Por Cristina Cunchillos
Fotos London & Partners
La capital británica siempre ha sido un imán para turistas, viajeros de negocios y participantes en congresos, convenciones e incentivos. Según el índice anual de Ciudades y Destinos Globales de MasterCard, Londres es el destino más popular del mundo.
En cualquier visita el viajero aprecia esa suerte de exotismo que ofrece Londres por el hecho de ser precisamente tan british, gracias a los cientos de películas que han tenido como escenario la capital británica y que hacen que el Big Ben, el Puente de la Torre, los autobuses rojos de dos pisos o los típicos taxis negros sean como de la familia. Hasta las actividades típicas: las compras en Harrods, Covent Garden o el mercadillo de Camden, tomar unas pintas de cerveza en el Soho, asistir a un musical en el West End… Ese Londres clásico sigue ahí, y no decepciona.
Sin embargo Londres es una ciudad en constante evolución y para descubrir cómo está cambiando hay que mirar hacia el Este, hacia los barrios que se extienden más allá de la City
En el East End despuntan las construcciones del Parque Olímpico y los almacenes que bordeaban el histórico puerto de Londres: hoy se han convertido en apartamentos de lujo. Y es que la celebración de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos en el año 2012 sirvió para presentar un nuevo Londres: moderno, eficaz y abierto al mundo. Londres resultó el verdadero ganador de las Olimpiadas.
El legado olímpico
La mayor consecuencia de las Olimpiadas de Londres fue la regeneración de algunos de los barrios más degradados del Este de la ciudad, así como una inversión muy importante en
la mejora de las infraestructuras: se ampliaron varias líneas de metro, se modernizaron estaciones, se creó un nuevo tren de alta velocidad denominado “jabalina” que transporta a los visitantes desde el centro al barrio de Stratford, sede del Parque Olímpico, en tan sólo siete minutos… Las mejoras aún continúan con la construcción del Crossrail, la nueva línea de tren que atravesará Londres de Este a Oeste en 45 minutos y cuya finalización está prevista para finales de 2018.
Igualmente se incrementó el número de plazas hoteleras: se estima que entre 2011 y 2012 se construyeron 11.000 habitaciones y hoy Londres cuenta con más de 1300 hoteles, lo que se traduce en 123.000 habitaciones.
El principal legado de las Olimpiadas es el Parque Olímpico, que cuenta una colección de espectaculares venues ahora abiertos al público y disponibles también para la organización de eventos.
Rebautizado como Parque Reina Isabel II, el Parque Olímpico ofrece una extensa área de prados, jardines y terrazas sobre lo que antes eran las orillas del río Lea. Es un espacio idóneo para pasear y admirar la espectacular escultura ArcelorMittal Orbit diseñada por Anish Kapoor. Con sus 114,5 metros de altura, es la más alta del Reino Unido y dispone de una plataforma que fuera del horario de apertura al público puede acoger eventos para un máximo de 300 personas con vistas panorámicas del parque.
En torno al deporte
El Estadio Olímpico ha sido reformado y, además de acoger grandes eventos deportivos como el Mundial de Rugby 2015 o el de Atletismo 2017 será, a partir de la temporada 2016-17, la nueva sede del equipo de fútbol West Ham United. Sin duda los paquetes de incentivos que incluyen asistir a partidos de la Premier League interesarán a numerosos organizadores, al igual que los ofrecidos por otros equipos londinenses como el Chelsea o el Arsenal.
En el Centro Acuático, ahora piscina pública, se pueden celebrar cenas para 500 personas junto a la piscina olímpica. El llamado Copperbox, donde se jugaron los partidos de balonmano en las Olimpiadas, ahora es un centro de deportes múltiples y puede albergar eventos de hasta 7000 personas. Por último en el Lea Valley Velopark se pueden organizar cenas para 170 personas en el centro de la pista del velódromo. También eventos más pequeños en otros espacios. Los grupos que quieran emular a sus héroes olímpicos pueden reservar una sesión de ciclismo a alta velocidad en el velódromo o probar su habilidad en las pistas de carretera y BMX.
