Por Eva López Álvarez
Fotos Alejandro Martínez Notte
La segunda ciudad de México es un gigante de siete millones de habitantes que sin embargo presume de que todo está cerca. La realidad es que depende del reloj, ya que el tráfico en horas punta obliga a considerar los desplazamientos como una parte más, a veces larga, de los programas. Se impone una programación adecuada de los momentos en los que los grupos serán desplazados: si es así, en poco tiempo es posible dejar el bullicio del centro y rodearse de la serena calma del paisaje agavero. O pasar de de las sesiones profesionales en el distrito de Expoguadalajara al disfrute de la excelente gastronomía que ofrecen algunos restaurantes de la zona financiera.
Un destino bien comunicado
26 vuelos diarios conectan Guadalajara con Ciudad de México. Sin conexión directa con España, sí cuenta con vuelos sin
escala desde varios destinos estadounidenses y otras ciudades mexicanas como Puerto Vallarta, Cancún, Mérida y Monterrey, operados por Aeroméxico, Interjet y Volaris. Esta última compañía vuela sin conexión a San José de Costa Rica mientras que Copa Airlines opera un vuelo directo desde su hub de Ciudad de Panamá. .
Centro histórico
El aeropuerto internacional Miguel Hi – dalgo y Costilla está a 16 kilómetros de un centro histórico que sorprende al visitan – te: en torno a la catedral se concentra una efervescente vida local que se reparte por las cuatro plazas que rodean al principal templo de la capital del estado de Jalisco.
El Hotel de Mendoza, con 104 habitaciones, cuenta con la mejor terraza de esta zona: no son las margaritas sino las vistas en 360 grados las que protagonizan los cócteles que se pueden organizar para un máximo de 80 personas de pie.
El mejor modo de apreciar la vida local es visitando el merca – do San Juan de Dios, también conocido como Mercado Libertad, en las inmediaciones de la catedral. A partir de las nueve de la mañana, los productores locales llenan el que dicen es el mayor mercado cubierto de Latinoamérica.
Venues con historia
El mercado se encuentra en la gran avenida peatonal que comunica el templo con el Hospicio Cabañas, el venue singular con más prestigio de la ciudad. Actual – mente museo de arte, sala de cine y sede universitaria, es el edificio neoclásico más grande del continente americano.
Además de albergar 23 patios, siendo el de la entrada el más bonito para banque – tes de hasta 300 comensales, destaca por la decoración do – minada por la obra del muralista José Clemente Orozco. El recorrido pictórico por la historia de México, a través de una obra única en el mundo, no puede faltar en ningún evento organizado en el Hospicio. Hasta 1000 comensales pueden sentarse en el patio mayor. Todo el recinto fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997.
Cerca del centro, y para pequeños grupos en un viaje de incentivo exclusivo, el hotel Villa Ganz es un oasis de paz. Con diez habitaciones, lo que fue una casa colonial alberga jardines para sesiones de relajación o la realización de programas de teambuilding que pueden suceder a una sesión de trabajo en la parte cubierta. Hasta 50 delegados pueden trabajar en un marco de lo más tradicional.
Novedades
Varios hoteles testimonian el dinamismo de Guadalajara, principalmente en el dis – trito de Zapopán, que aglutina además algunas de las mejores opciones de restau – ración en la ciudad. Tras 17 años de ausen – cia, el grupo Hyatt regresa al destino con un Hyatt Regency de 220 habitaciones.
Con un diseño claramente europeo y en el casco antiguo, el Ac Hotel by Marriott Guadalajara fue inaugurado en junio con 188 habitaciones y tres salones para eventos.
El hotel NH Collection Guadalajara Centro Histórico abrió sus puertas en enero con 142 habitaciones. Ofrece cuatro salas con capacidad para 240 asistentes en teatro en la mayor. Todos los espacios de trabajo se concentran en el último y séptimo piso, dominado por la luz y las magníficas vistas de la catedral. Hasta 450 personas en cóctel pueden disfrutar de las panorámicas de la parte antigua de la ciudad.
El Wyndham Garden Hotel abrió sus puertas el pasado mes de noviembre tras una remodelación completa de sus 186 habitaciones. En el sexto piso cuenta con una terraza para eventos rodeados de las alturas que empiezan a definir el futuro skyline de Guadalajara.
