Por Vincent Richeux
Fotos Turismo de Sevilla
La capital del Guadalquivir, el azahar y el flamenco es un destino cambiante y al mismo tiempo compatible con el hecho de que siempre se encuentra lo mismo, eso que todos buscan en Sevilla: la gracia andaluza, el ambiente de las calles del barrio de Santa Cruz, la pasión del baile y el cante que “sale de dentro”, la elegancia de la Giralda y los Reales Alcázares, el romanticismo de los paseos en carroza que empiezan y terminan en el parque de María Luisa…
Los organizadores de convenciones e incentivos evitan fechas emblemáticas en las que los precios se disparan como la Semana Santa, la Feria de Abril o el Corpus Christi, cuando los turistas se concentran para vivir en directo tradiciones ancestrales que tienen en este rincón de Andalucía su máxima expresión. Lo bueno es que el destino ofrece vivir muchos de esos momentos mágicos que caracterizan a Sevilla en cualquier otra semana del año.
Cómo llegar
El aeropuerto de San Pablo no cuenta con conexiones directas desde los destinos latinoamericanos, si bien está enlazado con Ámsterdam, Lisboa, Bruselas, Londres, Roma y París, además de otras ciudades europeas. Desde España, Sevilla tiene conexión aérea con destinos nacionales como Madrid, Barcelona, Valencia, Tenerife, Santiago de Compostela, Palma de Mallorca, Bilbao, Alicante y La Coruña.
Los trayectos en tren de alta velocidad (AVE) desde la capital española duran dos horas y media con la posibilidad de privatizar completamente uno de los vagones para grupos profesionales. Desde Barcelona, con trasbordo en Madrid, el viaje supera las cinco horas.
En los últimos años se produjeron importantes novedades de cara al sector MICE que empezaron en 2012 con la ampliación del palacio de congresos Fibes. Junto al edificio existente en el momento se construyó un deslumbrante espacio conocido como Nuevo Fibes: se trata de un edificio vanguardista de aluminio y cemento blanco anexo al palacio anterior de ladrillo rojo que incluye un auditorio panelable con capacidad para 3.200 personas.
Es un claro ejemplo de la versatilidad en volúmenes muy grandes: se puede dividir en dos anfiteatros completamente independientes. También se puede reducir el espacio del área mayor dando lugar a dos auditorios en la parte superior.
La parte exterior se puede customizar con proyecciones en el muro de la entrada.
En cuanto a hoteles, en 2013 abrió sus puertas el Hilton Garden Inn, más orientado a la clientela corporativa: la marca de media gama de Hilton desembarcó en España por vez primera en este establecimiento situado en el parque Torneo, a seis kilómetros del aeropuerto y cinco de la Giralda. Las 140 habitaciones han sido pensadas para los viajeros profesionales pero también pueden interesar a los organizadores de incentivos por la cercanía del parque de atracciones Isla Mágica. Hasta nueve espacios ofrece este espacio lúdico, único parque temático español situado en el núcleo urbano -en la isla de La Cartuja-, en el que se pueden organizar grandes eventos al aire libre para grupos de hasta 2.500 personas.
Palacios renovados
El hotel Alfonso XIII es el emblema del lujo en la ciudad y ofrece una ubicación perfecta para recorrer lo más significativo de la capital andaluza. Tras una intensa remodelación, el establecimiento reabrió sus puertas el año pasado combinando modernidad con el toque aristocrático que lo caracteriza, ya que fue diseñado no sólo para albergar a la realeza sino a todas las figuras insignes de visita en la ciudad.
A cargo del grupo Starwood y como parte de la red Luxury Collection Hotel, el esplendor se respira en las 151 habitaciones en las que se conjuga el estilo mudéjar, castellano y morisco con detalles de cerámica, madera esculpida y hierro forjado.
Para eventos ofrece once salones con capacidad para grupos de hasta 350 personas. En los bonitos jardines se pueden organizar cócteles para 300 invitados.
El pasado diciembre llegó al mercado un hotel-museo fruto de la rehabilitación de un palacio en pleno centro, junto a la famosa calle Sierpes: el Ateneo Sevilla es una opción para incentivos de pequeño tamaño ya que sólo cuenta con nueve habitaciones en torno a un bonito patio central. Cada una de ellas es diferente y todas impregnadas de la elegancia renacentista.
