MÚNICH: ALEMANIA PURA

Tecnología y tradiciones confluyen en un destino que ofrece todo lo que el viajero espera encontrar en el país germano, sin renunciar a una atmósfera distendida en la que nunca falta la cerveza. Desde incentivos a toda velocidad al disfrute de las zonas verdes en un destino hecho para pasear. Múnich es seriedad y fiesta.

Por Vincent Richeux

Fotos Eva López Álvarez

La capital de la Baviera ofrece lo que todo organizador espera de Alemania: tradición en forma de tipismo regado de cerveza y modernidad traducida en profesionales especializados, hotelería de calidad e instalaciones de primera categoría preparadas para albergar todo tipo de eventos profesionales. A ello se añade la atmósfera de una ciudad que tiene algo de mediterránea en el ritmo y carácter locales: en Múnich se da prioridad al rigor, pero también a la simplicidad y esto se traduce en la gran cantidad de parques y las opciones para incentivos en los que el ambiente distendido es uno de los principales componentes.

Nada más llegar

El aeropuerto internacional, a 29 kilómetros del centro, resume lo que el viajero encontrará en el destino: facilidad en los desplazamientos, modernas infraestructuras y, cómo no, cerveza. La plataforma cuenta con su propio biergarten o, lo que es lo mismo, su propio centro de producción de cerveza artesanal con precios semejantes a los del centro.

El segundo hub alemán después de Fránkfurt es uno de los venues que se ofrecen al sector. Integra el Municon, un centro de convenciones con 27 salas, todas con luz natural, y capacidades entre cuatro y 120 personas.

La terraza que domina las pistas se puede privatizar para fiestas de hasta 250 invitados. En el biergarten, un salón con capacidad para 250 personas ya ha sido utilizado para comidas o cenas de cierre de programas.

Nadie diría que el hotel Kempinski Airport, una imponente estructura de cristal situada a veinte metros de la terminal 2 -operada principalmente por Luf thansa-, ha cumplido ya veintidós años. El vanguardismo del enorme atrio-recepción, sirve de marco a los eventos de hasta 1000 personas que se pueden organizar en él y contrasta con el estilo vintage de las habitaciones. Cuenta con 30 salas de reuniones, la mayor para 500 delegados en teatro. Con 389 habitaciones, incluye spa y piscina interior. De la estación de ferrocarril de la terminal parten muy frecuentemente trenes que conectan con el centro en trayectos de 45 minutos.

En el centro

Con cerca de 1,4 millones de habitantes, Múnich es la tercera ciudad germana por detrás de Berlín y Hamburgo y capital de la región con mayor poder adquisitivo del país. También es sede de algunas de las empresas nacionales más pujantes, con BMW a la cabeza. El centro es claro reflejo de cómo es la ciudad: a veces parece un pueblo siendo en realidad un núcleo empresarial de primer orden.

Marienplatz es el corazón del casco histórico. Muy cerca se encuentra la cervecería más conocida de Múnich y uno de los venues más demandados por los organizadores extranjeros: Hofbräuhaus cuenta con seis espacios para eventos entre los que destaca una bonita sala de estilo medieval con capacidad para 130 personas sentadas. El gran hall de celebraciones es una opción para quienes quieran reproducir el Oktoberfest fuera de las fechas de un evento que muchos planificadores evitan por la gran afluencia de gente y el aumento de los precios. La fiesta bávara por excelencia tiene lugar entre finales de septiembre y principios de octubre: dura 16 días y provoca que los precios en la ciudad se multipliquen hasta por cinco.

Para presupuestos elevados en programas que coincidan con el acontecimiento existe la posibilidad de privatizar un stand. Algún CEO ya ha dado inicio a la fiesta con el golpe de martillo que rompe el corcho del primer barril de cerveza.

El Louis Hotel es un bonito establecimiento para incentivos estratégicamente situado junto al mercado Viktualienmarkt. Inaugurado en 2009, cuenta con 72 habitaciones y un restaurante de cocina japonesa. Dos salas para reuniones y una terraza con vistas a las torres de la catedral, para cócteles de hasta 80 invitados, completan la oferta.

El grupo Accor inauguró el año pasado dos hoteles en el centro bajo las marcas Novotel e Ibis ocupando dos edificios anexos. Starwood abrió las puertas de un Alof t con 184 habitaciones y tres salas de reuniones.

El Viktualienmarkt es muy utilizado para programas de teambuilding en los que cada participante se responsabiliza de una de las viandas que llenarán la mesa, hasta de la decoración. Es costumbre entre los locales disfrutar en este mercado tradicional del llamado “segundo desayuno”, obviamente a base de salchichas, en cualquiera de los múltiples puestos que cada día presentan las especialidades locales entre las que destaca la salchicha blanca. El mercado gourmet de Schrannenhalle, cercano al anterior, se puede privatizar completamente.