En el distrito de Zapopán, Palcco es la joya de la corona de los nuevos espacios. Además de ser la nueva referencia para los grandes espectáculos lúdicos que se organizan en Guadalajara, alberga un palacio de congresos con capacidad para 500 delegados. Es un edificio contemporáneo llamado a convertirse en icono arquitectónico del destino.
Área de Expoguadalajara
Expoguadalajara es el recinto congresual más grande de América Latina: con 29 salones en dos pisos, permite flujos de hasta 60.000 personas por día. La gran diversidad de espacios permite celebrar hasta cinco eventos simultáneos.
Justo en frente de Expoguadalajara se sitúan dos hoteles especializados en los grupos corporativos: Hilton, de 450 habitaciones, y Westin Guadalajara, de 221. Este año festejó su décimo aniversario el tercer hotel aledaño al recinto: el Ibis Guadalajara Expo, con 159 habitaciones.
Benavento es uno de los venues más utilizados durante los eventos profesionales que tienen lugar en el gran recinto de Expoguadalajara. Reproduce una hacienda mexicana y permite diferentes formatos, desde banquetes en los jardines para 800 comensales a fiestas con la misma cantidad de invitados en un espacio cubierto con toda la instalación necesaria para espectáculos musicales. La iluminación con velas y el sonido del agua impregnan de serenidad y elegancia un lugar que a pesar de estar a media hora por carretera de la ciudad sugiere un ambiente de campo alejado del ruido.
Más cerca del casco urbano está Trasloma, otro venue destacable por los cuidados jardines y la presencia del agua. Se utiliza para las cenas de gala más multitudinarias ya que puede reunir hasta 3000 invitados en un banquete, con la ventaja de ser una suerte de oasis dentro de Guadalajara.
Sabores locales
El área de Chapultepec concentra la vida nocturna que se desplaza desde el centro histórico al caer la noche. Los grupos suelen rematar sus jornadas en Casa Bariachi, un bar restaurante en el que los mariachis más típicos de Jalisco amenizan las veladas junto a la gran cantidad de locales que tienen por costumbre celebrar aquí sus fiestas de cumpleaños.
En este barrio se encuentra un venue relacionado con uno de los personajes que más marcó la historia reciente de México: en los jardines de la Casa de los Abanicos, que Porfirio Díaz regaló a una de sus múltiples amantes, se organizan cenas de gala para 200 invitados.
Para veladas musicales en un entorno de hacienda sin salir de la ciudad, La casa de los platos ocupa una antigua casona de la actual zona financiera. Con capacidad para 250 personas, ofrece cocina tradicional y entre sus platos estrella destacan recetas típicas de México como los camarones al mezcal, el róbalo al barro negro o los gusanos de maguey.
Teambuilding en Guadalajara
De tequilas
Además de descubrir el origen y cómo degustar el licor mexicano por excelencia, los grupos pueden realizar maridajes durante los que aprender a diferenciar al mismo tiempo de qué zona de Jalisco procede el tequila en función de sus características.
Haciendo “jarrito”
Los participantes en un teambuilding relacionado con la cultura más tradicional del estado de Jalisco pueden fabricar con barro el “jarrito” o recipiente que alberga la rica mezcla de tequila, naranja, pomelo y limón típica del pueblo de Tlaquepaque.
Con guacamole
Los grupos visitan el Mercado de la Libertad buscando los ingredientes para preparar un buen guacamole, que pueden elaborar para ser consumido como acompañante de una carne en la sala destinada a clases del hotel Presidente Intercontinental.
Tesoros e historia
En Guachimontones, a una hora por carretera de Guadalajara, los viajeros descubren la historia de este lugar prehispánico, el más importante de la tradición Teuchitlán, con vistas al volcán Tequila. Se puede completar la jornada esculpiendo piedras.
Santo Coyote es una institución en cuanto a gastronomía mexicana de fusión y también un restaurante muy utilizado para eventos: hasta 1000 personas pueden ocupar los dos niveles que reproducen una construcción colonial.
En l a misma zona se encuentra uno de los hoteles más altos, y por tanto con mejores vistas, de Guadalajara: el Presidente Intercontinental, de 423 habitaciones, cuenta con 23 espacios para sesiones de trabajo y acaban de ser renovados sus dos restaurantes, así como su salón más amplio, con capacidad para 1400 delegados en teatro. Un comedor privado anexo a la cocina se presta para clases o maridajes a base de vino mexicano y tequila.
