Por Eva López Alvarez
Fotos Alejandro Martínez Notte
El país centroamericano goza de atractivos únicos: la población indígena representa el 60% del censo -dividida en 25 grupos étnicos de los que 22 son de origen maya y mantienen su idioma- de un país que alberga además vestigios únicos de una civilización, la Maya, que dotó a Mesoamérica de majestuosas construcciones. El atractivo de los enigmas adquiere en Guatemala su máxima expresión.
Las llamadas “culturas vivas” perviven en bellas ciudades coloniales que comparten espacio con los verdes de la naturaleza y la piedra despejada: Guatemala es un cuadro en el que parece haya sido utilizada la mayor paleta posible de colores. De mayo a noviembre las lluvias pueden atenuar la luminosidad, pero los matices impregnados de gris también enamoran.
Ciudad de Guatemala
Bien conectada con el resto de Latinoamérica y con vuelo directo desde España, la capital alberga propuestas interesantes, si bien los organizadores intentarán ampliar la estancia para salir de la ciudad e incluir el descubrimiento de joyas que en la gran urbe sólo se insinúan.
En cuanto a hoteles, el Vista Real ejerce de testimonio lujoso del pasado colonial, con una estratégica ubicación en un barrio residencial cercano al Aeropuerto Internacional La Aurora y a quince minutos por carretera del centro histórico.
La historia se respira en cada uno de los rincones de este establecimiento que ofrece 125 habitaciones. Para las sesiones de trabajo y eventos cuenta con un amplio abanico de salones y capacidad para 640 delegados, en auditorio, en el mayor. Los bonitos jardines no sólo se pueden utilizar para cócteles sino para actividades de teambuilding en un marco sonoro presidido por el agua de las diferentes cascadas.
En el distrito financiero de la ciudad y con un carácter marcadamente corporativo, el pasado mes de marzo abrió sus puertas el hotel Courtyard by Marriott, con 147 habitaciones de estilo desenfadado y moderno y seis salas de reuniones, todo como parte de una torre de doce pisos.
Varias cadenas internacionales están presentes en la capital guatemalteca: referente para congresos, The Westin Camino Real tiene 279 habitaciones y figura entre los mayores del país. Cuenta con 19 salones para eventos corporativos a los que se añaden los jardines exteriores donde celebrar banquetes de hasta 320 comensales. El Gran Salón Real puede albergar sesiones de 2.600 asistentes.
El Intercontinental Real Guatemala, clásico de la hotelería guatemalteca conocido por las vistas que ofrece de la ciudad y los volcanes que la rodean, suele ser punto de partida para los city tour panorámicos. Estos paseos suelen servir de inicio o cierre de los programas en el destino. Recientemente remodelado, este establecimiento incluye 239 habitaciones, cuatro restaurantes, spa, piscina y jacuzzi al aire libre. Para eventos cuenta con 16 salones y capacidad para 2.000 personas en el mayor.
A 50 kilómetros de Ciudad de Guatemala y 25 de Antigua, La Reunión Resort se ofrece para incentivos relacionados con el golf, ya que tiene el mayor campo de Guatemala, con 18 hoyos, y uno de los más bonitos de Latinoamérica. También es posible organizar torneos de tenis, squash o rutas en bicicleta o caballo en un entorno único, a los pies del volcán de Fuego. Las 26 suites son remansos de paz llenos de privacidad, excelentes panorámicas y con piscina privada. En línea con la exclusividad del recinto, dos helipuertos sirven a los grupos que utilizan el helicóptero para sus excursiones por el país. Cinco salones para eventos pueden albergar hasta 500 delegados en el mayor.
Antigua Guatemala
Muchas fotos de Guatemala tienen como fondo un volcán. El país cuenta con 33, cuatro de ellos activos como el de Fuego, con varias erupciones recientes. Este volcán, junto con el de Agua y el Acatenango, parecen vigilar a la que fue la capital del reino instaurada por el español Pedro de Alvarado en 1543: Antigua. Situada a 45 kilómetros de Ciudad de Guatemala, es una de las ciudades coloniales más bonitas del mundo. El amarillo de sus fachadas combina a la perfección con las coloridas vestimentas de los indígenas que pasean por sus calles.
Varios seísmos afectaron a la ciudad, provocando que en 1773 dejase de ser la capital. Sus devastadores efectos aún son tangibles en las numerosas ruinas que refuerzan el carácter histórico de un destino que alberga, además, algunos de los mejores hoteles con tintes históricos del continente americano.