Por si esto fuera poco, existe un proyecto aún más ambicioso para otro de los edificios olímpicos. El recinto que fuese centro de prensa durante las Olimpiadas dará lugar al Here East, un centro de creatividad e innovación que ocupará más de 100.000 metros cuadrados e incluirá empresas, espacios comerciales, colegios universitarios y un teatro con capacidad para 1000 personas. Se espera que esté plenamente operativo en 2018.
A la ribera del Támesis
Dominando uno de los meandros del río Támesis a su paso por Greenwich, The O2 Arena –con su característica cubierta blanca– fue también sede olímpica y acoge grandes conciertos. Además, este venue ofrece hasta diez espacios diferentes para eventos, incluyendo el gran auditorio central para banquetes o cócteles de hasta 3000 invitados. A finales de 2014 se inauguró la exclusiva zona The American Express Invites Only Lounge. El pasado mes de julio abrió Ny-lon, un bar que combina el glamour de Londres y Nueva York y cuenta con un espacio para recepciones de hasta 300 personas.
Estos espacios han sido completados con la reciente apertura del Hotel Intercontinental at the O2: con 453 habitaciones en 18 pisos, está perfectamente ubicado para acomodar a los asistentes a eventos y congresos tanto en The O2 como en el centro de exposiciones ExCel, al otro lado del río y conectado desde las Olimpiadas mediante un teleférico sobre el Támesis. Además, el hotel tiene centro de congresos propio con 20 salas multifuncionales y un salón con capacidad para 3000 invitados.
Hilton es otra de las grandes cadenas que también ha apostado por abrir junto al río. El recientemente inaugurado Hilton Bankside tiene 292 modernas habitaciones, restaurante con show-kitchen, diez salas de reuniones y un Grand Ballroom diáfano para cenas de hasta 360 comensales.
Y es que el Támesis es verdaderamente el alma y centro neurálgico de Londres. Siguiendo la ruta Thames Path se pueden recorrer 50 kilómetros de la ribera desde Greenwich –en el extremo Oeste de la ciudad– hasta el palacio tudor de Enrique VIII –en Hampton Court al Este–, pasando por los rascacielos de Canary Wharf, el famoso Tower Bridge, la Torre de Londres, la catedral de San Pablo o las Casas del Parlamento.
A orillas del Támesis están muchos de los venues más singulares de Londres: la antigua lonja de pescado, Old Billingsgate, cuenta con 7800 metros cuadrados de espacio para grandes eventos.
El histórico velero Cutty Sark de Greenwich, totalmente restaurado tras el incendio que casi lo destruyó en 2007, puede acoger en su bodega recepciones para 450 personas. En los antiguos muelles del puerto de Londres está el Tobacco Dock, donde se almacenaba el tabaco importado de América: hoy es un gran espacio versátil junto al que se está construyendo un nuevo hotel de diseño, el Tobacco Dock Hotel, que abrirá sus puertas en 2017.
Los grupos también pueden hacer una visita entre bastidores del teatro Shakespeare´s Globe –reconstrucción del teatro original del siglo XVII–, asistir a una representación o celebrar un evento en su restaurante. Para actos con un carácter más intimista, a pocos metros del Globe está The George, uno de los pubs más antiguos de la capital. Y para los organizadores en busca de espacios más modernos, la galería de arte Tate Modern, ubicada en una antigua central eléctrica, ofrece diferentes espacios para eventos de gran magnitud.
Eventos con vistas
Si bien todas estas atracciones se pueden admirar a nivel del suelo, en Londres es imperativo mirar hacia arriba. Y es que mientras que tradicionalmente la ciudad se fue expandiendo a lo ancho, ahora Londres apunta cada vez más hacia el cielo. El horizonte de Londres está cada vez más alto, sobre todo desde los años 90, cuando despuntaron los rascacielos del
Teambuilding en Londres
En el circo
El National Centre for Circus Arts en Shoreditch ofrece workshops circenses donde los grupos pueden aprender malabares, funambulismo, trapecio o acrobacias: una forma divertida de estimular la autoestima y el trabajo en equipo.