Un mundo de tequila
El Tren Cuervo es la mejor manera de llegar a Tequila, capital del paisaje agavero reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 2006. Es único, no solamente por su belleza sino por las antiguas instalaciones industriales dedicadas a la elaboración de la bebida mexicana por excelencia.
Durante el recorrido, los grupos disfrutan de la música de los mariachis y el tequila en un trayecto de dos horas. Una vez en Mundo Cuervo, los viajeros descubren un universo de más de 250 años, referencia internacional en la fabricación de tequila. De hecho sigue siendo la compañía destiladora de esta bebida más grande del mundo y entre las distintas plantas de elaboración destaca La Rojeña, la más antigua de América Latina.
Aquí se asiste a la elaboración artesanal de un destilado que se genera a partir del agave azul con degustaciones para grupos de hasta 40 personas. Hay múltiples variedades en función de las destilaciones realizadas. La visita se puede completar con un paseo a caballo por los campos de la propiedad. El hotel Solar de las Ánimas, inaugurado en 2015 con 93 habitaciones, forma parte del recinto y cuenta con una bonita terraza para eventos con vistas a la plaza central de Tequila.
Tlaquepaque
A tan sólo siete kilómetros de Guadalajara se encuentra uno de los pueblos con más encanto del estado de Jalisco. En lugares como El Patio, todos los días grupos de mariachis compuestos únicamente por mujeres, conocidos como mariachi femenil, deleitan a los numerosos turistas que se congregan en el lugar. Además de disfrutar de la música tradicional, degustan el famoso “jarrito” que contiene una sabrosa mezcla de tequila, naranja, pomelo y limón denominada con el nombre del envase que la contiene.
La calle principal parte de un pequeño mercado donde adquirir algunas de las especialidades más populares de la zona y está repleta de tiendas de artesanía tanto tradicional como contemporánea. En la llamativa galería de arte de Sergio Bustamante se pueden organizar cócteles para 30 personas que sin lugar a dudas disfrutarán de la magnífica colección de obras del escultor.
Es posible organizar la visita guiada de algunos talleres con paradas que incluyan la degustación de bebidas locales. Varios restaurantes se ofrecen para eventos, entre ellos Casa Antigua, una bonita casa colonial con patio interior y capacidad para banquetes de 200 comensales.
La Villa del Ensueño es un hotel boutique que se ofrece para incentivos únicos gracias a sus 20 habitaciones, caracterizadas por la amplitud y el hecho de ser todas diferentes. Con dos piscinas, es famoso por los copiosos desayunos a base de especialidades de Jalisco que se incluyen en todas las estancias.
Mayo es un mes muy caluroso en Guadalajara, mientras que de julio a octubre llegan las lluvias. Los meses de marzo y abril son por tanto los más recomendables para disfrutar de la ciudad y el bonito paisaje agavero, que no debe faltar en ningún programa.
Los alrededores son, sin duda, el gran atractivo de Guadalajara: una ciudad que a pesar del tráfico y el bullicio esconde numerosos rincones donde sentir la magia mexicana, cómo no, siempre amenizada con la música de los mariachis.
Capital del mariachi
Guadalajara es capital del estado de Jalisco y por tanto corazón del mariachi. Este término denomina tanto a la música y baile originarios de este estado mexicano como al grupo musical, compuesto por los charros. Las bandas son un claro ejemplo de mestizaje instrumental que no deja de enriquecerse con la introducción de nuevos elementos como las trompetas. Sin embargo, aunque existen varios mariachis de tipo femenil o compuestos por mujeres, sigue siendo una asignatura pendiente que los sexos se mezclen dando lugar a grupos mixtos.
La fama de los mariachis se consolidó entre la población local gracias a su presencia en cualquier evento social importante, ya fuese alegre del tipo de bautizos y bodas, o tristes como los funerales. Y es que el repertorio de canciones es tan variado como sorprendente, si bien una temática recurrente es el sufrimiento ante el amor no correspondido. También las declaraciones de amor que protagonizan las serenatas que aún hoy se escuchan por las calles de Guadalajara.
El traje del charro, inspirado en la vestimenta de los colonizadores españoles, es un atractivo en sí mismo, especialmente llamativo gracias al sombrero de zoyate decorado con motivos, más o menos recargados, pero siempre de ala muy ancha.