Varias casas palaciegas del centro histórico están siendo recuperadas como hoteles con encanto: también es el caso de One Shot, que abrirá sus puertas próximamente con 70 habitaciones y terraza con piscina en la azotea que podrá ser utilizada para eventos corporativos.
El sector sigue atento a la apertura del hotel de la Torre Pelli que ocupará los pisos superiores de un edificio llamado a ser icono de la ciudad pero cuyas obras parecen eternizarse. Las vistas de la ciudad serán sin duda uno de los atractivos de cara a los organizadores de eventos en el piso 37, el más alto del hotel, aunque de momento no está anunciada fecha de inauguración. En 2017 ocupará los bajos del rascacielos el Caixafórum que vendrá a reforzar el mapa de venues en la ciudad.
Venues singulares
El muelle de Nueva York, llamado así porque a principios del siglo pasado partían de aquí los barcos con destino al Nuevo Continente, ha sido completamente renovado y varios locales se prestan a af ter works en un marco novedoso que permite vivir, sobre todo en la primavera local, el ambiente sevillano en un lugar distinto al centro histórico.
Hace ya cuatro años que terminó la renovación de uno de los grandes espacios singulares de Sevilla: el Pabellón de la Navegación, nacido en el barrio de Triana con la Exposición Universal de 1992, alberga el museo de la Navegación Atlántica. La planta baja se puede panelar dando lugar a tres salones, con capacidad total para 870 personas en banquete. A la orilla del Guadalquivir se ofrecen 5000 metros cuadrados diáfanos para eventos al aire libre a los que los grupos pueden llegar en barco tras un paseo por el río.
En el exterior, la Torre Schindler se utiliza para cócteles en la terraza: hasta 70 personas pueden disfrutar de las vistas a la ciudad.
También en 2011 se abrieron las pasarelas de la curiosa estructura Metrosol Parasol, también conocido como Las Setas de La Encarnación. Los bajos de esta curiosa estructura albergan los secretos de los orígenes y evolución de Sevilla en el museo Antiquarium. La parte de exposición culmina en una sala acristalada que se puede utilizar para reuniones y eventos.
Para disfrutar del sinuoso recorrido que genera el conjunto, un ascensor traslada a los viajeros a 26 metros de altura: la terraza es un agradable y original lugar desde el que disfrutar de la brisa fresca en los meses más calurosos, de junio a septiembre, con vistas a los tejados de Sevilla. En un espacio intermedio está la Plaza Mayor, con 4.000 metros cuadrados de espacio privatizable.
Nuevos espacios
La Cámara de Comercio de Sevilla está situada en el centro histórico y ofrece sus espacios para la realización de congresos y seminarios junto a la Catedral. El Campus Universitario Eusa, a 10 minutos del casco antiguo, también abre a los organizadores su centro de convenciones con capacidad hasta 500 personas.
La Lonja del Barranco, a orillas del Guadalquivir y el emblemático Puente de Triana, es un mercado de dos plantas diseñado en 1876 por Gustave Eif fel. Hoy es uno de los lugares de referencia para foráneos y locales que quieren degustar tapas gourmet acompañadas de los mejores vinos nacionales e internacionales. Además de after works, se pueden organizar actividades relacionadas con la gastronomía del tipo de talleres de showcooking y visitas guiadas degustando diferentes productos.
Qué sería de Sevilla sin los toros… por eso la ciudad cuenta con venues en los que la temática taurina está presente. Entre los nuevos figurará próximamente la Real Venta de Antequera: está siendo renovada como espacio de celebración de eventos en los 15.000 metros cuadrados que incluirán jardín, tres pabellones grandes y siete pequeños, todos con la cal y azulejos en las fachadas que aportan ese toque sevillano tan característico. En la pequeña plaza se podrán organizar capeas en las que los invitados probarán sus dotes como toreros ante las vaquillas.
Capital del flamenco
Y qué sería de Sevilla sin las guitarras y el flamenco… La Casa de la Guitarra es un edificio histórico situado en pleno barrio de Santa Cruz. Se compone de dos espacios: el Centro cultural flamenco ofrece de manera gratuita y en horario continuado de 11 de la mañana a 7 de la tarde la posibilidad de visitar la colección de guitarras más grande de España. En otra sala se ofrecen cada día dos pases de espectáculo flamenco tradicional durante una hora.