Up at the O2
Los grupos más intrépidos pueden escalar hasta lo más alto de la carpa que cubre uno de los edificios más icónicos de Londres, The O2 Arena. Desde su “cumbre” se puede disfrutar de unas vistas espectaculares de los meandros del Támesis y la ciudad.
Canopy in the city
El nuevo Go Ape Battersea Park abierto a finales de 2015 ofrece un original circuito en pleno centro de la ciudad: un recorrido de tirolinas, pasarelas de cuerda y puentes colgantes ha sido instalado entre las copas de los árboles de Battersea Park.
James Bond
Al más puro estilo James Bond, los grupos pueden cruzar Londres a toda velocidad en una lancha neumática por el río Támesis con Thames RIB Experience, pasando frente a muchos de los principales monumentos y edificios más emblemáticos
centro financiero de Canary Wharf. Con la llegada del nuevo Milenio las autoridades de Londres empezaron a invertir en nuevos espacios desde los que disfrutar de las panorámicas de la ciudad, empezando por la noria London Eye , con cápsulas que albergan hasta 25 personas.
Le siguió el rascacielos conocido como Guerkin (pepinillo), con diferentes salas para eventos, y el Skylof t en lo más alto de la torre Millbank: aquí se organizan eventos de hasta 500 invitados.
Todos ellos parecen minúsculos frente al Shard, el edificio más alto de Europa Occidental y que fue inaugurado en febrero de 2013. Es una imponente estructura apuntada de cristal que domina el horizonte desde cualquier dirección. Buena parte de la torre está ocupada por el hotel Shangri-La, uno de los referentes del lujo en Londres y con 202 habitaciones.
La torre alberga además dos restaurantes, Shard Aqua y Oblix, en los pisos 31 y 32 respectivamente: ambos cuentan con salones privados para cenas. Pero la mayor atracción para quienes llegan a lo alto es The View from the Shard, una plataforma de observación abierta al público en el piso 69, con una galería al aire libre en el piso 72, y que ya ha albergado más de 200 eventos. A 242 metros de altura, las vistas panorámicas alcanzan un radio de 60 kilómetros. Se pueden organizar recepciones de hasta 400 personas ocupando ambos pisos. También se ofrecen actividades para grupos como clases de yoga al amanecer.
El Shard ya tiene competencia: conocido popularmente como el “Walkie Talkie”, este nuevo rascacielos alberga el Sky Garden, un espacio de jardines en los pisos 35 y 36 y con espectaculares vistas panorámicas de la ciudad.
Se puede alquilar el espacio completo para un máximo de 450 asistentes u organizar eventos más pequeños para 150 comensales en el City Garden, la sección del piso 36 orientada al norte. Otros dos restaurantes se ofrecen para ágapes de 100 a 140 personas y un salón privado se utiliza para grupos de 16 invitados.
El último de los venues de gran altura es por el momento el Landing 42, inaugurado el pasado mes de septiembre: es un espacio diseñado exclusivamente para eventos y que ocupa 500 metros cuadrados en el piso 42 del Leadenhall Building, otro icono apodado el cheesegrater (rallador de queso).
Gestionado por Xcite, empresa que se ocupa del alquiler de algunos de los lugares más destacados de Londres, se trata de una superficie modulable ideal para lanzamientos de producto, conferencias o fiestas: los invitados pueden disfrutar de espectaculares vistas desde el momento de entrar en el ascensor panorámico, el más rápido de Europa.
Londres tecnológico
En los últimos años la capital británica se ha convertido en el mayor hub digital de Europa, con gigantes de la tecnología como Google, Facebook o Twitter instalándose en la denominada Tech City del barrio de Shoreditch y en torno a la rotonda de Old Street –rebautizada Silicon Roundabout en referencia al clásico Silicon Valley californiano–.
Esta gran apuesta por el sector supone una considerable inyección a la economía londinense y conlleva la celebración desde 2014 de la semana London Technology Week, evento de referencia para esta industria que en su edición de 2015 acogió a 43.000 delegados de todo el mundo.