Es el caso de Casa Santo Domingo: ocupando lo que fue uno de los mayores conventos de América, tiene tanto de museo como de hotel. Las 130 habitaciones, espacios comunes y centro de eventos están decorados con obras de arte originales. Las ruinas del antiguo convento dominico asoman por todas partes, dotando al establecimiento de un carácter muy singular.
Para eventos cuenta con 19 salones, el mayor para 600 delegados. 1000 personas pueden disfrutar de un cóctel con vistas en Santo Domingo del Cerro, una continuación del museo al aire libre a diez minutos del hotel y con vistas sobre la ciudad.
Invitar a que los componentes de un grupo se pierdan por las callejuelas empedradas en el siglo XVII con piedra volcánica, salpicadas de iglesias y ermitas, durante una búsqueda del tesoro es la mejor actividad que se puede organizar en Antigua Guatemala. Los mercadillos instalados ante iglesias como la de Nuestra Señora del Carmen -sábados y domingos- harán las delicias de los aficionados a las telas y objetos de inspiración maya.
Por la noche, es posible realizar visitas nocturnas en las que personajes de leyenda como La Llorona soprenden a los visitantes con sus indumentarias y recitales.
Hoteles con carácter
Llama la atención la excelente relación calidad-precio que ofrece Antigua en sus mejores hoteles. El hotel Camino Real Antigua es uno de los más grandes de la ciudad y se jacta de contar con el jacuzzi, al aire libre, más grande de Centroamérica. Con 100 habitaciones articuladas en torno a seis patios, incluye espacios para convenciones de hasta 500 personas. Se trata de un hotel de reciente construcción donde se combina la comodidad de lo moderno con la magia de la tradición, ya que el establecimiento reproduce una casona local decorada con elementos de la zona.
Ofrece como ventaja adicional utilizar su servicio de catering en algunos de los monumentos de la ciudad propuestos como venues. Es el caso de San José El Viejo, antigua iglesia en ruinas donde organizar banquetes para 150 comensales.
El Convento Boutique Hotel es otro ejemplo del buen resultado que genera la mezcla de tradición y sofisticación. Con 25 habitaciones, destaca la terraza con vistas para cócteles de 60 personas.
También para grupos pequeños, con 26 habitaciones, el Pensativo House Hotel invita a dejar volar la imaginación hacia lo que fue Antigua en su época capitalina. El bonito patio interior, bautizado como La Plazuela, se utiliza para cenas de hasta 60 comensales. Rivaliza en atractivo con la azotea, desde la que disfrutar de las vistas a los volcanes de Antigua. Para sesiones de trabajo, un salón de veinte plazas se abre a una agradable pérgola bajo la que disfrutar de almuerzos privados. Pertenece a la cadena Porta Hotels, que cuenta con dos establecimientos en las inmediaciones del Pensativo: Casa Encantada y Porta Hotel Antigua.
Junto al emblemático arco de Santa Catalina Mártir, el Almacén Troccoli es un restaurante que mantiene el encanto de la tienda de ultramarinos inicial. Su azotea es uno de los mejores espacios para eventos de Antigua: 170 personas pueden disfrutar de un cóctel rodeados de tejados y volcanes.
Chichicastenango 107 kilómetros separan Antigua del mercado de artesanías más famoso de América. Se celebra los jueves y domingos, aunque su éxito hace que numerosos locales permanentes ofrezcan productos entre los que, inevitablemente, también figura mucha baratija que nada tiene que ver con Guatemala. No obstante, si se quiere conseguir una tela original llena de color en la que no se utiliza el estampado sino que se trabaja hilo por hilo hasta lograr un resultado único, Chichicastenango es uno de los lugares recomendados.
Un divertido reto para los participantes en un incentivo es reconocer las frutas de temporada en una sesión de compra que fomente el contacto con la población local. Las clases de cocina a partir de los productos adquiridos forman parte de las propuestas de teambuilding que se organizan en los hoteles de Antigua.