También se puede escuchar flamenco junto a la calle Sierpes: la Casa de la Memoria – Centro Cultural Flamenco es un lugar de estudio y recuperación de las raíces del cante y baile más genuinos del mundo y el sitio ideal para emocionar a un grupo de incentivo. Hasta 60 personas pueden asistir a uno de los espectáculos que se organizan cada día. En la parte superior del tablao, la exposición “Los cafés cantantes de Sevilla” se presta a una explicación de los orígenes de esta música amenizada por cantaoras.
Se pueden organizar clases de iniciación al flamenco en las que los participantes se refresquen con una sangría.
Antes de vivir el flamenco se puede visitar la casa palaciega aledaña, ya que la Casa de la Memoria ocupa lo que eran las caballerizas del Palacio de Lebrija. Además de visitar el interior, que alberga la mayor colección privada de mosaicos romanos del mundo, se pueden organizar eventos. La bonita galería con patio se presta para cenas de gala ambientadas con un concierto de música clásica. Tiene capacidad para 150 personas en su mayor sala.
Pasear e ir de tapas en torno a la plaza de El Salvador y el barrio de Santa Cruz es un incentivo en sí mismo. No faltan espacios para las mejores fiestas de clausura: entre las novedades se encuentra el recientemente inaugurado Ocean Sevilla, un club urbano con piscina de agua de mar que se puede privatizar. Y la ciudad sigue trabajando en ofrecer nuevos espacios a los organizadores.
Clásicos ineludibles
Como parte de las novedades que se preparan, los bajos de la Torre del Oro se convertirán en un espacio de interpretación de la tapa sevillana y el disfrute del flamenco en todas sus vertientes, a través del proyecto denominado “Un Río de Flamenco”. Serán nuevas visiones e interpretaciones de aquello que hace que Sevilla no pierda su esencia: la de la magia, la del duende flamenco, la del encanto de lugares que, aunque ya visitados por muchos, siguen figurando en los programas lúdicos asociados a congresos y convenciones, cómo no en los incentivos. En la catedral con su Patio de los Naranjos, su Tesoro y la subida a la Giralda -entre las catedrales más grandes del mundo-, el paseo por los jardines e interiores de los Reales Alcázares… los amantes del toreo consultarán la programación de la Plaza de la Maestranza, uno de los templos de esta práctica.
Cómo no, la degustación de la mejor gastronomía andaluza forma parte de los programas: desde el jamón al aceite de oliva, del gazpacho al salmorejo, siempre acompañados de los vinos de Manzanilla y los finos regionales. Y el ritual que caracteriza cualquier estancia en la ciudad: chistes y gracias preceden a las palmas y el baile.
Porque como dice la canción: “Sevilla tiene un color especial”. Y no lo esconde sino todo lo contrario: presume de él ante cualquier visitante que se acerque a respirar su magia.
Teambuilding en Sevilla
Tour de tapas
Durante un recorrido por los mercadillos de Sevilla los grupos aprenden sobre los productos locales, preparando tapas y el típico gazpacho a continuación. También se pueden organizar cursos en los que los participantes aprenden a cortar jamón.
Sevilla en bici
La ciudad es plana y cuenta con 140 kilómetros de carril para bicicletas. El recorrido puede incluir paradas para visitar el Ayuntamiento, la catedral y los Reales Alcázares o sesiones de shopping en torno a las calles Pérez Galdós y Sierpes.
Regata en el río
Una regata en el Guadalquivir, que es el alma de Sevilla, es la excusa ideal para descubrir los puentes que surcan la ciudad: el Puente del Alamillo, construido para la Exposición Universal, o el de Isabel II, que conduce al barrio de Triana, son sólo algunos ejemplos.
Buscando pistas
Aunque una búsqueda del tesoro parezca una actividad poco original, Sevilla es uno de los mejores destinos para organizarla. El marco ideal es el laberinto de callejuelas de la antigua Judería o barrio de Santa Cruz y el mejor aliciente el contacto con los locales.