Tech City ofrece grandes oportunidades para los organizadores de convenciones y eventos relacionados con la tecnología, como el acceso a renombrados oradores y grandes firmas que pueden patrocinar o participar como expositores, así como una extensa audiencia de posibles delegados y numerosos medios especializados.
Fuera del sector tecnológico, el desarrollo de Tech City contribuye a la transformación del barrio de Shoreditch, hoy por hoy muy de moda de Londres con muchos restaurantes y bares donde las jóvenes mentes creativas de estas empresas –y hipsters de todas partes– se relajan los fines de semana. Del mismo modo está atrayendo a grupos hoteleros especializados en el lujo.
Entre las aperturas más esperadas el año que viene está Nobu Shoreditch, el que será el primer establecimiento en Londres del grupo Nobu, principalmente conocido por sus restaurantes. Tendrá 156 habitaciones.
Venues efímeros
Sin duda los organizadores de reuniones, convenciones, congresos y eventos cuentan con un sinfín de opciones, pero esto no parece ser suficiente para una ciudad tan dinámica como Londres…
En la línea de esa capacidad de sorprender que tiene la ciudad, una de las tendencias crecientes de los últimos años es el surgimiento de los pop ups, venues efímeros que constituyen una alternativa diferente durante un periodo de tiempo limitado.
Lo que comenzó como una forma de eludir el alto coste de la propiedad inmobiliaria en Londres, habilitando espacios comerciales vacantes tales como restaurantes o tiendas pop up por tan sólo unas semanas o meses, se ha convertido en una opción con gran éxito dentro del sector MICE.
En los meses del buen tiempo local, de junio a septiembre, es posible encontrar una playa improvisada en un restaurante o una selva tropical en un tejado: son lugares muy utilizados para eventos al aire libre.
Durante el invierno se instalan carpas temporales como The Pavilion en el foso de la Torre de Londres, la ciudadela junto al Tower Bridge que alberga las joyas de la corona británica. Su carácter efímero aporta un toque de exclusividad a cualquier evento.
Los receptivos locales apuestan por ofrecer opciones de teambuilding adaptadas al carácter dinámico de Londres. Fruto de ello es la posibilidad de tematizar los programas en base a referencias del cine más clásico pero con actividades únicas, como la travesía del Támesis a toda velocidad al más puro estilo james Bond.
Nuevas maneras de descubrir espacios emblemáticos y nuevas instalaciones definen al destino en este momento. La torre ArcelorMIttal Orbit, la posibilidad de escalar la carpa del O2 o el recientemente inaugurado Go Ape Battersea Park son sólo algunos ejemplos.
El siempre creciente abanico de propuestas y el fenómeno pop up reflejan como ninguno el carácter de Londres: una ciudad siempre cambiante, siempre sorprendente.
Cheers!
La típica cerveza ligera inglesa o ale es una bebida compleja y con cientos de variantes. Aprender a apreciarla es adentrarse en la cultura británica y qué mejor sitio para hacerlo que Londres, la renovada capital de la cerveza.
Existen diferentes tipos de ale y dos en particular tienen su origen en la ciudad. El porter corresponde a una cerveza negra con un característico sabor ahumado, debido a la malta tostada, y nació en el puerto de Londres. Era la bebida preferida de los porteadores (porters). De ella derivó el tipo stout, la clásica cerveza negra que muchos conocen por la marca Guinness. También nacido en Londres es el tipo pale ale, una cerveza más pálida y ligera que surgió hace cuatrocientos años como fuente de hidratación y nutrientes en periodos de hambre o epidemias como la peste bubónica.
Tras décadas en las que apenas se comercializaban las cervezas londinenses, en 2006 se produjo una auténtica explosión de pequeñas cervecerías locales. Hoy en día es fácil encontrar marcas como Meantime, Camden, Redemption o Sambrook´s, por nombrar sólo algunas de las más de 70 que existen en los pubs londinenses. Muchas de estas fábricas ofrecen visitas guiadas y catas para grupos. ¡Qué mejor que amenizar un programa en la ciudad con el característico, y siempre alegre, Cheers!




