra una de las bodegas de mayor prestigio: Spier Wine Farm. Es en realidad un remanso de paz en medio de las viñas. En este lugar, que defiende el desarrollo sostenible como valor fundamental, se pueden organizar eventos gracias al centro de conferencias con capacidad para 430 asistentes y el espacio especialmente dedicado a la degustación de vinos. El hotel anexo, de cuatro estrellas, propone 153 habitaciones y suites en un ambiente en el que conviven el arte moderno y las artesanías locales.
Un recorrido por los viñedos del valle de Constantia es ineludible en los programas de incentivo. Tanto como la excursión al cabo de Buena Esperanza, a dos horas por carretera de Ciudad del Cabo, a través de un camino panorámico en un trayecto protagonizado por la admiración del paisaje.
Para quienes no dispongan de una jornada destinada al vino o a la visita de Cape Point, el lugar de encuentro de los océanos Atlántico e Índico, la subida en teleférico hasta lo alto de Table Mountain sirve para despedirse de Ciudad del Cabo con una excelente panorámica que incluye la observación del curioso fenómeno que pretende simular la caída al vacío de las nubes que se generan en lo alto.
Durban
La segunda ciudad más grande de Sudáfrica, sobre la costa Este, compite con Ciudad del Cabo en oferta de ocio y capacidad para recibir grandes eventos, como la 21ª Conferencia Internacional del SIDA que en 2016 reunió a 16.000 personas en el Durban International Convention Centre. Situado cerca del puerto, puede acoger hasta 2500 delegados simultáneamente en el mayor de sus espacios.
La oferta hotelera traduce la voluntad de la ciudad de convertirse en referencia para el MICE. El Hilton Durban, con 324 habitaciones, tiene acceso directo al centro de convenciones. El primer piso se dedica a los eventos profesionales gracias a las 14 salas con capacidad para 400 personas en la más grande.
A algunos metros, Southern Sun Elangeni & Maharani es un complejo hotelero orientado hacia el océano que ofrece 734 habitaciones.
Los alrededores de Durban se prestan para actividades de incentivo que incluyan el aprendizaje sobre la cultura zulú: en el llamado Valle de las Mil Colinas se visitan pequeños pueblos escondidos entre bosques.
Existen en la zona dos parques nacionales: Ukhahlamba Drakensberg e Isimangaliso Wetland. De regreso al mar, los aficionados al buceo pueden sumergirse entre arrecifes de coral, confirmando una vez más que la naturaleza es el gran atractivo de este país.
Johannesburgo
A 1500 kilómetros al norte de Ciudad del Cabo se encuentra la capital económica del país: Johannesburgo. Junto a ella, Pretoria alberga los organismos y sedes vinculados al Gobierno nacional.
Miembros de los diferentes lobbys africanos y viajeros de negocios se concentran en los hoteles y restaurantes de alta gama que componen básicamente el distrito Sandton de la capital. Está comunicado con el aeropuerto a través del Gautrain, un moderno metro que traslada a los pasajeros hasta Sandton en trayectos de 15 minutos.
Aquí se encuentra el Sandton Convention Centre, con 22.000 metros cuadrados para eventos en un barrio que tiene, a corta distancia, más de 5000 habitaciones repartidas en hoteles de distintas categorías. Muchos de ellos tienen conexión directa con el gran centro comercial Sandton City y el centro de convenciones. El auditorio principal tiene 4500 plazas. En el mismo centro se pueden organizar cenas de gala de hasta 2000 comensales.
Durante mucho tiempo, el sector minero ha sido el promotor de la mayor cantidad de eventos organizados en Johannesburgo. Sin embargo actualmente la ciudad está enfocando sus esfuerzos en convertirse en un hub financiero y de este segmento parten muchas iniciativas que se traducen en actos profesionales.
Puede parecer una ironía que el destino se convierta en referencia para actividades ligadas a la economía cuando es escaparate de las enormes desigualdades sociales que existen en Sudáfrica y que se aprecian perfectamente con tan sólo recorrer las calles de Johannesburgo.
No obstante, las autoridades locales parecen asumir perfectamente este aspecto integrándolo en su estrategia de promoción: los diferentes tours propuestos para que el extranjero conozca la realidad social de una de las mayores urbes de África incluyen la visita de barrios emblemáticos como Alexandra, el township donde vivió Nelson Mandela y donde tuvieron lugar algunos de los capítulos más sombríos de la historia del apartheid.
Más allá de lo que se puede hacer en la misma ciudad, Johannesburgo es el punto de partida para la visita de los grandes parques nacionales. El más conocido es el Kruger National Park, situado a 560 kilómetros, en la frontera con Mozambique.
Otros parques menos conocidos pero no por ello menos interesantes se encuentran más cerca, por ejemplo en la provincia de Limpopo. La capital, Polokwane, además de contar con aeropuerto a una hora de vuelo de Johannesburgo, dispone de buena infraestructura hotelera, como el hotel de cinco estrellas Fusion Boutique. Tiene 53 habitaciones y tres espacios para reuniones de entre 10 y 300 personas. En la terraza se organizan af terworks para 100 invitados. En las inmediaciones, Cycad Guest House, del mismo grupo y con cuatro estrellas, alberga 25 habitaciones en un estilo más contemporáneo.