Espacios verdes

Los “jardines de cerveza” son más que una institución en toda la región de Baviera. El cliente sólo tiene la obligación de adquirir la bebida por lo que puede consumir comida propia. Esto quiere decir que los participantes en un incentivo pueden comprar productos locales para una degustación en las grandes mesas que comparten locales y turistas en un ambiente siempre agradable.

Abren en la primavera europea con los primeros indicios de buen tiempo y la mayor dificultad radica en encontrar sitio.

Dos de los más bonitos son el Seehaus, con vistas al lago del Jardín Inglés, y el Chinese Tower, con la banda de música amenizando desde el primer piso y el agradable entorno creado por los jardines. Los organizadores deben saber que no se aceptan reservas ni se pueden privatizar. Lo mejor es tener en cuenta los biergärten para una cita de trabajo informal o un afterwork entre colegas. Allí es fácil encontrar a ejecutivos que visten el traje tradicional y trabajan con los dispositivos electrónicos más modernos del mercado.

Para los viajeros que aprecian el running en parques al final del día, The Westin Grand ofrece la cercanía de los espacios verdes de Arabellapark. De hecho el hotel propone un servicio de running concierge y equipamiento deportivo de la mano de New Balance. Tiene 627 habitaciones en 22 pisos. El salón ejecutivo del piso 23 cuenta con un salón para reuniones de hasta 12 personas. En cuanto a espacios, dispone de 20 salas, una de ellas entre las diáfanas más grandes del destino con capacidad para 1000 personas en teatro.

Inaugurado en 2013, el hotel Angelo Westpark ha sido concebido para el viajero business e incluye detalles como la caja fuerte con toma eléctrica. Cuenta con ocho salas de reuniones con capacidad hasta 250 personas y 207 habitaciones.

 Venues de todo tipo

Una de las ventajas de Múnich es que muchos de los clásicos que integran los programas no implican una inversión muy elevada: los grupos siempre disfrutan durante una reproducción del Oktoberfest degustando salchichas con cerveza.

A la hora de elegir el espacio para una convención o evento, Múnich ofrece posibilidades muy diversas. El Maximilianeum es la actual sede del Parlamento bávaro y alberga convenciones y cenas de gala de hasta 200 comensales. Conducir a los invitados en carruajes es una de las propuestas de los receptivos.

También se pueden privatizar los tranvías, con capacidad para 150 personas en cada vagón, y organizar en ellos

Teambuilding en Múnich

Las olimpiadas

Los participantes deben superar una serie de pruebas inspiradas en las tradiciones bávaras: desde ordeñar vacas a talar troncos pasando por la bolera -derribando torres de latas- o las carreras con barriles de cerveza: buen humor bávaro en estado puro.

Rafting en el Isar

Las aguas del río de Múnich son el marco de una suerte de rafting un tanto particular ya que las balsas pueden ser construidas por los participantes y la cerveza y música bávara son los acompañantes del recorrido: en realidad es una excusa para divertirse.

Surf in the city

Dentro del Jardín Inglés y en las aguas del Eisbach, se pueden organizar iniciaciones al surf en la ola perpetua generada por un desnivel. Además de disfrutar de los biergärten, un incentivo se puede completar con un partido de fútbol en el parque.

De shopping

El Ingolstadt Village, a 80 km de Múnich, es uno de los nueve Chic Outlet Shopping del mundo. 235 marcas de ropa, calzado, complementos, joyería, decoración… ofrecen sus productos más exclusivos con descuentos que alcanzan hasta el 60%.

fiestas en las que salchichas, bretzels y cerveza no pueden faltar.

Otra temática recurrente para amenizar las cenas de gala consiste en caracterizar a los asistentes como personajes de la corte del rey Ludwig con temas de Richard Wagner como acompañamiento musical. La excursión a los palacios de este emperador, sobre todo el de Neuschwanstein, suele formar parte de los programas de incentivo, al igual que la visita de Mittenwald, un pueblo típicamente bávaro conocido por sus fabricantes de violines.

En contraposición al estilo clásico del Maximilianeum, el Skylounge combina ambiente vanguardista y magníficas vistas de la ciudad. Una cena en la terraza puede congregar hasta 200 personas.

Los organizadores de una convención con aire vintage elegirán el auditorio de 850 asientos del Kongresshalle en el Bavariapark. La cafetería en estilo años 70 del siglo pasado se utiliza para cócteles de 120 personas.

El museo de arte contemporáneo Lenbachhaus dispone de un bonito hall, dominado por una impresionante lámpara, para cócteles de hasta 450 invitados. Los amantes de Kandinsky disfrutarán de la colección permanente: el museo alberga la mayor recopilación de obras de este artista.

Ciudad del motor

Qué sería de Múnich sin la industria del motor. Cerca de la ciudad olímpica, la sede de BMW es uno de los venues más famosos y despierta el interés incluso de los menos aficionados a la marca. Qué decir de lo que sienten quienes admiran los mejores ejemplos de la ingeniería alemana.