Lago Atitlán
Aunque Chichicastenango es una explosión de color y variedad, cierto es que con el paso de los años ha perdido en autenticidad. Los mercados de los pueblos que rodean el lago Atitlán no sólo son testimonio vivo de la cotidianeidad de las comunidades indígenas: también el edén de los amantes de la fotografía y los mercados genuinos. Dependiendo de la comunidad domina un color en el huipil, o camisa tradicional, que la mayoría de mujeres utiliza. Morados, azules, verdes, rojos… identifican a pueblos que han mantenido sus idiomas y costumbres ancestrales
Rodeado por volcanes, la belleza de este lago que cuenta con doce poblaciones en sus orillas, no dejará indiferente a nadie. La mejor manera de descubrir sus encantos es privatizar las barcazas que conducen de un pueblo a otro, en itinerarios de una jornada completa que incluyan la visita de varios.
Además de los mercados, los vestigios coloniales y el exotismo de los habitantes, el lago Atitlán ofrece un atractivo cultural único: la expresión tangible del sincretismo religioso, fácilmente apreciable en pueblos como Santiago Atitlán o Santa Catarina Palopó. Tótems que albergan en sus brazos a Jesucristo conviven con representaciones de emblemas católicos vestidos al modo local.
El hotel Atitlán es un buen punto de partida para disfrutar de los atractivos del lago: ofrece magníficas vistas desde sus instalaciones, ubicadas en la orilla y ocupando los espacios de una antigua hacienda dedicada a la producción de café. Las 60 habitaciones tienen balcón y vistas al horizonte que definen los gigantes dormidos. El bonito jardín botánico que rodea el hotel, que también cuenta con un salón de confe – rencias, se utiliza para banquetes en los meses en los que las noches refrescan.
Desde el establecimiento se pueden programar excursiones por el lago, en grupos de entre cuatro y 125 personas.
El punto de partida de las barcazas que recorren el lago de Atitlán suele ser Pana – jachel, pueblo situado a diez minutos del hotel. La fundación de Panajachel también se remonta a la llegada de los españoles en el sigl o XVI. Precisamente junto al embarcadero, el grupo Porta Hotels también presente en Antigua dispone de un establecimiento.
Porta Hotel del Lago, con 100 habitaciones y cinco espacios para eventos de hasta 450 personas en teatro, cuen – ta con una pérgola para cenas con vistas al agua de hasta 70 comensales.
En los jardines los grupos asisten a rituales mayas de la mano de chamanes locales que permiten entender la simbología y cosmovisión de una civilización viva.
Culturas vivas
El encuentro con los locales certifica rápidamente la solidez de ese concepto de “cultura viva” que se asocia a estas comunidades: no sólo la fisonomía recuerda a la de sus ancestros sino también la conservación de prácticas ancestrales como la del temazcal, suerte de pequeña sauna en forma de casa baja de adobe donde tomar baños de vapor.
También existen costumbres que dicen re – montarse a la época maya y pueden dar lugar a un momento divertido entre los miembros de un grupo, como la instalación del tocoyal: es un tipo de turbante que termina siendo sombrero y se fabrica directamente sobre la cabeza gracias a enroscar minuciosamente en torno al cráneo una larguísima cinta de tela.
Corazón del Mundo Maya
Pocas veces un eslogan turístico estuvo tan cerca de la reali – dad de un destino. Guatemala es el país maya por excelencia
Teambuilding en Guatemala
Arte del tocoyal
Especialmente típico de Santiago de Atitlán, esta especie de sombrero se coloca tras enrollar en la cabeza la larga cinta que culmina con motivos de inspiración maya: todo un reto ser el primero en conseguir un buen resul – tado que no se deshaga.
De mercado
En Chichicastenango los participantes deben reco – nocer y comprar las fru – tas locales de temporada en una actividad que fo – menta el contacto con los locales. Varios hoteles de Antigua ofrecen la posibi – lidad de utilizar lo adqui – rido en clases de cocina.
Expertos del café
Varias fincas del país, especialmente en los al – rededores de Antigua, ofrecen la posibilidad de descubrir el proceso de elaboración del café gua – temalteco y aprender a diferenciar sus matices a través de catas organiza – das en marcos únicos.
Universo maya
Intentar descifrar enig – mas que permitan des – cubrir más detalles sobre la cosmovisión maya es el complemento perfecto a una búsqueda del tesoro que tenga como escena – rio las bonitas calles co – loniales de Antigua Gua – temala.
y el viajero tiene la sensación de convivir con habitantes pro – cedentes de una civilización perdida que en realidad ha cam – biado de lugar de residencia.