Teambuilding en Sudáfrica
Observando aves
Con sus 900 especies de aves, entre ellas un centenar endémico, Sudáfrica es un país único para el birdwatching. En muchas reservas naturales se organizan caminatas con guías, en sesiones que duran desde unas horas a un día completo.
Hoyo 19
The Legend Golf & Safari Resort es conocido entre los golfistas de todo el mundo por el inusual circuito que incluye el hoyo Extreme 19. Es necesario ascender en helicóptero al punto de lanzamiento situado a 500 metros por encima del hoyo.
Vino y bicicleta
Bikes ‘n Wines propone recorrer en bicicleta los bonitos paisajes repletos de viñedos que rodean Ciudad del Cabo. El paseo es un preludio muy recomendable a las catas ofrecidas por las distintas, y numerosas, bodegas de la zona.
Expertos del surf
Entre Ciudad del Cabo y Durban se encuentran playas que figuran en lo más alto de los rankings de lugares para la práctica del surf. El pueblo pesquero Jeffreys Bay atrae a quienes quieren experimentar las olas del océano Índico.
En plena naturaleza
A 20 minutos del aeropuerto de Polokwane, perteneciente al grupo Marriot, se encuentra el Protea Hotel Ranch Resort. Entre las 100 habitaciones se reparten espacios cubiertos con vistas a los jardines donde organizar cócteles para grupos de hasta 250 personas. El recinto incluye un espacio para conferencias con un máximo de 1200 participantes. En este lugar, los organizadores pueden programar actividades de incentivo y teambuilding, como sesiones de golf o exploraciones de la naturaleza con guías, a pie o a caballo.
En esta región existen varias reservas naturales privadas que se ofrecen como espacios para safaris exclusivos en programas de incentivo. The Entabeni Game Reserve es una de ellas. Es una extensión gigante que alberga zonas húmedas, sabana seca y picos rocosos, donde el visitante puede descubrir la naturaleza salvaje de Sudáfrica en su estado más puro.Leopardos, cebras, ñúes… habitan el espacio de la planicie superior, donde se encuentra el Ravineside Lodge, compuesto por 22 habitaciones de madera. Las vistas sólo se pueden calificar de espectaculares.
Merece la pena incluir al menos una noche en los programas, no sólo con la intención de escuchar los sonidos de la vida nocturna en la sabana sino de admirar, en la madrugada, cómo se levanta la niebla y deja al descubierto los rebaños de apacibles antílopes y, con suerte, los rinocerontes que residen en la reserva.
Los safaris se organizan dos veces al día, al amanecer y antes de que caiga la noche: son los dos mejores momentos para admirar a los animales en sus fases más activas. Con el ranger que ejerce de guía y conduce el jeep, los itinerarios comienzan en la parte más alta antes de bajar por una grieta natural hasta el valle inferior, que contiene una zona húmeda.
Aquí es donde se encuentran los grandes animales, del tipo de elefantes, jirafas y leones. Acostumbrados a la convivencia con vehículos todo terreno, mantienen sus hábitos cotidianos sin dar la impresión de que la presencia humana les incomode. Durante las tres o cuatro horas que los grupos transitan por las pistas de tierra, la contemplación de la vida salvaje se convierte en una de esas experiencias únicas que define el éxito de los mejores viajes de incentivo.
Por la mañana, la experiencia puede culminar fuera de los límites del parque en el Legend Golf & Safari Resort, un lugar mítico para los aficionados al golf más exclusivo. Los grupos son trasladados en helicóptero hasta una cima que ofrece una vista excepcional sobre la reserva. Es también el lugar desde el que intentar introducir la bola en el famoso hoyo Extreme 19, con la forma del continente africano, situado 500 metros más abajo.
Y es que la naturaleza con sus sonidos, sus colores y sus habitantes es sin duda el mayor atractivo de un país que lucha por superar una historia trágica que aún sigue viva.
Salvando las distancias
Con más de cien reservas naturales privadas y 21 parques nacionales oficiales, Sudáfrica es sin duda el país ideal para hacer safari. El mayor atractivo del destino consiste precisamente en poder admirar a los animales más emblemáticos del continente en su entorno natural. El muy conocido Parque Kruger es el que más visitas acapara, aunque en muchos otros lugares se pueden observar también los big five -elefantes, leones, leopardos, rinocerontes y búfalos- en su hábitat natural y sin que parezca molestarles el hecho de ser observados.
Siempre, salvando las distancias: en comparación con otros destinos que ofrecen la posibilidad de admirar a este tipo de animales, el respeto, la ausencia de acoso y la protección del entorno donde residen impera en las salidas que se organizan en Sudáfrica. De ello deriva una inmersión real en la vida salvaje en la que no sólo cuenta la foto.
Durante los 20 últimos años se han multiplicado los espacios protegidos abiertos al público y la manera de explorarlos: los animales no sólo se observan desde el jeep: también a pie, en bicicleta o a caballo, generando una percepción si cabe más impresionante. A pesar de la necesaria lejanía, el viajero es consciente del privilegiado acceso que el reino animal le ofrece.