Uno de los incentivos propuestos consiste en recoger a los invitados en el aeropuerto con los últimos modelos de la marca para que, llave en mano, se lancen a disfrutar de la velocidad en las autopistas germanas No hay límites establecidos..

El BMW Welt alberga las oficinas de la empresa, un museo y un espacio de exhibición donde se presentan las novedades de BMW, Mini y Rolls Royce. Posee un auditorio de 680 plazas y entrada privada, además de seis salas entre las que destaca una bonita terraza y el exclusivo Business Club, cosy y refinado para pequeñas reuniones.

Los planificadores pueden programar la visita de la planta de fabricación de coches en un recorrido de dos horas, aunque teniendo en cuenta que la lista de espera supera actualmente los seis meses.

Los inviernos son largos en una ciudad en la que los habitantes defienden que “el cerebro necesita espacio para trabajar”. Por eso, tanto hoteles como venues privilegian la luz natural, un aspecto especialmente apreciable en los días de lluvia, muy numerosos de septiembre a mayo.

Precisamente sacándole partido al mal tiempo, otra de las opciones que ofrece BMW es probar algunos de sus mejores vehículos en condiciones climáticas adversas: todo un reto para los amantes de la conducción de riesgo.

Con el buen tiempo, el receptivo Weichlein, especializado en el mercado hispanohablante, programa un triatlón que combina la visita de la ciudad mediante trayectos en bicicleta, recorridos a pie con tareas que cumplir en equipo y paseo en barca de pedales en el Jardín Inglés previo a la cerveza en el biergarten.

Con motivo de los Juegos Olímpicos que la ciudad organizó en 1972 se construyó el Olympiapark que alberga desde 2005 el estadio Allianz Arena, sede de los partidos del Bayern de Múnich. El equipo propone a los organizadores alquilar el FC Bayern Erlebniswelt Hall, una sala para cenas de hasta 250 comensales con vistas al campo.

Para grupos exclusivos de hasta diez personas se puede programar la asistencia a uno de los partidos en palco VIP con barra libre de bebidas. También es posible organizar visitas privadas del estadio acompañados por leyendas del fútbol alemán o utilizar un autobús del FC Bayern para los recorridos por la ciudad.

En el Estadio Olímpico, los más osados podrán saltar en caída libre desde una altura de 40 metros tras ascender a la carpa que recubre el recinto.

En esta área, y tras una renovación completa, abrió sus puertas el hotel Leonardo City Olympiapark, con 196 habitaciones y espacios para reuniones profesionales. Es uno de los ocho hoteles que el grupo tiene en la ciudad.

De cervezas

En Múnich se produce la mitad de las cervezas de Baviera y varias marcas internacionalmente conocidas abren sus puertas a la visita. Los grupos no pueden fabricar cerveza, pero sí disfrutar de una degustación de varios tipos. Uno de los lugares cercanos al centro para organizar esta actividad es Paulaner Nockherberg.

Se pueden incluir en los programas tours de la ciudad con la temática de la cerveza como eje, descubriendo pequeñas cervecerías artesanales y por supuesto degustando las diferentes variedades.

Múnich es una ciudad que ofrece seriedad, rigurosa profesionalidad sin renunciar a un ambiente relajado en el que la cerveza contribuye a fomentar los lazos y la alegría. Sencillez y tradición son compatibles con modernidad y alta tecnología aplicada a reuniones, eventos e incentivos.

Porque Múnich es la Alemania más pujante pero también la que disfruta del buen tiempo y da prioridad a una calidad de vida que se vuelve tangible en la gran cantidad de espacios verdes, mercados de calidad y calles peatonales que invitan a sumergirse en la Alemania más pura.

Rickshaw en Múnich

El rickshaw, ese vehículo típicamente asiático que se compone de un soporte de dos ruedas empujado por una bicicleta o una moto, llegó a Múnich para quedarse. No solamente los locales se divierten transitando por la ciudad con este transporte. Los receptivos proponen que los participantes en un congreso, convención e incentivo utilicen el rickshaw para recorrer las riberas del río Isar o las calles peatonales del centro con paradas en los múltiples biergärten que cuenta Múnich.

A raíz del éxito de los rickshaws, y gracias al hecho de que la ciudad es bastante plana, han surgido nuevas propuestas como la de Pedalheroes, una suerte de bicicleta comunitaria que sirve para incentivos en los que los grupos llenan el box trasero de las especialidades locales que adquieren en los mercados, priorizando los ecológicos, antes de un curso de cocina. Además de pedalear juntos, las risas están aseguradas.

La extensión de estos vehículos va muy en consonancia con el compromiso ecológico de una ciudad que busca ser referencia en sostenibilidad. Múnich ha asumido el reto de que en 2025 el suministro energético proceda al 100% de fuentes renovables. Esto haría de la capital bávara la primera ciudad del mundo con más de un millón de habitantes en conseguir este objetivo.