Las ciudadelas antiguas permanecen parcialmente escondi – das entre una naturaleza virgen, como la que ocupa la mayor parte de la provincia de Petén y alberga el sitio arqueológi – co de Tikal. Se accede a través del Aeropuerto Internacional Mundo Maya, situado a una hora de vuelo desde Ciudad de Guatemala y junto a la ciudad de Flores.
Avianca y TAG (Transportes Aéreos Guatemaltecos) operan varias frecuencias diarias. Hay que tener en cuenta que el trayecto hasta la entrada al recinto arqueológico de Tikal se alarga una hora en condiciones de tráfico normales.
Tikal
Lo que actualmente se visita son 16 de los 60 kilómetros cuadrados ocupados por los impresionantes vestigios de una ciudadela que seguramente fue la urbe más grande del mundo maya. Se estima que fue ocupada entre los siglos III y IX de nuestra era y llegó a contar con 200.000 habitantes en su momento de mayor desarrollo.
Lo que hoy más impacta en la retina de los visitantes es el centro ceremonial ganado a la naturaleza, organizado en torno a una plaza principal alrededor de la que se encuentran gran cantidad de estelas conmemorativas y altares. A los la – dos se erigen majestuosos los gemelos Templo I y Templo II.
En las inmediaciones existen otros complejos de gran interés como las Acrópolis Norte, Sur y Central, la Plaza de los Siete Templos o el área dedicada al juego de pelota. La ausencia de sombra y el alto índice de humedad y calor obliga a realizar la visita en condiciones óptimas para afrontar una jornada calurosa llena de interés que sin duda dejará un recuerdo im – borrable en la memoria de los participantes.
Los grupos pueden pernoctar en el hotel Camino Real Tikal, a 30 minutos por carretera del sitio arqueológico y con insta – laciones que permiten programar actividades de incentivo y teambuilding. Situado a los pies del lago Petén Itzá, se puede navegar durante la caída del sol o hacer una regata en kayak.
La vecina Reserva Natural del Cerro Cahuí se presta a salidas para explorar la fauna y flora locales. En el Parque Natural Ixpanpajul, situado a 25 kilómetros, los participantes en un programa lúdico pueden explorar las copas de los árboles mediante tirolinas. El Camino Real Tikal también propone, a la hora de descansar de una enriquecedera jornada, relajarse al calor de un temazcal .
Además de los cinco salones con capacidad para un máximo de 80 comensales en una cena de gala, con clima clemente también se utilizan los bonitos jardines con vistas al lago.
Yaxhá
Merece la pena programar una noche en Petén que permita ampliar la visita de Tikal con la inclusión de Yaxhá, mucho menos famoso y no por ello menos interesante. No tan masificado, hay quien prefiere esta visita por ofrecer una visión más realista de lo que era el entorno de los templos en la época en la que los mayas poblaban la zona.
No obstante, el recorrido por Tikal, si bien las estructuras principales están en una zona completamente desprovista de sombra, ya permite hacerse una idea nítida de cómo debió ser habitar en esta selva.
Yaxhá se encuentra dentro del Parque Nacional Yaxhá-Nakum-Naranjo, a 30 kilómetros al sureste de Tikal. Con más de 500 estructuras, incluye los restos de edificios civiles tales como el Palacio Real que sirvió de residencia al gobernador del lugar, dos explanadas destinadas al juego de pelota y restos de vías pavimentadas que testimonian de la Las Lagunas Boutique Hotel se ofrece como un exclusivo oasis desde el que partir para descubrir todos los emblemas del mundo maya en Petén. La piscina infinita contribuye a la sensación de paz que se respira en las 19 habitaciones en forma de bungalós de madera construidos sobre la laguna.
Sin salir del departamento de Petén, en caso de incluir los vestigios más impresionantes y para grupos que puedan gozar de la actividad de incentivo más exclusiva, se impone el viaje en helicóptero hasta el área de El Mirador.
Los privilegiados participantes podrán disfrutar de las vistas, que parecen infinitas, de una selva con múltiples cerros que parecen esconder pirámides milenarias, hasta llegar a las cercanías de La Danta, en el Parque Nacional El Mirador – Río Azul: es la mayor estructura conocida de la civilización precolombina y se encuentra en proceso de recuperación.
El vuelo en helicóptero desde Flores dura 40 minutos, dos horas desde la capital.
Riqueza natural
Principalmente conocido por sus comunidades indígenas y arqueología maya, el país esconde una diversidad natural única. De hecho forma parte de los destinos con mayor biodiversidad del planeta gracias a la variedad de ecosistemas que alberga.
Para presupuestos más reducidos también existen opciones que permiten adentrarse en la selva tropical del sur de Petén. Por ejemplo a través de las excursiones con destino a la ciudad de Ceibal. Remontar en lancha el río La Pasión es una actividad recomendable si se quiere incluir en el programa la observación de fauna local del tipo de cocodrilos, monos aulladores, tortugas, garzas y halcones.
Este río fue una importante ruta comercial para los mayas y por eso en sus orillas se establecieron núcleos habitacionales como Ceibal, donde aún se conservan numerosos vestigios arqueológicos. La riqueza cultural comparte espacio con la natural, ya que La Pasión alberga en sus aguas 45 especies de peces endémicos y 300 especies de aves propias del cielo que lo protege. Las excursiones suelen partir de Sayaxché, pueblo conectado por carretera con Flores.
Los más afortunados podrán observar el bello quetzal, ave nacional de Guatemala que habita en esta zona y da nombre a la moneda nacional. Caracterizado por su larga cola y sus magníficos colores, desafortunadamente es cada vez más difícil avistarlo. Y es que Guatemala en general, y la selva de Petén en particular, es uno de los sitios del planeta más afectados por la deforestación.
País de café y ron
En los alrededores de Antigua existen varias fincas cafetaleras donde organizar degustaciones del que para muchos figura entre los mejores cafés del mundo. El de Guatemala es diferente según las ocho regiones del país donde se produce, siendo Antigua una de ellas.
Entre las particularidades del café de Antigua destaca el hecho de que se produce en un suelo de origen volcánico y muy rico en minerales, con escasa humedad debido a la presencia de piedra pómez. Por este motivo, las variedades locales, básicamente Bourbon, Caturra y Catuaí, son particularmente dulces.
En Atitlán se produce el 90% del café guatemalteco: en este caso la particularidad no sólo radica en los paisajes únicos donde se cultiva, que no son otros que las faldas de los volcanes que rodean el lago: también en la altura de las plantaciones, por encima de los 1.500 metros, y en las técnicas ancestrales que aún se conservan en los procesos de producción.
Una vez que la cáscara del fruto ha tomado color de cereza ya se puede recolectar y ésta puede ser una actividad a través de la que un grupo en incentivo se implique en la cultura cafetalera. En las zonas cálidas la época de recogida se extiende de agosto a diciembre, mientras que en las áreas más frías será de noviembre a abril. Es una forma activa de descubrir el proceso de elaboración de la bebida y el funcionamiento de los beneficios o haciendas locales.
No todo el mundo sabe que en Guatemala se produce un ron que figura entre los más famosos del mundo: el de la marca Zacapa. Elaborado a partir del azúcar que se cultiva en la zona de Quetzaltenango, es añejado a más de 2.000 metros de altura, lo que dota a la bebida de una serie de características específicas, derivadas de las bajas temperaturas y cantidad de oxígeno. Por eso es un ron considerado premium desde la más baja de sus gamas.
Guatemala parece un país de riquezas infinitas: porque las tiene y una naturaleza que hay que cuidar ayuda a conservarlas. Ojalá sea por tiempo infinito.
Un mundo por descubrir
Tikal es uno de los mayores recintos de arqueología maya del mundo y emblema de los vestigios de esta civilización en Guatemala. El Parque Nacional ubicado en Petén fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. Sin embargo, y aunque sigue impresionando a los miles de visitantes que recorren el lugar, la jungla esconde otros secretos aún más monumentales. Algunos pueden ser desvelados a los grupos de incentivo más exclusivos.
Como parte de la ciudad de El Mirador, descubierta en los pasados años 80 y considerada por los expertos como la cuna de la civilización maya, algunos privilegiados pueden llegar a La Danta tras sobrevolar la selva en helicóptero. Se trata de la mayor estructura construida por el hombre en el mundo en cuanto a volumen (300 x 600 metros), superando a la pirámide de Keops en Egipto. Alcanza además los 72 metros, superando en altura al mayor templo del complejo de Tikal.
Durante los 40 minutos de vuelo desde Flores se admiran los cerros que parecen albergar pirámides ocultas. Una caminata de 20 minutos atravesando la espesa selva conduce hasta la base de La Danta. El viajero es consciente de encontrarse en un lugar único y prácticamente virgen, en un día en el que tocará el cielo.




